Vecinos Autoconvocados de El Calafate
Dec 20, 2016
Octubre 2014 - Octubre 2016. La peor tragedia ambiental en la historia de El Calafate El pasado 23 de octubre se cumplieron dos años de la apertura por parte del Municipio local de un nuevo basural a cielo abierto en el predio de Laguna Seca y del cierre del exvaciadero de Aeropuerto Viejo. Al daño ambiental irreversible, se acaba de sumar un nuevo y gravísimo hecho que pone en riesgo la vida humana: la ANAC (Autoridad Nacional de Aviación Civil) acaba de ratificar que la presencia del basural de Laguna Seca dentro del perímetro de restricción de 13 kilómetros viola normativa nacional e internacional en materia de aeronavegación y constituye un serio riesgo para la seguridad de los vuelos comerciales y civiles que despegan y aterrizan en el Aeropuerto Internacional de El Calafate Cte. Armando Tola. La situación en Laguna Seca, dos años y 470 fojas después Por desgracia ya no quedan dudas: a más de dos años de la apertura ilegal del basural a cielo abierto de Laguna Seca por parte del Municipio de El Calafate nos encontramos ante el mayor desastre en materia ambiental en la historia del Departamento de Lago Argentino. Transcurridos más de 8 meses de denunciado el hecho, con un expediente –el 2061/16- que lleva superadas largamente las 470 fojas- la Justicia local no evitó que el daño sobre los ecosistemas de Laguna Seca siguiera ocurriendo y se agravara. Desde el 23 de octubre de 2014, fecha en que el Municipio local decidió el cierre del exbasural del Barrio Félix Frías (que funcionó a cielo abierto durante más de 40 años) y la apertura de un nuevo sitio para la disposición final de los residuos de la ciudad y el Parque Nacional Los Glaciares en la estepa de Laguna Seca, transcurrieron hasta hoy poco más de dos años. En todo este tiempo, y pese a que en abril de 2016 dos vecinos interpusieron un recurso de amparo en resguardo del medio ambiente como bien colectivo –el primero en su tipo para la localidad- puede afirmarse sin temor a equivocación que al día de hoy ninguna de las situaciones denunciadas en el amparo han sido impedidas, frenadas o remediadas. De hecho están -objetivamente- mucho peor que entonces. Por empezar, el basural "nuevo" de Laguna Seca recibió en estos dos años más de 24.000 toneladas de residuos sin tratamiento, clasificación ni separación de ningún tipo. Dicha masa de residuos sólidos son en su mayor parte de origen domiciliario provenientes de nuestra ciudad, aunque también el basural recibe residuos de origen comercial e industrial lo cual incluye la generación del Aeropuerto Internacional de El Calafate y de la Unidad Turística Ventisquero Perito Moreno (UTVPM) dentro del Parque Nacional Los Glaciares. La disposición final desde octubre de 2014 no ha variado y sigue siendo a cielo abierto. Por otra parte, como la construcción de la primera etapa del nuevo Centro Ambiental todavía no tiene fecha de finalización cierta, la clausura y el saneamiento del basural actual han quedado para una imprecisa “segunda etapa” sobre la cual todavía no existen certezas ni plazos previstos. Resulta cuanto menos curioso constatar que si el objetivo original del Programa GIRSU en Municipios Turísticos era el de desterrar basurales a cielo abierto, el Municipio del El Calafate haya tomado la decisión unilateral de inaugurar uno nuevo (octubre 2014) exactamente al mismo tiempo en que salía el llamado a licitación para la construcción del futuro Centro Ambiental. Un Municipio en rebeldía y la admisión del MinTur del basural “clandestino”. El recurso de amparo presentado en abril pasado por los vecinos Claudio Bando y Angel Serra con el patrocinio de la Dra. María Cecilia Argañarás, un hito en materia de defensa ambiental para la localidad por ser el primero de esta naturaleza, más allá de su inmediata repercusión y de la innumerable cantidad de adhesiones que recibió, no pudo cumplir el propósito fundamental de evitar que el daño ambiental denunciado continuara. Lamentablemente, ninguna de las medidas cautelares dispuestas por la jueza en lo civil Dra. Florencia Viñuales con fecha 29 de junio ppdo. fueron cumplidas ni ejecutadas por el Municipio local. En consecuencia, dichas cautelares no sirvieron