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Últimas palabras del presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, en el juicio político de Madrid

Prof. Dr. Axel Schönberger
Germany

Jul 20, 2019 — 

Últimas palabras del presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, en el juicio político de Madrid del 12 de junio de 2019

El presidente de la reconocida asociación cultural catalana Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, no es un político, pero sí un preso político catalán en España y, por tanto, también en la Unión Europea.

Según el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria, la detención de Jordi Cuixart es arbitraria. El proceso penal contra él, que se lleva a cabo en la primera y única (!) instancia ante el Tribunal Supremo de Madrid, carece de fundamento. Viola el derecho internacional vinculante (ius cogens), el derecho europeo y el derecho español. La forma en que España priva a Jordi Cuixart de sus derechos civiles recuerda claramente la injusticia del nacionalsocialismo alemán y del franquismo español.

Según el órgano competente de las Naciones Unidas, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria creado por el Consejo de Derechos Humanos, España ha violado, en el caso de Jordi Cuixart, los artículos 2, 9 a 11 y 18 a 21 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y los artículos 3, 14, 19, 21, 22 y 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Jordi Cuixart está detenido en España por ejercer pacíficamente sus derechos a la libertad de opinión, expresión, asociación, reunión y participación política. Su encarcelamiento viola el principio de la igualdad de todos los seres humanos porque estaba justificado por su opinión política. Los procedimientos penales incoados contra él ni siquiera ofrecen las garantías básicas para un juicio adecuado y justo ante un tribunal competente e imparcial y para una defensa adecuada. El juicio contra él y otros presos políticos catalanes, una farsa barata, es una vergüenza para España y para la Unión Europea en su conjunto, que tolera tácitamente estas graves violaciones de los Derechos Humanos.

Que todas las personas de bien escuchen las palabras finales de Jordi Cuixart en el juicio político de Madrid!

Y la Unión Europea está en silencio y no hace nade!

Últimas palabras de Jordi Cuixart ante el Tribunal Supremo de Madrid el 12 de junio de 2019:

«Buenas tardes. Básicamente hago uso de esta última palabra no tanto para defenderme, que ya lo han hecho los abogados, ni tampoco para ahora intentar una reducción de la pena, sino en esencia para reafirmarme en todos los ejercicios de derechos fundamentales que se han venido reprochando durante este juicio, básicamente porque ellos responden a un interés superior y en este caso muy personal y es la voz de mi conciencia, la voz de mi conciencia que siempre ha actuado pues con coherencia y con este compromiso social, a lo que refiere mi vida más publica, ¿no? Y en este sentido reivindicar una vez más y también a la fiscalía que no hay ningún tipo de arrepentimiento, que todo lo que hice lo volvería a hacer, porque estoy convencido que es lo que tenía que hacer. Y es más, y en este sentido y también otro reproche por parte de la fiscalía, es que no se aceptaban las consecuencias ni los actos, no es cierto. Yo los acepto, los actos y las consecuencias, yo fui al tribunal, a la Audiencia Nacional el 6 de octubre del 2017, volví a ir el 16 de octubre, y nunca he eludido la justicia, pero porque esta es mi forma de ser, pero es la forma de actuar de aquel que está actuando en base a su conciencia, y por lo tanto todos mis actos siempre han sido públicos, siempre lo seguirán siendo, y también en esta nueva condición que les hablaba el día que hacia el interrogatorio de preso político y de persona con más proyección pública. También les quiero compartir con ustedes que es un altavoz inmejorable.

Estoy convencido que mis compañeros y yo mismo no estamos de acuerdo con la cárcel, pero sí que es verdad que hemos detectado que es un altavoz que nos permite denunciar aun de manera más contundente la vulneración de derechos fundamentales y la falta de democracia que estamos sufriendo los ciudadanos del estado español, y por lo tanto tampoco renunciamos a esta condición de presos políticos. Lo que estamos viendo y es muy probable que tengamos una disparidad de opiniones, pero, es un juicio a la democracia, porque en realidad lo que estamos haciendo es ejercer derechos fundamentales, derechos que los hemos aprendido pues del paso de la humanidad, conquistas que se han logrado en esta sociedad y que nosotros pues estamos intentando utilizarlo pues con la mayor de las actitudes.

Se he comentado también y no quiero hacerme muy repetitivo, es cierto, del resultado de este juicio, pues sí, depende la calidad de la democracia del estado español, no solo en Barcelona, en Vallecas, en Pamplona, en Salamanca, en Vigo, y supongo que somos todos muy conscientes pues lo que se penalice en Barcelona, se tendrá que penalizar también en Madrid, y estoy convencido que en la respuesta a este intento de penalización de este ejercicio de derechos fundamentales, pues una vez más todos los demócratas del estado español pues nos vamos a unir en defensa de lo que siempre hemos defendido que es la democracia y la libertad de expresión.

