STOP CRÍMENES EN PALESTINA


STOP CRÍMENES EN PALESTINA
El problema
Bombas, falta de agua, escasez de alimentos, enfermedades, infecciones, virus de la polio. ¿Qué más tiene que pasar en Gaza para que la comunidad internacional le diga al gobierno israelí que se detenga?
Ninguna persona democrática duda en condenar los crímenes perpetrados en el ataque de Hamás el 7 de octubre, ni olvida el intolerable encarcelamiento de los rehenes israelíes.
Pero en este momento, en el infierno de Gaza, y ahora también en Cisjordania, el pueblo palestino sufre un ataque sistemático e indiscriminado que corre el riesgo de provocar su aniquilación.
Antes de que sea demasiado tarde, sólo queda una cosa por hacer: detener los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad que la guerra llevada a cabo por el gobierno israelí está multiplicando en Gaza y Cisjordania.
Pedimos al Gobierno de España y a la Comisión Europea que pongan en marcha todas las herramientas a su alcance no sólo para lograr un alto el fuego inmediato y la liberación de los rehenes, sino también para poner fin a la detención arbitraria, y de tiempo indeterminado, de prisioneros palestinos y a la tortura ya establecida. Y que se implemente el respeto incondicional a los derechos humanos.
Pedimos que el derecho internacional se aplique sin excepción para nadie, y que todo país democrático asuma las obligaciones que se derivan de las disposiciones ya emitidas por la Corte Internacional de Justicia, que ordenan al gobierno de Israel cesar cualquier acción encaminada a perpetuar y agravar la situación actual y le ordena que abandone inmediatamente los territorios ilegalmente ocupados.
Exigimos el cese del envío de armas al gobierno israelí, sanciones contra Netanyahu y sus ministros que incitan al odio y la suspensión del acuerdo de asociación Israel-UE, que se basa en el respeto de los derechos humanos.
Exigimos que el derecho internacional y la legalidad prevalezcan sobre el uso de la fuerza.
Además de a la matanza de un número intolerablemente elevado de palestinos -actualmente más de 42.000 personas, la mayoría de ellos ancianos, mujeres y niños-, y a la destrucción sistemática de todas las infraestructuras, desde hace meses asistimos a una masacre sin precedentes de trabajadores humanitarios y periodistas, mientras las autoridades israelíes prohíben la entrada a Gaza de la prensa internacional, impidiéndoles informar a la opinión pública, como ocurre en los peores regímenes autoritarios.
Cada hora que pasa la masacre se vuelve más atroz y el abismo más profundo.
Y el riesgo es que, a la espera de soluciones, no sólo se perderá el sentido del derecho, no sólo la aspiración a una solución política al conflicto, sino, y sobretodo, se perderá nuestra humanidad.
Ya ha resonado una voz en Europa, Palestina e Israel que pide justicia internacional. Una voz que hacemos nuestra. Es el llamamiento internacional lanzado por personalidades del mundo judío, de Israel y de la diáspora.
Haciendo nuestras sus palabras, afirmamos: "la decisión que hay que tomar es sancionar enérgicamente a este Estado que está cometiendo los peores crímenes con total impunidad".
El mundo judío, en el propio Israel y más aún en la diáspora, se ve afectado por un debate lacerante que todavía tiene muy poco eco en España, en el que la gente se atreve a ir en contra de narrativas tranquilizadoras y demonizaciones unilaterales. Como ciudadanos europeos, apoyamos su cuestionamiento de la historia y su preocupación por el futuro, buscando el camino hacia la paz.
El pueblo palestino tiene derecho a su libre determinación, del mismo modo que Israel tiene derecho a existir en condiciones de seguridad.
Pero Israel tiene el deber de respetar la legalidad internacional, lo que significa poner fin a las masacres y décadas de ocupación, implementar el respeto incondicional a los derechos humanos, las normas consagradas en la Carta de las Naciones Unidas y las obligaciones prescritas por las resoluciones de la ONU.
Corresponde al Gobierno español, a la Comisión Europea y a la comunidad internacional apoyar e impulsar este proceso hasta su completa definición.
Esto es lo que piden firmemente muchas organizaciones de la sociedad civil israelí y palestina. Esto es lo que los activistas de "Not in My Name" y "Jewish Voice for Peace" piden en Estados Unidos y en Europa, junto con numerosos grupos pacifistas palestinos y de todo el mundo.
Hoy y no mañana, es el momento de decir basta a los horrores, de alzar la voz, de afirmar nuestra humanidad, el respeto a la justicia y el amor a la paz.
¡Por eso te pedimos que firmes!
