PRODUCIR VACUNAS PARA AVES DE CORRAL EN ENVASES ADAPTADOS A LAS CRÍAS DE PEQUEÑO TAMAÑO

PRODUCIR VACUNAS PARA AVES DE CORRAL EN ENVASES ADAPTADOS A LAS CRÍAS DE PEQUEÑO TAMAÑO

0 a signé. Prochain objectif : 7 500 !
Quand elle atteindra 7 500 signatures, cette pétition aura plus de chance de recevoir de l'attention de la part du décisionnaire !
Collectif RURALITE a lancé cette pétition adressée à Señor Presidente de la República Francesa y sus homólogos Europeos

Francés     Alemán     Inglés

RETO : PARA LUCHAR EN CONTRA DE LAS ANTIBIORESISTENCIAS, LA SALVAGUARDA DE LA BIODIVERSIDAD DOMÉSTICA, EL MANTENIMIENTO Y EL DESARROLLO DE LA AVICULTURA FAMILIAR DE OCIO Y DE SELECCIÓN, EL DE LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES TRADICIONALES DE PROXIMIDAD, PORTADORES EN TODO EL TERRITORIO DE CIENTOS DE EMPLEOS SOSTENIBLES.

Nosotros, representantes electos de la República, ciudadanos franceses o europeos, avicultores seleccionistas aficionados o criadores familiares, pequeños productores avícolas en circuitos cortos de distribución, pedimos al Presidente de la República Francesa y sus homólogos europeos, a los Ministros de Agricultura francés y europeos y Señoras y Señores Parlamentarios, obligar por ley o reglamento a las empresas farmacéuticas a producir vacunas para aves de corral en pequeñas dosis y envases.

Estos son nuestros argumentos:

Para todos los animales hay vacunas en una, diez, cincuenta o cien dosis. Esto ha hecho posible reducir o desaparecer la mayoría de las enfermedades en Francia y más allá. Desafortunadamente, las vacunas para aves de corral (pollos, pavos, patos, etc.) solo existen en 1.000, 10.000 o 20.000 dosis. Como resultado, su costo de adquisición es prácticamente inaccesible, teniendo en cuenta las limitaciones técnicas de uso, para la mayoría de los avicultores aficionados que son conservadores de nuestras antiguas razas avícolas locales y regionales. Si bien, sin embargo, representan una inmensa herencia genética nacional.

Es un gran obstáculo para la preservación de estas antiguas razas locales de aves de corral, para su distribución, y para el desarrollo y estructuración de estos sectores que potencialmente generan cientos de empleos directos o inducidos en todo el territorio. Si bien al mismo tiempo la demanda y la atracción por nuestras antiguas razas de aves de corral de granja u ornamentales están en auge, no podemos tranquilamente, en estas condiciones sanitarias mal controladas, satisfacerlas. Un desperdicio a la vez genético y económico.

Así, a nivel francés hay aproximadamente 800.000 corrales familiares y 8.000 criadores aficionados que protegen estas razas locales antiguas raras o en peligro de extinción. En otras palabras, gran parte de la diversidad genética, la biodiversidad. Estos criadores aficionados se organizan en asociaciones locales, departamentales, regionales, nacionales y en clubes de razas franceses o europeos.

Como resultado, a nivel europeo, varios cientos de miles de criadores o criadores familiares están involucrados, estos últimos forman parte del Acuerdo Avícola Europeo. Estos criadores crían un promedio de 50 a 400 pollitos por año. La avicultura es su pasión y salvan decenas de razas ancestrales que habrían desaparecido sin su intervención. También participan en exhibiciones y concursos avícolas donde se controla el estado de salud de los animales, pero que se podría asegurar y mejorar mediante una mayor accesibilidad a todas las vacunas avícolas aprobadas en el mundo.  Utilizables bajo el asesoramiento de nuestros veterinarios en ejercicio, autorizados para recetar vacunas para aves de corral y para establecer programas de profilaxis de vacunas preventivas. Adaptadas a las necesidades de las aves y a las especificidades regionales. De hecho, siempre es mejor prevenir que intentar, en caso de emergencia, en vano, curar.

Sin embargo, esta indisponibilidad crónica y organizada durante décadas de todas estas vacunas avícolas en pequeños envases en el circuito de distribución oficial, atribuible en primer lugar a una política comercial incomprensible por parte de las empresas productoras farmacéuticas, amenaza constantemente la salvaguarda de las aves de corral de razas antiguas. Dado que, casi todas estas vacunas no están disponibles en pequeñas dosis adecuadas para aves de corral de cría amateur.