Yo quería aprovechar también este altavoz del juicio ahora, esta última palabra, pues para hacer un reconocimiento también a los votantes del 1 de octubre, a estos dos millones 300.000 personas los que votaron sí, los que votaron no pero que salieron a la calle con una actitud pacífica y democrática pero tomando un compromiso y también este compromiso se tiene que poner en valor, porque no es fácil hacer una acción pacifica y democrática, pero también sabiendo que se estaba pegando a gente inocente y esta gente salieron con una determinación y como a menudo nos gusta decir, pues es un día que va a durar años.

Y también otro reproche de los señores de la fiscalía, constante, y yo desde la tercera fila de aquí del banco de los acusados, pues lo iba escuchando todo el rato estas sesiones, estas 50 y pico sesiones, que decían todo el rato, es que se hicieron llamamientos a la movilización permanente. No, es que sí, es que es verdad, es que es verdad, y cuando te acusan de una cosa que es verdad que lo has hecho, pues que tienes que decir, pues que sí, que lo hice, y es que es más, es que tengo casi la obligación, moral, si me permiten, de volver a hacerlo hoy aquí: «Catalans i catalanes, mobilització pacífica, democràtica, permanent, cívica» y que nunca desfallezca y que siempre sea, pues con esta voluntad de mejorar la sociedad, porque si este es el reproche penal que se me hace a mi o a cualquier otro ciudadano, pues mal vamos en este país, por lo tanto, sí, señores fiscales, movilización permanente y sin ningún tipo de reparo, y también derecho, derecho a protestar ante todos los poderes del estado, y es lo que estábamos haciendo el 20 de setiembre, de manera democrática, pacifica, sí, sí, una protesta, no estábamos de acuerdo en una decisión, pero nos limitábamos a hacer lo mucho que puede hacer un ciudadano de a pie, y es protestar, y es lo que estábamos haciendo el 20 de setiembre, y es lo que parece que se quiera poner en cuestión en este juicio, que la gente deje de protestar, no, no vamos a dejar de protestar, no se puede dejar de protestar, porque es el motor de avance, es aquello que hace progresar las sociedades, y estamos hablado los otros presos políticos y yo también, de nuestros hijos, pero es que en realidad es esto, estamos obligados a seguir protestando para proteger estes derechos, para que nuestros hijos también puedan protestar el día de mañana.

Y se está hablando también de la desobediencia civil, sí, es una desobediencia civil en toda regla, ante el dilema de acatar una suspensión del Tribunal Constitucional o el ejercicio de derechos fundamentales, pues si, se ejercieron los derechos fundamentales, yo no soy experto en derecho constitucional, es más, no he ido ni a la universidad, pero lo que sí que tengo muy claro, que cuando una población ejerce la desobediencia civil lo que está mostrando es su compromiso con la sociedad, y esto no puede merecer reproche penal, esto lo que es, es un acto de coherencia y de responsabilidad, es uno de los instrumentos más útiles que tienen las sociedades para avanzar, y que estoy convencido que habrá muy poca duda entre los demócratas del conjunto del estado español en que cada vez que un colectivo ejerce la desobediencia civil lo que está haciendo es fortalecer los derechos y libertades de toda la sociedad, tengan más o menos razón, pero respondiendo a lo que es la desobediencia civil en tanto en cuanto tiene que ser no violenta, porque si es violenta ya no podría ser desobediencia civil, y no ataca a todo un ordenamiento jurídico sino a aquellas leyes que considera injustas o aquellas decisiones que considera injustas, y que además asume plenamente las consecuencias, encontrar ciudadanos en pleno siglo XXI, donde el individualismo esta al orden del día, pues no es motivo de reproche, es motivo de reconocimiento, porque fíjense, yo lo que creo es que el problema no es la desobediencia civil, el problema que tenemos en las sociedades de hoy en día es la obediencia civil, la obediencia civil que permite que los océanos sean mares de plásticos, que permite que los refugiados se mueran en nuestras costas, y que se persiga a la gente que quiere salvar a estos inmigrantes, y el problema es la obediencia civil de cientos de miles de personas que están votando a gobernantes, pues que permiten que en el estado español se haga un rescate a la banca de 60 mil millones de euros, y al mismo tiempo se produzcan 600 mil desahucios, o que en Catalunya, una de las regiones más prosperas de Europa, una de cada cuatro personas estén viviendo en riesgo de exclusión social. ¿Y el problema es la desobediencia civil? O el problema es la obediencia civil de aquellos ciudadanos que siguen sin protestar ante semejantes desigualdades o antes semejantes despropósitos, y por lo tanto si, yo creo que el problema está en la obediencia civil que hoy tolera y permite que demócratas que estamos sentados en este banco estemos acusados por la extrema derecha codo a codo en connivencia con el gobierno del estado español, con el gobierno del PSOE, que nos están acusando a nosotros. La extrema derecha, el fascismo, acusando a los demócratas, que con mayor o menor acierto lo que estamos es intentando defender los valores de la democracia que compartimos entre todos.

