JUSTICIA AMBIENTAL PARA MORROCOY derrames petroleros destruyen humedales en Venezuela

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Declaración de Morrocoy
Por la defensa de los Humedales Marino-Costeros y los Territorios de Vida Ancestral en Venezuela

Desde la cosmovisión de los pueblos del Ecosistema Manglar, guardianes de las formas de vida ancestral que protege la biodiversidad, defensores del territorio de nuestros ancestros, reflejados en las aves, mangles, peces, moluscos y todo aquello que alberga nuestros espacios, resulta inaceptable el silencio cómplice e inacción ante la destrucción de nuestros ecosistemas como Patrimonio Ecológico de La Humanidad.

Nuestros Humedales de Venezuela, fuente de vida, cultura y alimentación, están siendo destruidos por un modelo desarrollista, equivoco, que ha sometido a la población a la pobreza extrema como mecanismo de dominación, violentando los más fundamentales derechos consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y otros tratados.

Los Asentamientos Indígenas del pueblo Yukpa (Sierra de Perijá), Yanomami y Pemón (Canaima), están siendo despojados por La Minería y otros megaproyectos extractivos, actividades que nunca serán ecológicas ni sustentables, porque destruyen todo a su paso y desplazan a nuestros pueblos originarios. El Arco Minero del Orinoco, como iniciativa gubernamental, ha acentuado la anarquía en los territorios donde se ha implementado en Venezuela, aumentado la presencia de grupos irregulares, contaminando Los Humedales, elevando los indicadores de desertificación y sequía e incrementando el asesinato a líderes indígenas y ambientalistas.

En la actualidad, Venezuela atraviesa una crisis ambiental sin parangón, la deuda ecológica y social generada durante décadas por el errado arraigo a la Industria de Hidrocarburos se ha incrementado ante la falta de política, tecnologías y gerencia institucional en Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), conllevado a serios impactos al ecosistema, las formas de vida asociadas a estos espacios y contribuyendo a la actual crisis climática global.

Los múltiples derrames petroleros ocurridos en Territorio de Venezuela son el reflejo de una industria en caos, causando daños irreparables a los ecosistemas y poniendo en riesgo La Salud y Alimentación de la población en general.

Desde finales de Julio de 2020, se han originado múltiples derrames de hidrocarburos en instalaciones del Complejo Refinador “El Palito” a cargo de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), lo cual ha venido afectando una amplia extensión de Humedales Marino-Costeros de El Parque Nacional “Morrocoy” y el Refugio de Fauna Silvestre “Cuare”, Humedal de Importancia Internacional RAMSAR Nro. 414.

La falta de acceso a la información ha imperado en la Tragedia Ambiental de Morrocoy, a lo cual se suma la militarización de las áreas naturales impidiendo el acceso a los medios de comunicación, agrupaciones ambientales y voluntarios para las labores de saneamiento. Sin embargo, los científicos con amplia trayectoria y comprometidos con la protección de la Biodiversidad y bienestar de las comunidades, han dado a conocer imágenes satelitales e informes preliminares que permiten obtener una proyección de los daños generados por PDVSA.

Estos hechos representan una sistemática violación a la Normativa Internacional y Los Derechos Humanos de los pueblos. A esto se suma, los impactos ambientales denunciados por asociaciones comunitarias y pescadores artesanales sobre el tendido eléctrico que atraviesa El Refugio de Fauna de Cuare Sitio Ramsar Nro. 414 y la construcción de un canal de navegación de 1,5 kilómetros por parte de la empresa Hotelera Lake Blue en el cual se ha talado manglar, alterando el régimen hídrico del humedal de Alta Importancia Internacional.

Ante estos hechos:

Invocamos el In Dubio Pronatura como principio precautorio de protección de La Naturaleza, bajo la premisa de que todos los ecosistemas deben ser protegidos en la legislación de los países e Internacionalmente.

Expresamos solidaridad con Las comunidades afectadas, pueblos indígenas, pescadores artesanales y agrupaciones ambientales que protegen el territorio marino costero y otros ecosistemas en Venezuela, para quienes pedimos medidas de protección que garanticen se respeten sus derechos fundamentales.

Demandamos la derogatoria Decreto 2.248 de El 24 de febrero del año 2016 donde autoridades del Ejecutivo Nacional decretó la Zona Estratégica de Desarrollo Arco Minero del Orinoco, el cual solo ha causado muerte y destrucción, acentuando la minería a gran escala. Asimismo, el cese a la ocupación ilegal del Territorio de los pueblos Indígenas Yukpa, Yanomami y Pemón.

Instamos a los Organismos Internacionales y Agencias de Cooperación, para que se apoye a las organizaciones comunitarias, ambientalistas y científicos, facilitando el acceso a La Cooperación y Asistencia técnica para la recuperación de las áreas afectadas y asistencia humanitaria.

Pedimos al Gobierno de Venezuela que respete La Carta Magna y legislación en general del País, que cumpla con el compromiso del Estado para la protección del Ambiente, los Derechos de los Pueblos Indígenas y Derechos Humanos de la población.

Exhortamos al sistema de Convenciones Internacionales para la Protección de La Naturaleza y Acciones referidas al Cambio Climático y La Oficina del Alta Comisionada de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, para que se pronuncien y actúen atendiendo al Marco Jurídico Global, en garantía de la protección de La Diversidad Biológica y Derechos Humanos.

Exigimos se detenga la persecución, criminalización y asesinatos a Lideres Ambientales y defensores de Derechos Humanos en Venezuela, y en el mundo en general, ya que somos voz de resistencia y lucha por La Vida Sustentable y respetuosa de nuestro planeta.

En Morrocoy, Venezuela, a los 28 días del mes de agosto de 2020.


A título personal: (Activistas y Científicos)

Por las ONG’s, Gremios y Asociaciones: