Manuel FanegaSpain
Jan 12, 2020

 

Estimadas/os:

 

Os traslado en esta nota la información relativa a la reunión y entrega de firmas del 9 de enero. Es crucial que los avances que haga la comunidad criminológica se hagan públicos. Así permite a otros seguir construyendo.

 

Con este fin, os informo:

 

En la mañana del 9 de enero se me había concedido una reunión en el centro directivo de la institución penitenciaria. A esa reunión también asistió doña Amparo Peris Salas, Presidenta de la Asociación Profesional de Criminología de la Comunidad Valenciana, que viajó también expresamente para apoyar la causa. Otras asociaciones y colectivos de criminología también fueron invitados, la mayoría mostró su apoyo, y Andacrim, la asociación andaluza en vías de crear el colegio profesional de criminología en Andalucía, incluso me ofreció algo de ayuda para el desplazamiento, lo que se agradece enormemente. De ahí, aprovecho para recordar, la importancia de vuestra asociación o colegiación a vuestro colectivo preferido de criminólogas/os.

 


Nos reunimos entonces con el Subdirector General de Recursos Humanos, don Eugenio Arribas, con el que estuvimos debatiendo constructivamente el contenido de la campaña y las posibilidades de la inclusión del titulado en criminología en el Departamento. Es de agradecer su humildad, capacidad de escucha e interés. Posteriormente, se unió el Secretario General de Instituciones Penitenciarias, don Ángel Luis Ortiz, que agendó unos minutos para escuchar nuestras peticiones. No es la primera vez. Desde hace años varios colectivos y criminólogos lo han estado intentando, también con otros titulares de prisiones, pero sin éxito. 

 


Tampoco en esta reunión se concretaron específicas acciones en pro de la criminología. Si bien es cierto que don Ángel reconoció el ámbito penitenciario como “el lugar natural del criminólogo”, no pueden por el momento hacer nada, refiere, hasta que no se sustancie una modificación de la LOGP y de la Ley de Cuerpos Penitenciarios, de modo que queden claras las funciones o atribuciones de cada cual, afirmó. Creyó conveniente incorporar en la misma a pedagogos, sociólogos, criminólogos, etc. Le manifesté, por cierto, que un sociólogo penal/penitenciario es precisamente un criminólogo (es lógico que si se desconoce qué es la criminología no se puedan advertir las ventajas y urgencia de la misma).

 


Bien, agradecimos que manifestara la necesidad [a futuros] de incorporar criminólogas/os, pero les trasladé que existen herramientas para empezar, ya mismo, a dar cabida a la ciencia criminológica. Aunque en la petición solicitamos mejorar la Ley relativa a las titulaciones, es cierto que la existente no limita taxativamente la contratación de criminólogas/os. Tampoco, entiendo, hay limitaciones a que en la CECIR se modifiquen determinados puestos o se incluya la criminología como carrera para un desarrollo más optimo de determinados puestos. 

 


Creo, y esto no lo debatí allí, que si se hace ingeniería jurídica para introducir personal militar y de tropa en el ámbito de ejecución de la sanción penal, como estamos leyendo estos días, no entiendo la dificultad que están teniendo para incluir criminóloga/os. Es muy extraño que los técnicos juristas encargados de las modificaciones normativas vean especial dificultad en una cosa y no en la otra. Pero esto solo es una opinión personal.

 


Y es que, también en mi opinión, hay que tener en cuenta las enormes fuerzas, principalmente de otros compañeros de ciencias próximas, que se oponen a compartir espacio con criminólogas/os. Quizás, quien debiera revertir esta situación, a nivel reglamentario, es el director de la política penitenciaria, que es quien decide qué tipo de trabajo o políticas desarrollar dentro de la institución. Pero, como dije antes, si no hay criminólogos interviniendo en la política penitenciaria dentro de la institución difícilmente pueden saber qué es la criminología y cómo es de imprescindible en el triángulo norma-política-empiria. Recordad que hace 30 años que dejaron de contratarnos.

 


Con todo, el Sr. Ortiz vuelca su responsabilidad con la ejecución de la sanción penal incluyendo a la criminología a lo que puedan decir las Cortes. Y a ellas nos remiten para que sigamos demandado el desempeño de la criminología en prisiones. Al finalizar la reunión les agradecimos su tiempo y amabilidad.

 


Con esas, nos dirigimos a presentar el contenido de la campaña y las más de dos mil firmas al Ministro del Interior, mediante depósito de las mismas en el Registro General del Ministerio del Interior. A esto se sumó don Ramón Chipirrás, en representación del Decano del Colegio Profesional de la Criminología de la Comunidad de Madrid, mostrado siempre su apoyo a la causa y su disposición a seguir trabajando, de la misma manera que lo están haciendo en tantas otras áreas. Recordad que este Colegio tiene abierto un Contencioso-Administrativo contra la Administración penitenciaria, y que días antes también se reunieron con los mismos penitenciarios. Sobre el contencioso, el Sr. Ortiz nos manifestó que un colectivo de psicólogas/os se había personado a favor de la Administración y en contra del Colegio Profesional de la Criminología de la Comunidad de Madrid. Esto me lleva a pensar que, algunas/os alumnas/os de criminología deberían saber que pueden tener profesorado que por un lado les esté enseñando y por otro lado coartándoles, mediante sus instituciones, su inserción laboral. Esto me recordó unas líneas dentro de un magnífico texto que leí del Prof. Abel González: http://criminologosface.blogspot.com/2018/07/cuestiones-pendientes-de-debate-xii.html

 


Por último, nos reunimos con la representante de una organización sindical de diferentes cuerpos penitenciarios, que está abogando por la inclusión de otros profesionales en los equipos técnicos y en puestos directivos, inclusive las/os criminólogas/os. De la conversación, todos nos reafirmamos en la complejidad de operar cambios en esta institución, tan maltrecha pienso yo. No obstante, siendo difícil, está claro que la criminología en prisiones es algo que habría de caer por su propio peso. Pero no es así. Hay que seguir tirando.

 


Quedo entonces a la espera de la respuesta del Ministro del Interior. Os trasladaré el contenido de la misma.

 


Mientras, en mi opinión, las diferentes organizaciones de la criminología de España deberían intentar aunar las fuerzas en un solo punto, para ser más efectivas en la transmisión de la idoneidad de nuestra ciencia en las instituciones estatales. También, las académicas debieran alzar la voz un poco más, que en el ámbito profesional se les escucha poco. No debemos olvidarnos que teoría y praxis han de ir de la mano.

 


Con la resolución del Ministro me gustaría ir cerrando esta campaña, pero colaboraré en las siguientes acciones hasta cumplir objetivos en una mesa estatal penitenciaria, si es que las entidades criminológicas de todo el país quisieran y se pusieran de acuerdo en ello.

 


Un abrazo a todas/os,

Manuel Fanega.

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