Por lo tanto, yo lo que creo es que en este juicio, y que seguro que todos hemos hecho lo mejor para que funcionara lo más bien posible, no hemos solucionado la raíz de fondo, y es que seguimos obsesionados en buscar un enemigo, quizás es una cuestión que nos han educado así, o antropológica, no lo sé, porque tampoco no soy especialista en esto, pero sí que es verdad que no nos ha permitido ir a la raíz del conflicto, hemos seguido buscando enemigos, y enemigos hasta el punto pues que algunos de los testigos de mi defensa tampoco no se han podido expresar con total normalidad.

Y en este sentido yo creo que esto no es más que miedo, miedo a escuchar, miedo a la palabra, miedo a empatizar los unos con los otros, a conocernos más y mejor.

A mí no me da ningún apuro a conocer mejor a la gente, a conocer las razones del uno y del otro, porque estoy seguro que yo tampoco tengo la verdad absoluta, y en este sentido yo lo que creo es que tenemos que ir es a la raíz del conflicto, y la raíz del conflicto no es otra que si seguimos actuando con miedo difícilmente podremos conocernos y entender las razones de los unos y los otros y actuar con la empatía mínima necesaria para poder resolver este conflicto, que es un conflicto político y que yo sí que lo creo plenamente que esto es un juicio político, porque de lo que se habló el primer día fue del derecho de autodeterminación, y en cualquier otro delito de cualquier otro crimen dudo que se hable del derecho a la autodeterminación, y por lo tanto, yo lo que sí que quiero decir, es que ante un conflicto político, y ante un miedo que es el de la palabra, pues que nadie va a lograr pues que nos enfrenten entre pueblos, nunca nos van a enfrentar entre los distintos pueblos de España, por muchas recogidas de firmas que haga el Partido Popular contra el Estatut, por mucho intento de mandarnos policías de otros rincones de España, nunca lo van a lograr.

Más del 70% de los ciudadanos de Catalunya hoy tenemos nuestras raíces, nuestros orígenes en otras partes de España y del mundo entero, y consideramos a los pueblos de España, pueblos hermanos, como los pueblos de Europa, y nunca nos van a confrontar, no lograran nunca confrontarnos, porque todos juntos hemos construido lo que es hoy la sociedad catalana, una sociedad muy diversa, muy transversal y donde la gente se pregunta, muy, muy, muy poco de sus orígenes, y en cambio, sí que se pregunta mucho hacia donde quieren ir conjuntamente, y esta es la realidad de un país, ni mejor ni peor que otros, pero que se ha conformado con esta realidad, y por lo tanto yo me comprometo como presidente de Òmnium Cultural a no permitir que nos enfrenten entre pueblos hermanos, entre distintos pueblos de España.

El señor fiscal también decía que el rey tuvo como un detonante, decía, el rey tuvo que pronunciar el 3 de octubre un discurso de enorme calado. Sí, sí, sí, de enorme calado y de enorme decepción, estoy seguro, para muchos españoles demócratas, para muchos catalanes demócratas, que sin ir a votar el 1 de octubre vieron como el rey renunciaba a hacer su papel de concordia, que lo que estaba haciendo y por no condenar era avalar la impunidad de la brutalidad policial, es que las imágenes de la brutalidad policial del 1 de octubre son muy potentes, es que son unas imágenes que van a durar también años en la mente de la sociedad catalana, y en este sentido pienso que fue una oportunidad que se perdió de no denunciar esta violencia por parte del jefe del estado.