95.786
El problema
Bombas, falta de agua, escasez de alimentos, enfermedades, infecciones, virus de la polio. ¿Qué más tiene que pasar en Gaza para que la comunidad internacional le diga al gobierno israelí que se detenga?
Ninguna persona democrática duda en condenar los crímenes perpetrados en el ataque de Hamás el 7 de octubre, ni olvida el intolerable encarcelamiento de los rehenes israelíes.
Pero en este momento, en el infierno de Gaza, y ahora también en Cisjordania, el pueblo palestino sufre un ataque sistemático e indiscriminado que corre el riesgo de provocar su aniquilación.
Antes de que sea demasiado tarde, sólo queda una cosa por hacer: detener los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad que la guerra llevada a cabo por el gobierno israelí está multiplicando en Gaza y Cisjordania.
Pedimos al Gobierno de España y a la Comisión Europea que pongan en marcha todas las herramientas a su alcance no sólo para lograr un alto el fuego inmediato y la liberación de los rehenes, sino también para poner fin a la detención arbitraria, y de tiempo indeterminado, de prisioneros palestinos y a la tortura ya establecida. Y que se implemente el respeto incondicional a los derechos humanos.
Pedimos que el derecho internacional se aplique sin excepción para nadie, y que todo país democrático asuma las obligaciones que se derivan de las disposiciones ya emitidas por la Corte Internacional de Justicia, que ordenan al gobierno de Israel cesar cualquier acción encaminada a perpetuar y agravar la situación actual y le ordena que abandone inmediatamente los territorios ilegalmente ocupados.
Exigimos el cese del envío de armas al gobierno israelí, sanciones contra Netanyahu y sus ministros que incitan al odio y la suspensión del acuerdo de asociación Israel-UE, que se basa en el respeto de los derechos humanos.
Exigimos que el derecho internacional y la legalidad prevalezcan sobre el uso de la fuerza.
Además de a la matanza de un número intolerablemente elevado de palestinos -actualmente más de 42.000 personas, la mayoría de ellos ancianos, mujeres y niños-, y a la destrucción sistemática de todas las infraestructuras, desde hace meses asistimos a una masacre sin precedentes de trabajadores humanitarios y periodistas, mientras las autoridades israelíes prohíben la entrada a Gaza de la prensa internacional, impidiéndoles informar a la opinión pública, como ocurre en los peores regímenes autoritarios.
Cada hora que pasa la masacre se vuelve más atroz y el abismo más profundo.
Y el riesgo es que, a la espera de soluciones, no sólo se perderá el sentido del derecho, no sólo la aspiración a una solución política al conflicto, sino, y sobretodo, se perderá nuestra humanidad.
Ya ha resonado una voz en Europa, Palestina e Israel que pide justicia internacional. Una voz que hacemos nuestra. Es el llamamiento internacional lanzado por personalidades del mundo judío, de Israel y de la diáspora.
Haciendo nuestras sus palabras, afirmamos: "la decisión que hay que tomar es sancionar enérgicamente a este Estado que está cometiendo los peores crímenes con total impunidad".
El mundo judío, en el propio Israel y más aún en la diáspora, se ve afectado por un debate lacerante que todavía tiene muy poco eco en España, en el que la gente se atreve a ir en contra de narrativas tranquilizadoras y demonizaciones unilaterales. Como ciudadanos europeos, apoyamos su cuestionamiento de la historia y su preocupación por el futuro, buscando el camino hacia la paz.
El pueblo palestino tiene derecho a su libre determinación, del mismo modo que Israel tiene derecho a existir en condiciones de seguridad.
Pero Israel tiene el deber de respetar la legalidad internacional, lo que significa poner fin a las masacres y décadas de ocupación, implementar el respeto incondicional a los derechos humanos, las normas consagradas en la Carta de las Naciones Unidas y las obligaciones prescritas por las resoluciones de la ONU.
Corresponde al Gobierno español, a la Comisión Europea y a la comunidad internacional apoyar e impulsar este proceso hasta su completa definición.
Esto es lo que piden firmemente muchas organizaciones de la sociedad civil israelí y palestina. Esto es lo que los activistas de "Not in My Name" y "Jewish Voice for Peace" piden en Estados Unidos y en Europa, junto con numerosos grupos pacifistas palestinos y de todo el mundo.
Hoy y no mañana, es el momento de decir basta a los horrores, de alzar la voz, de afirmar nuestra humanidad, el respeto a la justicia y el amor a la paz.
¡Por eso te pedimos que firmes!
95.786
Los destinatarios de la petición

Petición creada en 24 de octubre de 2024
