Sustituir o minimizar el uso de las bombas en las fiestas locales Ayuntamiento Ortigueira

El problema

Como profesional del mundo canino, percibo día a día los efectos perniciosos que las bombas utilizadas en las fiestas locales provocan en los perros que cuido. Estoy convencida de que si las personas pudiesen presenciar el estado de ansiedad y miedo que estas prácticas causan en nuestros amigos de cuatro patas, considerarían la posibilidad de cambiar esta costumbre por otra menos dañina. Pero no solo los perros son afectados, sino también niños sensibles y personas con autismo.

Las bombas, aunque se utilizan como una forma de celebración, tienen impactos negativos significativos, tanto en el medio ambiente como en los seres vivos. Un informe del 2019 de "El País" reveló que la contaminación acústica es una de las formas más ignoradas de contaminación ambiental, a pesar de que su impacto en la salud humana, animal y ambiental está bien documentado.

No solo eso, la capacidad auditiva de los perros es significativamente mayor que la de los humanos, lo que los hace particularmente vulnerables a los ruidos fuertes. Según la Sociedad Americana de Prevención de la Crueldad hacia los Animales (ASPCA), los sonidos agudos y repentinos pueden causar miedo extremo en perros, lo que puede llevar a comportamientos de pánico, ansiedad e incluso a condiciones de salud a largo plazo.

Es hora de poner fin a esta práctica y buscar formas de celebración más inclusivas, respetuosas con el medio ambiente y, sobre todo, menos perjudiciales para aquellos que no pueden protegerse del ruido. Firma esta petición para unirte a nosotros en este esfuerzo por hacer de nuestras fiestas locales un lugar seguro y agradable para todos.

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El problema

Como profesional del mundo canino, percibo día a día los efectos perniciosos que las bombas utilizadas en las fiestas locales provocan en los perros que cuido. Estoy convencida de que si las personas pudiesen presenciar el estado de ansiedad y miedo que estas prácticas causan en nuestros amigos de cuatro patas, considerarían la posibilidad de cambiar esta costumbre por otra menos dañina. Pero no solo los perros son afectados, sino también niños sensibles y personas con autismo.

Las bombas, aunque se utilizan como una forma de celebración, tienen impactos negativos significativos, tanto en el medio ambiente como en los seres vivos. Un informe del 2019 de "El País" reveló que la contaminación acústica es una de las formas más ignoradas de contaminación ambiental, a pesar de que su impacto en la salud humana, animal y ambiental está bien documentado.

No solo eso, la capacidad auditiva de los perros es significativamente mayor que la de los humanos, lo que los hace particularmente vulnerables a los ruidos fuertes. Según la Sociedad Americana de Prevención de la Crueldad hacia los Animales (ASPCA), los sonidos agudos y repentinos pueden causar miedo extremo en perros, lo que puede llevar a comportamientos de pánico, ansiedad e incluso a condiciones de salud a largo plazo.

Es hora de poner fin a esta práctica y buscar formas de celebración más inclusivas, respetuosas con el medio ambiente y, sobre todo, menos perjudiciales para aquellos que no pueden protegerse del ruido. Firma esta petición para unirte a nosotros en este esfuerzo por hacer de nuestras fiestas locales un lugar seguro y agradable para todos.

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