Y estuve muy contento el otro día también, que seguro que no les preocupa mucho mi felicidad, pero entendí que era buena señal cuando los señores del fiscal por fin decían que sí, que había mil heridos, hombre, ya era hora, por fin, es verdad, hay mil heridos, y seguro, y los lamento y los lamentare siempre, que hubo 63, 93 los que sea de policías que estuvieran heridos, pues también lo voy a lamentar, claro, sí, pero sin ningún tipo de reparo, pero que se reconozca que hubo 1000 heridos el 1 de octubre yo pienso que es un ejercicio de responsabilidad por parte de la fiscalía, y ahora lo que sería muy conveniente también sería que la fiscalía ayudara a esclarecer los hechos que provocaron estos heridos.

Por lo tanto, yo lo que les quiero compartir con ustedes en estos tres minutos que me quedan es que yo me niego a vivir sin esperanza y me niego a deshumanizar mi vida y me niego también a que mis relaciones y mi modo de sentir se tengan que establecer a partir de ahora con enemigos, porque yo no tengo ningún enemigo, y por eso me niego a odiar a nadie, y me niego a decir que siento ningún tipo de reproche hacia nadie. Yo lo que sí que quiero decir es que por un lado no voy a renunciar nunca a ser feliz y que yo he descubierto también que yo ni siquiera nací para ser forzado a odiar a nadie.

Hay un intento de deshumanizar el movimiento a favor de la autodeterminación, el movimiento independentista catalán, y yo creo que es responsabilidad de todo el mundo de entender que es una opción legítima, y que merece todo el respeto, igual que cualquier otra opción. De la decisión de este tribunal no van a cambiar mi prioridad, que no es la de salir de la cárcel, y lo digo con toda la humildad y con todo el respeto hacia ustedes. Estamos en una causa colectiva, y de la decisión de este tribunal, lo que estoy convencido, es que vamos a sacar todos una lección a lo que hace referencia a la lucha en pleno siglo XXI de ciudadanos que con toda la humildad del mundo han decidido a no renunciar a que su país pueda decidir su futuro.

Y por lo tanto sí que les quiero hacer partícipes que en este momento mi prioridad como presidente de Òmnium Cultural no es salir de prisión, aunque sí que entiendo que la prisión es ilegítima, porque no soy culpable de ningún delito, pero que mi prioridad es seguir luchando y trabajando para avanzar en la resolución de un conflicto político y lograr pues que mis hijos, los dos mayores, el pequeño Amat que estoy viendo crecer entre barrotes, y uno que está viniendo, que si Dios quiere en otoño, pues voy a tener, pues que puedan vivir en un país mejor y más libre.

Y me parece que esto es una aspiración que nos unifica mucho a todos los seres humanos.

Y termino con dos consideraciones más. Estoy convencido que este país no va a caer en la frustración, hemos superado situaciones mucho más adversas y hemos sido capaces de levantar la cabeza ante mayores acontecimientos negativos, por lo que les decía, un país de inmigrantes, un país donde sus ciudadanos decidieron, hace más de 40 años que la lengua catalana seria la lengua vehicular en las escuelas, para así lograr que todo el mundo tuviera la igualdad de oportunidades y que nadie tuviera que renunciar a su lengua de origen, y prueba de esto es que hoy en Catalunya se pueden hablar más de 300 lenguas, y que el catalán sigue siendo una lengua de cohesión social, un país como Catalunya de luchas compartidas, que asfaltó sus calles y sus plazas con las manos, con la lucha del movimiento vecinal, y por lo tanto estoy seguro que no vamos a caer en la frustración y no vamos a dejar de luchar por el derecho a la autodeterminación, vamos a seguir luchando libre y pacíficamente para decidir nuestro futuro.

Porque fíjense y se pueden formular esta pregunta, si la violencia policial no pudo contra miles de personas el 1 de octubre, ¿alguien se cree que alguna sentencia va a hacer que los catalanes dejen de luchar por su derecho a la autodeterminación?, estoy convencido que no, que van a seguir luchando pacíficamente para poder ejercer este derecho a la autodeterminación.

Y termino, se me juzga por ser el décimo presidente de Òmnium Cultural, y ambas cosas son un honor, y se nos juzga por manifestarnos, por expresar, por movilizar, por votar, y les digo sin ningún tipo de acritud, y tampoco de prepotencia, y con toda la serenidad del mundo que estoy convencido que «ho tornarem a fer», que lo volveremos a hacer, y lo seguiremos haciendo como lo hemos hecho hasta ahora, pacíficamente, serenamente, pero con toda la determinación del mundo.

¡Muchas gracias!»

La transcripción fue amablemente proporcionada por la revista L'Unilateral — El digital de la República Catalana.

http://unilateral.cat/2019/07/21/discurs-de-jordi-cuixart-al-suprem-12-de-juny-del-2019-original-castella/


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