y el daño ambiental siguió su curso hasta el día de hoy, agravándose. Recordemos que la Dra. Viñuales tomó tales medidas cautelares a raíz de una inspección ocular llevada a cabo tanto en el viejo como en el actual basural de El Calafate con fecha 24 de junio de 2016. Dicha inspección tuvo lugar en presencia de amparistas, autoridades municipales y autoridades provinciales de la Subsecretaría de Medio Ambiente. Entre las resoluciones más importantes dispuestas por la jueza para Laguna Seca se destacan: a) la elaboración de un informe técnico sobre los efectos e impactos ambientales provocados en la denominada “zona de sacrificio” como consecuencia de la descarga directa de basura sobre el predio. b) La presentación de un plan de saneamiento del basural, informando las etapas de su implementación y los tiempos estimativos para su posterior control. c) La convocatoria a una audiencia pública informativa a fin de garantizar la participación ciudadana en el proceso. Ninguna de las medidas dispuestas por la Justicia tendiente a disminuir o detener el daño ambiental efectivamente corroborado fueron acatadas por el Municipio ante supuestas faltas de tiempo y de presupuesto para ejecutarlas. La Municipalidad de El Calafate apeló las medidas dispuestas por la jueza y elevó el caso a la Cámara de Apelaciones de Río Gallegos la que con fecha 12 de agosto pasado, rechazó a su vez el recurso de apelación y falló a favor de la ejecución de todas las medidas ordenadas por la magistrada. No conforme con la decisión y ante la contrariedad de un segunda fallo adverso, el Ejecutivo local nuevamente desestimó la ejecución de las medidas. Sin embargo recientemente -con fecha 28 de octubre- y para sorpresa de los mismos amparistas, fue el propio Coordinador del "Programa GIRSU en Municipios Turísticos", Ing. Alvaro Sánchez Granel (UEPI-Ministerio de Turismo) quien calificó de "clandestino" (sic) al nuevo basural "que está ubicado lindero al nuevo Centro Ambiental" (Foja 462 del Expte.). Es decir, un funcionario nacional es quien ahora avala con su firma la denuncia presentada por los amparistas de que el basural de Laguna Seca -inaugurado de facto, sin estudio de impacto ambiental previo y operado por la Municipalidad de El Calafate sin autorización de la Subsecretaría de Medio Ambiente Provincial- en efecto funciona al margen de la ley. Maquillaje mediático, descalificaciones, miedo y aprietes a la Justicia Desde la presentación del amparo hasta hoy, el Municipio descalificó públicamente a través de medios radiales y escritos a los vecinos amparistas e intentó manipular a la opinión pública poniendo a los vecinos del Barrio Félix Frías en contra de quienes iniciaron la causa, vertiendo información falsa que alarmó a parte considerable de los residentes de esa zona de nuestra ciudad e iniciando una campaña de firmas con el propósito de oponerse a una medida que jamás fue tomada (la reapertura del exbasural). Sin embargo, ninguno de los principales hechos denunciados por el amparo pudo ser rebatido ante la Justicia y todos quedaron perfectamente verificados tras la inspección ocular del 24 de junio, a saber: 1. La existencia de un basural a cielo abierto que funciona al margen de la ley en el predio de Laguna Seca, situado 8,5 kilómetros al este del ejido urbano. 2. La falsedad manifiesta en que incurrió el Municipio al asegurar que el exbasural de Aeropuerto Viejo, en el Barrio Félix Frías, se encontraba “saneado”. 3. La inoperatividad y el inexplicable estado de cuasiabandono en el que se encuentra la Planta Modelo de Separación y Clasificación “Eva Poulsen”, inaugurada en 2006. Como consecuencia de lo anterior, entre abril y septiembre de 2016, se intentaron acciones de maquillaje mediático con el propósito de tapar y neutralizar las consecuencias políticas del amparo: a partir de que este tomara estado público el Ejecutivo Municipal le dio una inusitado protagonismo a la temática ambiental, protagonismo que hasta ese momento jamás había tenido: - De inmediato desde la Secretaría de Mantenimiento y Servicios se convocó a los medios de prensa para anunciar la elaboración de compostaje con basura y residuos de poda. - Se compraron de urgencia –por contratación directa- y con