Para que se reglamente una ley para la tenencia responsable, el uso laboral y protección de los derechos de los animales de trabajo: caballos, mulas y asnos.

Para que se reglamente una ley para la tenencia responsable, el uso laboral y protección de los derechos de los animales de trabajo: caballos, mulas y asnos.

La causa

 

En la crisis que vivimos, las actividades informales que utilizan una parte de las personas vulnerables (crianceros de porcinos en el pedemonte, cartoneros, escombreros, recicladores de residuos, fotografía de niños con animales en las plazas, etc.), cuyo sustento se basa en el uso y en la mayoría de los casos, el abuso de animales y la vulneración de sus derechos establecidos a través de la Ley Nacional Nro.14346 de Protección Animal...
Es claro que en la coyuntura de crisis en que vivimos, el magro sustento que consiguen no alcanza para las necesidades básicas y mucho menos para las establecidas en la ley mencionada referentes la alimentación de los animales usados para el trabajo, lo que cotidianamente provoca el debilitamiento, la enfermedad y el virtual colapso del animal, como se observa a diario muchas veces, y una consecuente desmedida reacción de castigo hacia el mismo por parte del conductor, provocando en casi todos los casos lesiones, discapacidades y hasta la muerte misma del ser.
Es sabido que ninguna de esta actividades de “trabajo” informal tiene su respectivo control, lo que da lugar a una infinidad de efectos secundarios colaterales, que repercuten tanto en la salud de la población como en medioambiente... sea por la venta de los porcinos y caprinos criados con basura y rezagos de los mercados de frutas y verduras; la contaminación con residuos sólidos urbanos no biodegradables que se recolectan, utilizan parcialmente y descartan en la zona del pedemonte; la contaminación de los acuíferos producto de la descomposición de esta basura a cielo abierto; el daño a la fauna que también produce el material descartado; la contaminación visual que esta basura diseminada por los fuertes vientos produce; y un sinnúmero de otros efectos indeseables que sería difícil enumerar, pero cuyo efectos son comprobables.
Hay casos de animales exóticos, como llamas, guancos y “ponies” autorizados por los respectivos municipios que permanecen largas horas en las plazas de varios departamentos a la espera de la foto de un niño para “el recuerdo”, generalmente sin abrevar por largas horas…
Finalmente podría mencionarse que en muchos lugares del país, diría que municipios de avanzada están ayudando a erradicar las “carretelas” de estas prácticas, con el conveniente reemplazo de los carruajes en mal estado a tracción a sangre por modernas motocargas…
Es obvio que al reducirse el número de animales en las zonas vulnerables se evitarían mucho de los delitos que vienen conexos, como es el robo y faena ilegal de los mismos o cuatrerismo en las zonas rurales.  Es bastante deficiente el empadronamiento y marcado de los animales, lo que debería también ser parte de esta reglamentación de cumplimiento estricto, dejando asentado administrativamente la propiedad y transferencia de los mismos.

Esta petición consiguió 949 firmas

La causa

 

En la crisis que vivimos, las actividades informales que utilizan una parte de las personas vulnerables (crianceros de porcinos en el pedemonte, cartoneros, escombreros, recicladores de residuos, fotografía de niños con animales en las plazas, etc.), cuyo sustento se basa en el uso y en la mayoría de los casos, el abuso de animales y la vulneración de sus derechos establecidos a través de la Ley Nacional Nro.14346 de Protección Animal...
Es claro que en la coyuntura de crisis en que vivimos, el magro sustento que consiguen no alcanza para las necesidades básicas y mucho menos para las establecidas en la ley mencionada referentes la alimentación de los animales usados para el trabajo, lo que cotidianamente provoca el debilitamiento, la enfermedad y el virtual colapso del animal, como se observa a diario muchas veces, y una consecuente desmedida reacción de castigo hacia el mismo por parte del conductor, provocando en casi todos los casos lesiones, discapacidades y hasta la muerte misma del ser.
Es sabido que ninguna de esta actividades de “trabajo” informal tiene su respectivo control, lo que da lugar a una infinidad de efectos secundarios colaterales, que repercuten tanto en la salud de la población como en medioambiente... sea por la venta de los porcinos y caprinos criados con basura y rezagos de los mercados de frutas y verduras; la contaminación con residuos sólidos urbanos no biodegradables que se recolectan, utilizan parcialmente y descartan en la zona del pedemonte; la contaminación de los acuíferos producto de la descomposición de esta basura a cielo abierto; el daño a la fauna que también produce el material descartado; la contaminación visual que esta basura diseminada por los fuertes vientos produce; y un sinnúmero de otros efectos indeseables que sería difícil enumerar, pero cuyo efectos son comprobables.
Hay casos de animales exóticos, como llamas, guancos y “ponies” autorizados por los respectivos municipios que permanecen largas horas en las plazas de varios departamentos a la espera de la foto de un niño para “el recuerdo”, generalmente sin abrevar por largas horas…
Finalmente podría mencionarse que en muchos lugares del país, diría que municipios de avanzada están ayudando a erradicar las “carretelas” de estas prácticas, con el conveniente reemplazo de los carruajes en mal estado a tracción a sangre por modernas motocargas…
Es obvio que al reducirse el número de animales en las zonas vulnerables se evitarían mucho de los delitos que vienen conexos, como es el robo y faena ilegal de los mismos o cuatrerismo en las zonas rurales.  Es bastante deficiente el empadronamiento y marcado de los animales, lo que debería también ser parte de esta reglamentación de cumplimiento estricto, dejando asentado administrativamente la propiedad y transferencia de los mismos.

Los tomadores de decisiones

Sr. Gobernador de la Provincia de Mendoza - Dr. Francisco Perez
Sr. Gobernador de la Provincia de Mendoza - Dr. Francisco Perez

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