

Circuit de Barcelona-Catalunya. Ruidos carísimos


Circuit de Barcelona-Catalunya. Ruidos carísimos
El problema
El Circuit de Barcelona-Catalunya, construido sin tener en cuenta su impacto ambiental en una zona densamente poblada, provoca un ruido insoportable, que no se limita a las carreras sino también a otras actividades, como eventos, alquileres de pista, etc., que duran todo el día y que tienen lugar muy a menudo. El Circuit presume de estar activo 365 días al año. Este ruido no se puede evitar ni con las ventanas cerradas, perturbando a quienes vivimos a su alrededor. Hay mediciones por encima de los limites acústicos permitidos incluso habiéndose hecho en días de intensidad baja o media. Nunca se ha conseguido que se midan los niveles más ruidosos, ya que quienes tienen que hacerlas, Diputación y Generalitat, colaboran con el Circuit subvencionándolo.
Los puestos de trabajo que crea el Circuit son básicamente precarios durante los pocos días que duran las carreras. Pero los molestos eventos o alquileres de pista, no suponen empleo significativo.
El Circuito es deficitario, y subsiste gracias a las subvenciones de la Generalitat, que es el propietario mayoritario. Las pérdidas económicas del Circuit son enormes, de forma que el Gobierno Catalán dedica unos 20 millones de euros anuales para mantenerlo.
La Generalitat de Catalunya, alega insuficiencia de fondos para invertir en Sanidad, Educación o Recursos Sociales o para pagar adecuadamente a las farmacias. Sin embargo, malgasta fondos públicos para mantener una instalación totalmente prescindible, y que genera contaminación ambiental y acústica. Algunos vecinos del Circuit, hartos del ruido y del despilfarro económico, abogamos por su cierre inmediato o, en su defecto, para que se pongan pantallas acústicas que eviten que el ruido de los motores se propague al exterior.
Ayúdanos por favor firmando esta petición, que queremos enviar a la propia Generalitat, gestora del Circuit, para hacerles reflexionar.
Para mayor información ver:
El problema
El Circuit de Barcelona-Catalunya, construido sin tener en cuenta su impacto ambiental en una zona densamente poblada, provoca un ruido insoportable, que no se limita a las carreras sino también a otras actividades, como eventos, alquileres de pista, etc., que duran todo el día y que tienen lugar muy a menudo. El Circuit presume de estar activo 365 días al año. Este ruido no se puede evitar ni con las ventanas cerradas, perturbando a quienes vivimos a su alrededor. Hay mediciones por encima de los limites acústicos permitidos incluso habiéndose hecho en días de intensidad baja o media. Nunca se ha conseguido que se midan los niveles más ruidosos, ya que quienes tienen que hacerlas, Diputación y Generalitat, colaboran con el Circuit subvencionándolo.
Los puestos de trabajo que crea el Circuit son básicamente precarios durante los pocos días que duran las carreras. Pero los molestos eventos o alquileres de pista, no suponen empleo significativo.
El Circuito es deficitario, y subsiste gracias a las subvenciones de la Generalitat, que es el propietario mayoritario. Las pérdidas económicas del Circuit son enormes, de forma que el Gobierno Catalán dedica unos 20 millones de euros anuales para mantenerlo.
La Generalitat de Catalunya, alega insuficiencia de fondos para invertir en Sanidad, Educación o Recursos Sociales o para pagar adecuadamente a las farmacias. Sin embargo, malgasta fondos públicos para mantener una instalación totalmente prescindible, y que genera contaminación ambiental y acústica. Algunos vecinos del Circuit, hartos del ruido y del despilfarro económico, abogamos por su cierre inmediato o, en su defecto, para que se pongan pantallas acústicas que eviten que el ruido de los motores se propague al exterior.
Ayúdanos por favor firmando esta petición, que queremos enviar a la propia Generalitat, gestora del Circuit, para hacerles reflexionar.
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Petición creada en 22 de febrero de 2017