dinero del erario municipal 3500 pinos que se regalaron a vecinos como parte de una supuesta “política ambiental”. - Se plantaron otros 2500 al costado de la ruta de acceso a la localidad (los que puntualmente -y cómo era de esperar- se secaron al poco tiempo por falta de riego). - También se inició una campaña de "reciclado" de botellas plásticas y hasta creó una "Guardia Urbana Ambiental" de dudosa utilidad. Cabe aclarar que ninguna de estas medidas de carácter cosmético resolvió la cuestión de fondo sobre la falta de un plan maestro para la gestión integral de los residuos que genera nuestra ciudad y menos aún sobre el hecho puntual de las descargas de basura a cielo abierto en medio de la estepa de Laguna Seca, que dos años después continúan como si nada hubiera sucedido. Hubo, además, desafortunadas declaraciones e intervenciones radiales de funcionarios del área ambiental del Municipio, de autoridades y ediles del Concejo Deliberante y hasta del propio Intendente Héctor Javier Belloni en las que se negaba de plano el daño ambiental denunciado y se hacía hincapié en supuestas causales “políticas” (jamás denunciadas ante la Justicia ni mucho menos probadas) que habría por detrás de la presentación del amparo. Contrariado por la Justicia, en el colmo de la desesperación y el nerviosismo, el Municipio y la totalidad de los ediles oficialistas cometieron la grosera torpeza de pretender presionar al máximo órgano del poder judicial de la provincia de Santa Cruz: la presidenta del HCD Ana María Ianni y dos abogados del Municipio decidieron viajar de urgencia a Río Gallegos para efectuar -en nombre del Ejecutivo local- una queja y una presentación formal ante el juez Daniel Mariani, uno de los integrantes de la corte suprema santacruceña, para expresar su “repudio” (sic) a las cautelares dispuestas por la jueza Viñuales que fueron respaldadas a su vez por la Cámara de Apelaciones de esa capital. La inexplicable parálisis en la obra del Centro Ambiental: 6 Meses de atraso en la primera etapa; sin fecha para la segunda… y un crédito ya ejecutado. El amparo presentado en abril de 2016 denunciaba también que la obra del nuevo Centro Ambiental El Calafate (CAEC) gestionada por el Ministerio de Turismo de la Nación en el marco de un crédito otorgado por el BID para el “Programa GIRSU en Municipios Turísticos” llevaba un retraso injustificable. En efecto, lo que en abril se advertía como una demora inexplicable en la obra del Centro Ambiental va tomando forma de parálisis con cada día que pasa: el plazo de ejecución de 8 meses para la 1ra. Etapa del CAEC (20 de octubre 2015 a 20 de junio de 2016) ya está excedido en 6 (seis) meses y todavía no tiene fecha concreta de finalización con lo cual la basura de la ciudad se seguirá disponiendo a cielo abierto en la “zona de sacrificio” por tiempo indeterminado, tal como se vino haciendo hasta ahora. Ninguno de los plazos de obra previstos fue cumplido y nunca se dieron razones o explicaciones públicas por ello. Cabe consignar que la fecha de finalización estimada proporcionada a los medios por el Ing. Alvaro Sánchez Granel (UEPI-MinTur) para octubre de 2016 también se encuentra largamente excedida. Sin embargo, el atraso de la obra en su conjunto (1ra. y 2da. Etapa) no se debe por cierto a falta de dinero: el desembolso del BID para el Programa GIRSU en Municipios Turísticos por 60 millones de dólares fue hecho efectivo al MinTur en más de un 93% a diciembre de 2015. Así lo señala la planilla de Monitoreo de Progreso de Proyecto , un documento que el BID publica en su propio sitio web como parte de su política de transparencia. La pregunta es: si el dinero se giró en su totalidad a la unidad ejecutora, ¿por qué no se concluyó en tiempo y forma la primera etapa? ¿Por qué todavía ni siquiera se licitó la segunda? ¿Qué sucedió con el dinero desembolsado por el BID (1,8 millones de dólares), girado a la UEPI-MinTur y destinado al nuevo Centro Ambiental de El Calafate? A causa de lo anterior, esto es, como todavía resta por concluir la 1ra. Etapa del proyecto y no existe fecha de licitación ni de inicio de obra para la 2da. y última etapa , el nuevo CAEC carece a diciembre de 2016 de fecha de apertura e inicio operacional. Es