Regulación y protección de los bienes comunales (bosques) del municipio de Jilotzingo


Regulación y protección de los bienes comunales (bosques) del municipio de Jilotzingo
La causa
A lo largo de los años, el Municipio de Jilotzingo, en el Estado de México, ha sido víctima de la corrupción y de distintos ecocidios. Cabe mencionar que Jilotzingo, junto con Isidro Favela, son algunos de los municipios con una densidad boscosa sumamente importante (prácticamente el 80%). Estos conforman unos de los últimos pulmones del Estado de México y del Área Metropolitana, así como, una zona esencial para la recarga de mantos acuíferos; por lo que es de vital importancia protegerlos y, practicante, declarar todas estas áreas boscosas como áreas naturales protegidas.
Actualmente, los Ejidatarios de este municipio se han visto involucrados en la venta (ilegal) de tierras que antes eran consideradas áreas comunales naturales protegidas; cuando en un principio se había acordado que los únicos terrenos que se podría regular y vender serían las zonas solares (aquellas sin árboles o lejanas a áreas boscosas), y no las áreas comunales, que se dejarían como áreas naturales protegidas.
A pesar de lo anterior, distintos ejidatarios han decidido comenzar a adueñarse, lotificar y vender terrenos que se encuentran en zonas boscosas: deforestándolas de forma brutal y destrozando el ecosistema. Actos como incendios provocados, destrucción de caídas naturales de agua, tala indiscriminada de árboles y degradación del suelo, son algunas de las acciones que se han cometido en las áreas naturales del municipio de Jilotzingo, para destruirlas y venderlas como terrenos. De igual modo, esto ha dado cabida a todos los talamontes, que han explotado y destruido los bosques.
Resultado de lo anterior, distintas agencias inmobiliarias, agentes inmobiliarios y particulares, se han dedicado a vender terrenos y lotes. Esto causando un desarrollo urbano inadecuado y el destrozo del resto de las áreas naturales; provocando que una de las últimas áreas boscosas y zona de recarga de mantos acuíferos, que quedan en el Estado de México y Área metropolitana se vean puestas en un grave peligro y riesgo de desaparecer.
Hoy más que nunca, es de vital importancia impedir que el asedio inmobiliario ponga en peligro nuestras áreas naturales. Se necesita proteger y restaurar todas las áreas naturales para asegurar, como derecho humano, que las generaciones subsecuentes puedan disfrutar, gozar y tener acceso a un medio ambiente sano.
Pedimos y exigimos que tanto el gobierno, como los distintos organismos, se hagan responsables de este problema, así como, se comprometan y se dispongan a regular, proteger y restaurar las distintas Áreas Naturales y boscosas del municipio de Jilotzingo e Isidro Favela. Deteniendo, de esta forma, todos los proyectos inmobiliarios que pongan en peligro y atenten contra el ecosistema de estos lugares; y también deteniendo a todos los talamontes y aserradero que asechan estas áreas.

La causa
A lo largo de los años, el Municipio de Jilotzingo, en el Estado de México, ha sido víctima de la corrupción y de distintos ecocidios. Cabe mencionar que Jilotzingo, junto con Isidro Favela, son algunos de los municipios con una densidad boscosa sumamente importante (prácticamente el 80%). Estos conforman unos de los últimos pulmones del Estado de México y del Área Metropolitana, así como, una zona esencial para la recarga de mantos acuíferos; por lo que es de vital importancia protegerlos y, practicante, declarar todas estas áreas boscosas como áreas naturales protegidas.
Actualmente, los Ejidatarios de este municipio se han visto involucrados en la venta (ilegal) de tierras que antes eran consideradas áreas comunales naturales protegidas; cuando en un principio se había acordado que los únicos terrenos que se podría regular y vender serían las zonas solares (aquellas sin árboles o lejanas a áreas boscosas), y no las áreas comunales, que se dejarían como áreas naturales protegidas.
A pesar de lo anterior, distintos ejidatarios han decidido comenzar a adueñarse, lotificar y vender terrenos que se encuentran en zonas boscosas: deforestándolas de forma brutal y destrozando el ecosistema. Actos como incendios provocados, destrucción de caídas naturales de agua, tala indiscriminada de árboles y degradación del suelo, son algunas de las acciones que se han cometido en las áreas naturales del municipio de Jilotzingo, para destruirlas y venderlas como terrenos. De igual modo, esto ha dado cabida a todos los talamontes, que han explotado y destruido los bosques.
Resultado de lo anterior, distintas agencias inmobiliarias, agentes inmobiliarios y particulares, se han dedicado a vender terrenos y lotes. Esto causando un desarrollo urbano inadecuado y el destrozo del resto de las áreas naturales; provocando que una de las últimas áreas boscosas y zona de recarga de mantos acuíferos, que quedan en el Estado de México y Área metropolitana se vean puestas en un grave peligro y riesgo de desaparecer.
Hoy más que nunca, es de vital importancia impedir que el asedio inmobiliario ponga en peligro nuestras áreas naturales. Se necesita proteger y restaurar todas las áreas naturales para asegurar, como derecho humano, que las generaciones subsecuentes puedan disfrutar, gozar y tener acceso a un medio ambiente sano.
Pedimos y exigimos que tanto el gobierno, como los distintos organismos, se hagan responsables de este problema, así como, se comprometan y se dispongan a regular, proteger y restaurar las distintas Áreas Naturales y boscosas del municipio de Jilotzingo e Isidro Favela. Deteniendo, de esta forma, todos los proyectos inmobiliarios que pongan en peligro y atenten contra el ecosistema de estos lugares; y también deteniendo a todos los talamontes y aserradero que asechan estas áreas.

Petición Cerrada
Difunde esta petición
Compartir esta petición
Petición creada en 16 de junio de 2020