Cuajimalpa's Healthcare System / Sistema de Salud en Cuajimapla

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  México lacks a strong healthcare system. In almost all areas the country is below average and has a lot of room for improvement. The government provides free health, but lacks quality in a lot of ways. In the hospitals, México has 1.5 beds per 1000 inhabitants, while in some states of the republic, like Chiapas, it goes to just .5 beds per 1000 inhabitants. Also, for each 1000 inhabitants, México has just 2.4 doctors, and a large quantity of them are not properly trained. All this is surprisingly low, considering the fact that the mexican government spends 6.3% of the GDP in healthcare programs.  Doctor consultations have a cost of 500 pesos, in patient services mostly cost less than 100 USD and teeth cleaning at the dentist cost around 28 USD. They are two main public insurance systems, IMSS and Seguro Popular. IMSS (Instituto mexicano de seguro social) has a cost of 40 mexican pesos for each person in a monthly basis, while Seguro Popular costs 500 mexican pesos per person each year. This insurance systems lack quality and sometimes you need to wait a lot of time to get a doctor appointment, something that is unacceptable in case of an emergency, sometimes there’s not enough medicines, so people need to buy their own. All this causes that the population that can afford a private healthcare and insurance system, buy it. There’s a huge difference in quality and availability, aspects that are key for a strong health. There’s a lot of room for improvement in the mexican health system, the actual one doesn’t work. 

Cuajimalpa is in need of a healthcare system. The supposed healthcare project that the government should finance does not exist. In January 2015, a hospital that provided healthcare to more than 200,000 persons was destroyed due to a gas explosion.  The lack of interest from past government to rebuild the hospital caused a huge problem to a part of Cuajimalpa population, that is getting bigger with the new government. After “beating” the mexican bureaucracy, the construction of a new hospital was announced, to replace the old one. Sadly, last year the construction was blocked by a judge due to a budget change that cut out the resources to the new hospital. After November 2018, the situation hasn’t changed. People with few resources need to take more than 10km of public transportation, a place where you expose the illness to other people, and expend at least two hours of their day to reach a way of healthcare, that can’t handle that much people. There’s one thing to be done, try to persuade NGO’s and the government to continue with the construction and try to persuade the Red Cross to create clinics near to the danger zones.

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México carece de un sistema de salud fuerte. En casi todas las áreas, el país está por debajo del promedio y tiene mucho margen de mejora. El gobierno proporciona sistemas de salud gratuita, pero carece de calidad en muchos aspectos. En los hospitales, México tiene 1.5 camas por cada 1000 habitantes, mientras que en algunos estados de la república, como Chiapas, llega a solo .5 camas por cada 1000 habitantes. Además, por cada 1000 habitantes, México tiene solo 2.4 médicos, y una gran cantidad de ellos no están debidamente capacitados. Todo esto es sorprendentemente bajo, considerando el hecho de que el gobierno mexicano gasta el 6,3% del PIB en programas de salud. Las consultas médicas tienen un costo de 500 pesos, en los servicios para pacientes la mayoría cuesta menos de 100 USD y la limpieza dental en el dentista cuesta alrededor de 28 USD. Son dos sistemas principales de seguros públicos, IMSS y Seguro Popular. El IMSS (Instituto mexicano de seguro social) tiene un costo mensual de 40 pesos mexicanos para cada persona, mientras que el Seguro Popular cuesta 500 pesos mexicanos por persona cada año. Estos sistemas de seguro carecen de calidad y, a veces, debe esperar mucho tiempo para obtener una cita con el médico, algo que es inaceptable en caso de emergencia, a veces no hay suficientes medicamentos, por lo que las personas necesitan comprar los suyos. Todo esto hace que la población que puede pagar un sistema privado de salud y seguro lo compre. Hay una gran diferencia en calidad y disponibilidad, aspectos que son clave para una buena salud. Hay mucho margen de mejora en el sistema de salud mexicano, el actual no funciona.
Cuajimalpa necesita un sistema de salud. El supuesto proyecto de atención médica que el gobierno debería financiar no existe. En enero de 2015, un hospital que brindaba atención médica a más de 200,000 personas fue destruido debido a una explosión de gas. La falta de interés del gobierno anterior para reconstruir el hospital causó un gran problema a una parte de la población de Cuajimalpa, que se está haciendo más grande con el nuevo gobierno. Después de "vencer" a la burocracia mexicana, se anunció la construcción de un nuevo hospital para reemplazar al antiguo. Lamentablemente, el año pasado un juez bloqueó la construcción debido a un cambio en el presupuesto que recortó los recursos para el nuevo hospital. Después de noviembre de 2018, la situación no ha cambiado. Las personas con pocos recursos necesitan tomar más de 10 km de transporte público, un lugar donde exponen la enfermedad a otras personas y pasan al menos dos horas de su día para llegar a una forma de atención médica, que no puede manejar tanta gente. Hay una cosa que hacer, tratar de persuadir a las ONG y al gobierno para que continúen con la construcción e intentar persuadir a la Cruz Roja para que cree clínicas cerca de las zonas de peligro.