de prever que -en tanto la obra del nuevo Centro Ambiental continúe suspendida y no se culmine en su totalidad- el basural a cielo abierto de Laguna Seca seguirá creciendo a un volumen de 36-40 toneladas diarias. Con ello aumentará la magnitud del desastre ambiental que ya tenemos. De 48 a 55 millones: la construcción del futuro Centro Ambiental y una diferencia de 7 millones de pesos que nadie salió a explicar Pero además de no tener fecha de inauguración prevista, hay una sugestiva diferencia de más de 7 millones de pesos entre el presupuesto aprobado para la ejecución de la primera etapa del nuevo Centro Ambiental y el informado por el Coordinador Técnico del Programa GIRSU. Diferencia sobre la que, hasta el momento, nadie dio una explicación oficial. El contrato para la construcción del futuro Centro Ambiental fue adjudicado a la empresa Desler S.A. con fecha 13 de agosto de 2015 por un total de $ 47.820.863.- tras imponerse con el menor presupuesto a otras dos oferentes en la licitación pública 17-14. Este monto es precisamente el que figura en el cartel de obra que se erige en el sitio de emplazamiento del futuro CAEC en Laguna Seca y que contempla -solamente- la ejecución de la primera parte del proyecto. Puesto que la modalidad de contratación es por ajuste alzado, el precio estipulado en la licitación incluye la culminación total de los trabajos en el plazo acordado (ocho meses), sin variaciones ni ajustes de precios de ningún tipo. Sin embargo, con fecha 28 de octubre 2016, el Coordinador Técnico de la Unidad Ejecutora de Prestamos Internacionales (UEPI) del Ministerio de Turismo, Ing. Alvaro Sánchez Granel, informa en el marco del amparo a la jueza Florencia Viñuales que la primera etapa de las obras alcanza un presupuesto “de $ 55.319.256.- y finalizará hacia mediados de octubre de 2016”. . Vale decir que entre el contrato de obra firmado y aprobado por el MinTur con la contratista Desler y lo informado a la jueza por el funcionario del MinTur (Coordinador de la UEPI) el 28-10 ppdo. existe una llamativa diferencia de $ 7.498.393.- ¿Cómo o en razón de qué se explica dicha discrepancia? La Justicia todavía no se lo ha preguntado. Otro dato no menor surge de la información proporcionada por el Ing. Sánchez Granel a la jueza Viñuales en la que se informa (a foja 462) que la Planta de Separación del nuevo centro ambiental tendrá una "capacidad de 25 toneladas / día". Este hecho resulta en sí mismo inexplicable si tenemos en cuenta que la planta de separación "Eva Poulsen" sita en el viejo basural (actualmente no operativa) tiene una capacidad de procesamiento de 40 toneladas / día. Más significativo aún es que, en tanto la ciudad y el Parque Nacional generan actualmente 35-40 toneladas diarias de RSU, la capacidad anunciada de la futura planta de separación y clasificación (25 toneladas) quedaría muy por debajo del nivel de generación de residuos existente y se vería sobrepasada desde su misma puesta en marcha. En virtud de las injustificadas demoras en los plazos de ejecución; del inexplicable aumento del precio para una obra ya licitada y adjudicada y de irregularidades como la de admitir la construcción de una planta de separación más chica que la actual en desuso, hemos solicitado a la magistrada que entiende en la causa el inmediato pedido de una auditoría a la SIGEN (Sindicatura General de la Nación) para el proyecto “Construcción del Centro Ambiental El Calafate y Parque Nacional Los Glaciares” correspondiente al Programa GIRSU en Municipios Turísticos que gestiona el Ministerio de Turismo de la Nación. También hemos solicitado al Ministerio de Turismo de la Nación informe de manera fehaciente la fecha de finalización de la obra para su 1ra. y 2da. etapa; fecha de puesta en operaciones de la 1ra. Etapa; y causales que dieron lugar al incumplimiento de los plazos estipulados en el contrato de adjudicación. Por último, solicitaremos el envío de un oficio al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para que dicho organismo dé cuenta del estado financiero global del proyecto, del costo total de la obra en sus dos etapas y de los desembolsos de fondos y ejecuciones de obras efectuadas a la fecha en el marco del crédito BID OC-AR 1868,. Con presupuesto millonario para la Fiesta del Lago. Sin presupuesto para la gestión de los residuos ni el cierre del basural de Laguna Seca. En su pedido de revocatoria a las cautelares dispuestas por la jueza Viñuales, el Municipio alega la imposibilidad de cumplir con tales medidas. Argumenta el Ejecutivo local que: 1. No tiene dinero ni presupuesto para llevar adelante tales medidas. 