Confirmed victory

Creíamos que en el año 2012 nuestro hijo no tendría que sufrir la discriminación, la homofobia y el escarnio que durante años tuvimos que sufrir sus padres. Pero nos equivocamos.

Sólo uniendo nuestras voces podremos conseguir que se acabe de una vez por todas con la discriminación contra las familias homoparentales. La sociedad no avanza sola, tenemos que empujarla entre todos.

Cuando nos tocó buscar colegio para nuestro hijo de 3 años, en Sevilla, uno de los que más nos gustó fue el Yago School. Un colegio bilingüe, privado, laico y mixto, que destaca en su página web valores con los que nos identificamos y nos gustaría inculcar a nuestro hijo: “el respeto a los Derechos Humanos y el diálogo”, “animar a los alumnos a cooperar con los otros, ser sensibles a las necesidades de los demás y respetar otras culturas, religiones y modos de vida”.Así que les escribimos, dejando claro desde el principio que nuestro hijo tiene dos papás.

En ese momento los valores de su web se transformaron en excusas para no admitirlo. Nos contestaron al correo diciendo que no había plazas. Pero llamamos sin decir quienes éramos y de repente sí las había, incluso nos dieron una cita para visitar el colegio.

Cuando nos identificamos, se les cambió la cara. Nos dijeron que había sido un error administrativo y que por supuesto no les importaba que fuésemos una familia homoparental. Sin embargo a los dos días nos llamaron para decirnos de nuevo que no había plazas porque el director había decidido adjudicárselas “a sus contactos y compromisos”.

El Yago School pregona la igualdad y la tolerancia. Su reglamento, disponible en su web, reconoce el derecho de sus alumnos “a la igualdad de oportunidades y a la no discriminación por razones de raza, religión, sexo, características físicas, extracción social o cualesquiera otras”. Pero en nuestro caso esto no ha sido cierto.

Es obvio que no vamos a enviar a nuestro hijo a esa escuela, pero nos parece inaceptable que un colegio utilice la igualdad y tolerancia como herramienta de marketing pero discrimine después a un niño que tiene un padre o dos, o una madre o dos.

Ayúdanos y pídele al Yago School a que se comprometa públicamente a terminar con esta discriminación, y a la Consejería de Educación que tome las medidas pertinentes en el asunto.

Letter to
Director del Yago School; José Jaime Mougan Rivero
Delegado de la Consejería de Educación en Sevilla.
Estimado señor:


En su página web del Yago School vende una imagen, pero en el caso de Ricardo, Iván y su hijo ha mostrado una cara muy distinta. Me parece intolerable y muy poco coherente que el colegio que usted dirige utilice la igualdad y tolerancia como herramienta de marketing, y después discrimine a un niño por tener dos padres.

El reglamento de su centro, disponible en su web, reconoce el derecho de sus alumnos “A la igualdad de oportunidades y a la no discriminación por razones de raza, religión, sexo, características físicas, extracción social o cualesquiera otras”. ¿Cómo se combina esto con el rechazo a la admisión del hijo de Ricardo e Iván?

Por eso le pido que Yago School se comprometa públicamente a terminar con esta discriminación. Copio en esta carta a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía para que tome las medidas pertinentes en el asunto.

Atentamente,