

No es momento de hacer leña del árbol caído, pues la Criminología no pretende eliminar por completo el delito, ya que esto es imposible.
Pero lo que no se entiende es que las administraciones públicas no sumen a titulados en ciencias específicas en los problemas que aquellas han de abordar.
INSTITUCIONES PENITENCIARIAS sigue sin incorporar la ciencia de la criminalidad y la seguridad en sus centros y en la dirección y gestión de sus políticas.
Pese a que los diferentes colectivos en Criminología de España han insistido en la necesidad de que exista esta ciencia en la fuerza laboral del Ministerio del Interior, entre otros, su departamento de ejecución de la sanción penal los desoye.
El proyecto de Ley de Cuerpos o Ley de Función Pública Penitenciaria ni despega ni se le está comunicando al público para su debate. Mientras la Universidad forma y prepara a miles de personas con ganas y recursos para mejorar el sistema de justicia penal, los que se encuentran en él no quieren cambiar nada.
Y claro que hay que cambiar. Lo obsoleto, lo disfuncional, lo ilegítimo, lo irracional, lo ineficaz. La Criminología cuestiona procesos y políticas y dirige acciones bajo el mayor entendimiento posible de los graves problemas sociales, y es la única carrera universitaria que se dedica en exclusiva al fenómeno delincuencial, en toda su amplitud.
La Universidad ya nos ha preparado y queremos aportar todo nuestro conocimiento con el fin de dirigirnos hacia una sociedad un poco más justa y segura.
Si estás de acuerdo, firma y difunde.
(Foto: El Roto, 1/3/16)