2. Que los plazos impuestos por la Justicia son exiguos y de imposible cumplimiento. 3. Que ninguna de las medidas dispuestas por la jueza tendría sentido puesto que el Programa GIRSU en Municipios Turísticos se encuentra en ejecución y se prevé en el corto plazo la culminación de la primera etapa de la obra así como la licitación para la segunda y última parte. Ya hemos visto como el último punto queda sin sustento toda vez que habiendo transcurrido más de 6 meses desde su supuesta finalización, todavía ni siquiera tenemos fecha cierta para la entrega de la primera parte de la obra. En cuanto al segundo punto, plazos exiguos imposibles de cumplir, la respuesta de la jueza es tan lapidaria que nos exime de mayores comentarios: “Respecto de los plazos con los que se excusa el Municipio para las acciones requeridas, señalo que las medidas solicitadas son acciones concretas mínimas de carácter preventivas, considerando que los plazos no resultas exiguos. Agrego que en lo que va del proceso, incluso con la nueva documentación que se acompaña, no se ha invocado plazo alguno estimativo del comienzo de obras de saneamiento y de la puesta en marcha del nuevo centro ambiental.” Con respecto a la falsa excusa de no disponer de fondos para dejar de verter la basura a cielo abierto en Laguna Seca, sanear los basurales existentes o dar comienzo al sistema GIRSU que tarde o temprano tendrá que implementar, el Municipio calafateño sí dispone o dispuso durante la actual gestión de fondos cuantiosos para construir una cancha de césped sintético ($ 8 millones) contratar números artísticos internacionales de la talla de Marco Antonio Solís, Ricardo Montaner, Calle 13, Romeo Santos, Ricky Martin o Chayanne durante la "Fiesta Nacional del Lago" (con presupuestos nunca informados); el Municipio sí dispone de fondos para llevar a cabo obras como la del nuevo portal de acceso ($ 2,3 millones) o el nuevo microestadio municipal ($ 17,5 millones), entre muchas otras de prioridad cuestionable. Sin desmedro de lo anterior, no existe todavía por parte del Municipio local una política de separación en origen de residuos ni de recolección diferenciada de los mismos, pasos imprescindibles para que el sistema GIRSU funcione correctamente y pueda articularse armónicamente con el centro ambiental que ya debería estar operando. Pero lo que revela la falta de voluntad política para resolver la cuestión de fondo de la gestión de los residuos sólidos urbanos en nuestra ciudad es que tampoco el recién aprobado presupuesto municipal 2017, estimado en 344 millones de pesos, contempla partidas para poner en marcha el Plan GIRSU. Ni siquiera para reparar la planta de separación y clasificación Eva Poulsen, cuyo vergonzoso estado de abandono sólo se explica por la desidia e inexistencia de políticas públicas a nivel local en materia de preservación y cuidado ambiental. Lo nuevo: El informe de la ANAC que el Municipio ocultó. ¿Corren peligro los aviones que despegan o aterrizan en El Calafate? Gaviotas y basura. Centenares de ellas forman densas nubes en movimiento constante, volando en círculos alrededor del basural de Laguna Seca y su zona circundante. Las montañas de residuos arrojadas sobre el terreno por los camiones recolectores del Municipio han multiplicado la presencia de esta especie invasora en poco tiempo en una zona de estepa que le es por completo ajena. La proliferación de su población está fuera de todo control y no se han tomado medidas de contención al respecto. El recurso de amparo ambiental presentado en abril denunciaba este hecho ante la Justicia civil de El Calafate del siguiente modo: “Que la existencia de un vertedero a cielo abierto emplazado a menos de 8500 metros en línea recta de la cabecera de pista del Aeropuerto Internacional de El Calafate Cmte. Armando Tola podría introducir también elementos de peligro adicionales para la aeronavegación comercial, siendo que _de seguir la situación como hasta el presente_ podrían llegar a producirse dificultades durante las maniobras de decolaje y aterrizaje de aviones en virtud de la incontrolada proliferación de aves oportunistas y, en particular, por el desmedido aumento de las poblaciones de gaviotas (ave de carroña que abunda en sitios de BCA _basurales a cielo abierto_ o en lugares dónde se arrojan desechos de pescado) que han llegado atraídas por el nuevo vaciadero.