Ahora bien, un criador aficionado a menudo solo tiene de una a unas pocas decenas de animales, jóvenes y viejos, para vacunar. Además, su condición de criadores aficionados significa que no tienen más de 50 reproductores adultos en la selección. Lo que causa que hoy, incluso cuando los criadores familiares desearían poder vacunar para proteger a sus animales raros, no pueden hacerlo contra la mayoría de las enfermedades potencialmente peligrosas. Están pues bajo la amenaza constante de ver años de selección y protección eliminados por la aparición de una enfermedad.

Los veterinarios también están indefensos, ya que no disponen de vacunas para 10, 50 o 100 aves de corral. ¡Aunque tienen, sin embargo,  para 10, 20 o 50 conejos y en las mismas pequeñas dosis para palomas! El envasado único en 1.000 dosis o más de vacunas avícolas, discriminante, se asimila por tanto a la venta forzosa y genera en última instancia un incalculable desperdicio indigno e improductivo que hay que combatir.

Además, el hecho de no poder vacunar principalmente contra enfermedades bacterianas y virales, conduce al uso abusivo de antibióticos. O sea que en el primer caso se utiliza para intentar de tratar animales no vacunados contra gérmenes bacterianos que pueden ser responsables de la enfermedad. Y en el segundo para limitar posibles infecciones bacterianas secundarias en paralelo a una enfermedad viral y las posibles pérdidas asociadas. Sin embargo, todo esto es generalmente evitable mediante vacunaciones y, por lo tanto, da lugar innecesariamente al posible desarrollo de resistencia a los antibióticos. Generando así posibles consecuencias nocivas para la salud humana.

Mientras que con mucha prudencia, para limitar el abuso con los tratamientos curativos alopáticos y medicinales habituales, el uso de vacunas está reglamentado y autorizado en las especificaciones de la avicultura ecológica. Los productores y veterinarios más avanzados en estos temas, favoreciendo una metodología de prevención a través de vacunaciones asociadas si es necesario, se orientan hacia productos naturales como los aportados en particular por la fitoterapia, la homeopatía, etc. Sin perder de vista que los tratamientos convencionales también pueden en algunos casos ser de plena utilidad. Cuando, por ejemplo, deben ser utilizados como último recurso, en avicultura para la selección y conservación de nuestras razas antiguas, para salvar en casos críticos, tanto más que no se ha podido vacunar como medida preventiva, a los mejores genitores de una raza rara en caso de mayor riesgo. Porque a diferencia de las semillas de plantas, las aves de nuestras razas puras no se pueden almacenar en el frigorífico. O ello es muy difícil para el semen de las aves de corral con técnicas muy caras que no están al alcance de los pequeños avicultores y hoy en día todavía mucho menos eficientes que en otras especies animales. Recae pues en nuestras manos la misión de preservar, día a día, y de multiplicar cada estación del capital genético que es esencialmente el vivir de los organismos vivos. Esto es lo que forja el carácter exigente de los criadores, la cría no se improvisa, no se nutre de discursos y no tolera pifias.

Así pues, en estas condiciones y limitaciones impuestas por la reina naturaleza, la gama de posibles terapias para proteger debería por tanto poder ampliarse, aunque ello ofenda a las empresas farmacéuticas en sus visiones mercantiles a corto plazo, a la avicultura de ocio o de selección y conservación. Así como, de hecho, a los pequeños productores implicados en una perspectiva de calidad y desarrollo sostenible. Esto a través de una mayor accesibilidad a las vacunas avícolas producidas y disponibles en pequeñas dosis y en envases adecuados.

En este contexto, cabe recordar que Francia firmó el Convenio de Río, que prevé en sus reglas y objetivos la preservación de la biodiversidad. En particular, poniendo en práctica medidas prácticas destinadas a proteger las especies y razas domesticadas locales que son escasas o están en peligro de extinción. Además, en lo que respecta a la facilitación del uso de la vacunación de aves de corral mediante la fabricación en pequeñas dosis y envases, todavía no se ha aplicado ningún dispositivo. De hecho, existen en el mercado, sólo están disponibles en envases adecuados para granjas de varios cientos de animales. Partiendo de un mínimo de 1.000 dosis en el momento de la fabricación para determinados tipos de vacunas avícolas, por encargo que se puede realizar con su veterinario bajo su consejo y seguimiento. Incluyendo, y por lo tanto en contradicción, las pocas especialidades de vacunas muy raras cuyo expediente de Autorización de Comercialización tuvo la suerte excepcional de que se proveyera, en el momento de la aprobación, la producción en paquetes más pequeños de 100 o 500 dosis. Y sí, esto de hecho no se aplica ni se refleja en las cantidades fabricadas, incluso si los pedidos son emitidos para sus clientes por médicos veterinarios, no disponibles para la venta en estas cantidades más razonables a pesar de lo que está escrito en el expediente AMM* (*autorización de comercialización, n.d.t.). Luego pasamos inmediatamente, en las referencias y envases disponibles, siempre en lotes numerados y trazables, a cajas pequeñas que contienen 10 viales de 1.000 dosis o 10.000 unidades, o 10 viales de 2.000 dosis o 20.000. Aquí está el único abanico de vacunas para aves de corral que desde hace décadas está disponible por el momento de todas las firmas especializadas en este campo. Y como consecuencia, a nivel de los centros existentes para la distribución de medicamentos veterinarios y la organización de la entrega en la cadena de transporte de frío.

