Libertad para Nazanin Ratcliffe


Libertad para Nazanin Ratcliffe
El problema
Mi mujer Nazanin Zaghari-Ratcliffe tiene 37 años y trabaja en una ONG. Mientras volvía al Reino Unido tras unas vacaciones para visitar a su familia en Irán fue detenida por la Guardia Revolucionaria de Irán. De ese lugar fue enviada a un lugar desconocido en la provincia de Kerman, a unos 1.000 kilómetros al sur de Teherán, donde ha estado en prisión.
A Gabriella Ratcliffe, nuestra hija de tan sólo 22 meses y que sólo tiene nacionalidad británica, le confiscaron el pasaporte y vive con sus abuelos maternos sin poder volver a nuestra casa.
A Nazanin no le han permitido ver en todo este tiempo ni a un abogado ni tampoco a nuestra hija. Ni tan siquiera le han permitido hacer una llamada fuera del país para hablar conmigo, su marido, e incluso la Cruz Roja tampoco ha conseguido poder establecer contacto con ella.
No hay cargos contra ella. Nazanin pudo contar a su familia que le obligaron a firmar una confesión bajo coacción, cuyo contenido se desconoce. A la familia todo lo que le han dicho es que se le relaciona con un problema de “seguridad nacional”.
Es difícil entender cómo una joven madre y su hija pequeña pueden ser considerados como un problema de seguridad nacional mientras están de vacaciones. Ella ha viajado a Irán de forma regular para visitar a su familia desde que se vino a vivir al Reino Unido.
Nazanin trabajaba como gerente de proyectos para la Fundación Thomson-Reuters, encargados de llevar a cabo proyectos de caridad en todo el mundo. Una organización que no opera en Irán.
Por favor, ayúdenme a traer a mi esposa y a mi hija a casa firmando esta petición y pidiéndole a la Primera Ministra británica Theresa May que utilice su poder y que intervenga en esta situación.

El problema
Mi mujer Nazanin Zaghari-Ratcliffe tiene 37 años y trabaja en una ONG. Mientras volvía al Reino Unido tras unas vacaciones para visitar a su familia en Irán fue detenida por la Guardia Revolucionaria de Irán. De ese lugar fue enviada a un lugar desconocido en la provincia de Kerman, a unos 1.000 kilómetros al sur de Teherán, donde ha estado en prisión.
A Gabriella Ratcliffe, nuestra hija de tan sólo 22 meses y que sólo tiene nacionalidad británica, le confiscaron el pasaporte y vive con sus abuelos maternos sin poder volver a nuestra casa.
A Nazanin no le han permitido ver en todo este tiempo ni a un abogado ni tampoco a nuestra hija. Ni tan siquiera le han permitido hacer una llamada fuera del país para hablar conmigo, su marido, e incluso la Cruz Roja tampoco ha conseguido poder establecer contacto con ella.
No hay cargos contra ella. Nazanin pudo contar a su familia que le obligaron a firmar una confesión bajo coacción, cuyo contenido se desconoce. A la familia todo lo que le han dicho es que se le relaciona con un problema de “seguridad nacional”.
Es difícil entender cómo una joven madre y su hija pequeña pueden ser considerados como un problema de seguridad nacional mientras están de vacaciones. Ella ha viajado a Irán de forma regular para visitar a su familia desde que se vino a vivir al Reino Unido.
Nazanin trabajaba como gerente de proyectos para la Fundación Thomson-Reuters, encargados de llevar a cabo proyectos de caridad en todo el mundo. Una organización que no opera en Irán.
Por favor, ayúdenme a traer a mi esposa y a mi hija a casa firmando esta petición y pidiéndole a la Primera Ministra británica Theresa May que utilice su poder y que intervenga en esta situación.

Petición cerrada
Comparte esta petición
Los destinatarios de la petición



Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 15 de noviembre de 2017