-“ Alertada por la advertencia de los amparistas, con fecha 19 de agosto pasado la jueza Viñuales envió un oficio a la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil), autoridad aeronáutica de la República Argentina, a fin de que informe (y reproducimos textual): “si entre el Aeropuerto Internacional de El Calafate y la zona en la que se encuentra emplazado el actual basural provisorio de El Calafate (se resalta que no es la zona en que se construye el Centro Ambiental), tal distancia genera inconvenientes, riesgos o peligros para la operatividad del aeropuerto.” El peligro para el tráfico aéreo que en abril de este año se denunciaba en potencial queda ahora plenamente certificado con la respuesta que el jefe del Aeropuerto Internacional de El Calafate le envió al Director de la ANAC el pasado 12 de octubre de 2016, nota que por primera vez se hace pública y que el Municipio no dio a conocer a ningún medio de prensa. En dicha nota el jefe de la aeroestación local, Miguel Angel Casco, informa a su superior de la ANAC en Buenos Aires que con respecto al basural de Laguna Seca y en cuanto a la problemática que el peligro aviario representa para el transporte aéreo… “… informo que no se está cumpliendo con lo recomendado y normado por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) de acuerdo al siguiente detalle: (…) Se recomienda que los vertederos de basuras no estén a menos de 13 km. del aeropuerto. La ubicación adecuada de los vertederos reducirá cualquier peligro que puedan crear cerca de los aeropuertos. La apertura de un basural en las proximidades de un aeropuerto, incluso bajo un estricto control, puede provocar un peligro aviario y por tanto, su ubicación, debe analizarse cuidadosamente por un grupo de especialistas sobre problemas aviarios.” Inmediatamente, cita disposiciones de la OACI y de normativa nacional vigente que hacen referencia al peligro aviario: “Organización Internacional de Aviación Civil – Doc. 9137. 7.10. Actualmente se dispone de muy pocos métodos para impedir que las aves vayan a buscar alimentos en los basurales. Las técnicas para ahuyentarlas sólo son de valor limitado y es imposible enterrar la basura con suficiente rapidez para evitar el acceso de las aves a alguna de esas zonas (…) 9.4.4. La autoridad competente tomará medidas para eliminar o impedir que se instalen en los aeródromos o en sus cercanías, vertederos de basura o cualquier otra fuente que pueda atraer aves y otros animales (…)” Para deslindar responsabilidades, el responsable operativo por la seguridad del aeropuerto local enumera una serie de actuaciones iniciadas a su cargo “tendientes a dar cumplimiento a la normativa citada”, a saber: - En octubre de 2012, es decir, exactamente dos años antes de su apertura “oficial”, la Jefatura del aeropuerto se desplazó hasta la zona del actual basural de El Calafate para tomar coordenadas de ubicación geográfica aproximada. Ello se hizo en virtud del anuncio del secretario coordinador del gobierno municipal, Martín Freile, de que ese sería -en un plazo de 30 días- el nuevo sitio de disposición para la basura generada por la ciudad. - El 19 de octubre de 2012, la jefatura del Aeropuerto Internacional de El Calafate hace ingresar al Municipio la Nota 383/12 informando y poniendo en conocimiento de las autoridades que, de acuerdo a la normativa de aplicación vigente, el nuevo emplazamiento del basural provisorio queda “situado a menos de 13 Km. del Aeropuerto”. - El 26 de junio de 2014, la jefatura del Aeropuerto Internacional de El Calafate realizó un “Comité Local de Prevención de Peligro Aviario y Fauna” al que se invitó a participar a la Municipalidad de El Calafate. Ningún