Al agruparse, si ya están lo suficientemente cerca geográficamente, las pequeñas estructuras de cría solo pueden limitar el desperdicio en vista de las cantidades en cuestión, que deben utilizarse lo antes posible después de la apertura. Existe el riesgo de perder eficiencia en caso de rotura de la cadena de frío y por el tiempo perdido en el viaje, de multiplicar los riesgos sanitarios por falta de compartimentación si hay reunión y por la movilidad de los intervinientes, de encontrar dificultades para obtener todas las prescripciones por parte de los veterinarios ya que los facultativos deben respetar un código ético y conocer las crías controladas. No citaremos todos los precios de estos mega paquetes. Son simplemente astronómicos en el presupuesto anual de una pequeña granja, lo que hace que la mayoría de los avicultores interesados renuncien al uso de la vacunación para proteger sus rebaños seleccionados, incluso si son el resultado de una larga, constante y paciente tarea de selección a lo largo de varios años.

Aparte de la única vacunación legalmente obligatoria contra la enfermedad de Newcastle para los criadores que participan en los concursos avícolas, que tiene, incluso en 1.000 dosis, un precio muy asequible que ronda los 30 € por envase de 500 ml. Si por el mismo frasco de 500 ml y 1.000 dosis quiere poder proteger frente a otros virus como la rinotraqueitis infecciosa, la bronquitis infecciosa o la enfermedad de Gumboro asociada a Newcastle, existe una especialidad en el mercado. ¡Pero hay que prever entonces más de 450 € para este frasco de 1.000 dosis! El único acondicionamiento mínimo existente, y además con una revacunación anual de los reproductores. Para un frasco del mismo volumen y capacidad pues, 30 € para proteger solo contra la enfermedad de Newcastle, más de 450 € para una cobertura extendida a 4 enfermedades virales. El embalaje idéntico, el frasco contenedor, no es el componente principal del precio aquí.

Al contrario de lo que nos quieren hacer creer los laboratorios, siempre argumentando que para paquetes pequeños de vacunas avícolas el envase costaría más que el contenido, ¡tonterías! Y no hablemos de las primeras vacunaciones de las crías que podrían sumarse, porque con un embalaje tan industrial correríamos el riesgo de asustarnos mucho al observar la factura anual, para unas decenas de reproductores y en cada campaña sus crías. Pero ¿los pocos tipos de cepas de gallinas híbridas distribuidas en todo el mundo en cantidades industriales, merecen más protección mediante el acceso a las vacunas, que los cientos de especies y razas puras antiguas de aves de corral tan diversas y magníficas, reservorio de biodiversidad, que intentamos salvar como podemos de la desaparición progresiva?

Nada se sostiene en todas estas inepcias e inconsistencias impuestas solo en nombre del beneficio a corto plazo. El apoyo al desarrollo sostenible del que se enorgullecen algunos laboratorios es, en estas condiciones, solo retórica. Por lo tanto, no felicitaremos a estas empresas farmacéuticas productoras, porque ningún científico sabio e intelectualmente honesto podría validarlo.

Es por ello que, por todos estos motivos, sean de carácter sanitario general en el contexto de la lucha contra las resistencias y el uso excesivo de antibióticos, genéticos para la conservación de la biodiversidad o económicos para el mantenimiento en todos los territorios de todos los sectores creadores de puestos de trabajo vinculados a estas filiales, la avicultura del ocio y de selección y la avicultura a escala humana en el marco del desarrollo sostenible, le pedimos a usted, señor presidente de la República Francesa, así como a sus homólogos europeos, señoras y señores, Ministros de Agricultura franceses y europeos, así como señoras y señores del Parlamento, el eliminar el principal obstáculo a su desarrollo creado por la actual situación inaceptable. Imponiendo, por ley o reglamento, a las empresas farmacéuticas que operan en territorio francés o europeo a producir vacunas para aves de corral en pequeños envases y dosis, a precios coherentes, adecuados y responsables.

0 a signé. Prochain objectif : 7 500 !
Quand elle atteindra 7 500 signatures, cette pétition aura plus de chance de recevoir de l'attention de la part du décisionnaire !