Mi hija tiene Diabetes. ¡Faciliten el acceso a perros de alerta para niños/as como ella!

El problema

Mi hija tiene 2 años y padece diabetes tipo 1. Desde su diagnóstico mi día a día como madre se ha convertido en una constante preocupación. Ella es tan pequeña que no es consciente de cuando sus niveles de azúcar están bajando o subiendo. Y sabemos que un descontrol podría provocar problemas graves, desde en los ojos hasta en los riñones o en el corazón.

Existen unos perros de alerta que están entrenados para ladrar cuando hay alteraciones en los niveles de azúcar. Gracias a su olfato, estos perros se dan cuenta del problema antes que los sensores y avisan con un ladrido específico. Como alertan 15 o 20 minutos antes de la situación de riesgo, permiten actuar a tiempo y ayudan muchísimo a controlar la enfermedad.

El problema es que no hay ninguna facilidad para contar con un perro de alerta. Si quieres uno tienes que pagarte tú de tu bolsillo lo que cuesta su entrenamiento  o gestionarlo mediante una organización. Creemos que si fuera más sencillo muchos más niños con diabetes podrían mejorar su salud. Por eso estamos pidiendo que el Ministerio de Sanidad instaure un protocolo para facilitar el acceso a personas con diabetes a perros de alerta. Firma y comparte nuestra petición, por favor.

Esta enfermedad afecta a más del 10% de la población, y según la Federación Internacional de Diabetes, aproximadamente 1.1 millones de niños y adolescentes menores de 20 años tienen diabetes tipo 1. Imagina la cantidad de personas a las que podríamos ayudar.

Los perros de alerta son un avance increíble y el proceso es muy sencillo. Ante un ladrido, la persona con diabetes debe comprobar sus niveles de azúcar. Si se trata de una bajada de azúcar, debe tomar algo dulce. Si es una subida, debe reponer líquidos y administrarse insulina. 

Con esta ayuda cerca, el paciente y su familia vive no solo más controlado y menos en peligro sino también con una mayor sensación de tranquilidad. Especialmente cuando quienes padecen la diabetes son niños tan pequeños como mi hija Andrea.

Por todo ello, solicitamos el apoyo del gobierno y las organizaciones pertinentes para facilitar el acceso a perros de alerta a personas con diabetes tipo 1 como mi hija. ¡Firma esta petición para ayudarme a mejorar la vida de estos niños!

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El problema

Mi hija tiene 2 años y padece diabetes tipo 1. Desde su diagnóstico mi día a día como madre se ha convertido en una constante preocupación. Ella es tan pequeña que no es consciente de cuando sus niveles de azúcar están bajando o subiendo. Y sabemos que un descontrol podría provocar problemas graves, desde en los ojos hasta en los riñones o en el corazón.

Existen unos perros de alerta que están entrenados para ladrar cuando hay alteraciones en los niveles de azúcar. Gracias a su olfato, estos perros se dan cuenta del problema antes que los sensores y avisan con un ladrido específico. Como alertan 15 o 20 minutos antes de la situación de riesgo, permiten actuar a tiempo y ayudan muchísimo a controlar la enfermedad.

El problema es que no hay ninguna facilidad para contar con un perro de alerta. Si quieres uno tienes que pagarte tú de tu bolsillo lo que cuesta su entrenamiento  o gestionarlo mediante una organización. Creemos que si fuera más sencillo muchos más niños con diabetes podrían mejorar su salud. Por eso estamos pidiendo que el Ministerio de Sanidad instaure un protocolo para facilitar el acceso a personas con diabetes a perros de alerta. Firma y comparte nuestra petición, por favor.

Esta enfermedad afecta a más del 10% de la población, y según la Federación Internacional de Diabetes, aproximadamente 1.1 millones de niños y adolescentes menores de 20 años tienen diabetes tipo 1. Imagina la cantidad de personas a las que podríamos ayudar.

Los perros de alerta son un avance increíble y el proceso es muy sencillo. Ante un ladrido, la persona con diabetes debe comprobar sus niveles de azúcar. Si se trata de una bajada de azúcar, debe tomar algo dulce. Si es una subida, debe reponer líquidos y administrarse insulina. 

Con esta ayuda cerca, el paciente y su familia vive no solo más controlado y menos en peligro sino también con una mayor sensación de tranquilidad. Especialmente cuando quienes padecen la diabetes son niños tan pequeños como mi hija Andrea.

Por todo ello, solicitamos el apoyo del gobierno y las organizaciones pertinentes para facilitar el acceso a perros de alerta a personas con diabetes tipo 1 como mi hija. ¡Firma esta petición para ayudarme a mejorar la vida de estos niños!

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