funcionario asistió. - El 23 de junio de 2016, dos meses después de que el recurso de amparo tomara estado público, la Jefatura del Aeropuerto eleva Nota Nº 220/16 a la Municipalidad de El Calafate en la que se solicita información referente a (reproducimos textual): “(…) estado actual de avance, ubicación por coordenadas geográficas y estudio de impacto ambiental referente al “nuevo vertedero de basura” en las proximidades del Aeropuerto El Calafate”. - El 17 de agosto de 2016, la Jefatura de Aeropuerto eleva al Director Regional Sur de la ANAC “parte” del estudio de impacto ambiental elaborado por la UNPA para el futuro Centro Ambiental en construcción. Sin embargo dicho EIA no se corresponde con el pedido de informes solicitado el 23-06 que hacía alusión al basural a cielo abierto que ya estaba operando en el lugar en la denominada “zona de sacrificio”. Y entonces, lo grave: - A principios del mes de septiembre de 2016 una aeronave de pequeño porte informó a la torre de control del Aeropuerto Internacional de El Calafate sobre (reproducimos textual): “el avistaje de bandadas de aves (gaviotas) en las proximidades de Laguna Seca”. El sólo hecho de haber tomado contacto visual con esas “bandadas de aves” hace inferir el grave riesgo que las aeronaves civiles y comerciales están corriendo. Para finalizar su descargo, Casco aclara que desde el Municipio nunca le avisaron de la instalación (siquiera provisional) de un basural o “zona de sacrificio” en las inmediaciones del Aeropuerto y que, ni antes ni después de iniciadas las operaciones de descarga de basura en Laguna Seca, se lo consultó al respecto para reducir el riesgo aviario: “Finalmente, se deja constancia que desde el Municipio local nunca se dio intervención a esta Jefatura. Tanto para informar la intención, instalación como así también para recibir asesoramiento técnico por parte de la Autoridad Aeronáutica local. Actuándose desde esta Jefatura en todo momento de oficio, dada la responsabilidad que nos compete en materia de seguridad operacional” Lo anterior no sólo demuestra la situación de ilegalidad en la que se encuentran el actual vertedero o la falta de planificación y coordinación con otros organismos del Estado que precedieron su apertura sino, y esto resulta todavía más extraordinario, que tanto el actual basural a cielo abierto de El Calafate (“zona de sacrificio” de Laguna Seca), como el futuro CAEC (Centro Ambiental El Calafate, aún en construcción en su primera etapa) y la totalidad del polígono de 600 Ha. expropiadas a la “Estancia 25 de Mayo” se encuentran todos dentro del radio de restricción de 13 kilómetros con respecto al emplazamiento de "todo basural" (sic) en relación a la ubicación del Aeropuerto Internacional de El Calafate. Ante la inusitada gravedad de los hechos denunciados, gravedad que traspone el mero marco ambiental, es imperativo que habiendo transcurrido más de 8 (ocho) meses desde la presentación del recurso de amparo la Justicia Civil se expida sobre el desastre de Laguna Seca y dicte una sentencia ejemplar. Nuevamente, pero ahora con más razones, solicitamos el inmediato cese de operación del nuevo basural por representar un riesgo para el medioambiente, la salud y la vida de los ciudadanos y recordamos que es responsabilidad absoluta del Municipio de El Calafate la remediación ambiental del daño ya provocado. Por último, advertimos públicamente la existencia de riesgo aviario en las cercanías del Aeropuerto Internacional de El Calafate. Recordamos en tal sentido a los funcionarios municipales, provinciales y/o nacionales con responsabilidad a su cargo que la posibilidad cierta de incidente o accidente aéreo con pérdida de bienes materiales o vidas los hará penalmente responsables por no ejecutar leyes nacionales cuyo cumplimiento les incumbe en forma directa. Autorizamos y agradecemos a vuestro medio la publicación y difusión de este parte de prensa. Angel R. Serra DU 22.494.854 Claudio J. Bando, DU 22.225.811 María Cecilia Argañarás, MP Tº IX Fº 152 Contacto: cecilia.arganaras@gmail.com :: angel.r.serra@gmail.com :: claudiojavier@cotecal.com.ar Tel.: 02966-15-274747 / Estudio Jurídico M. Cecilia Argañarás
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