SAVE! Salvemos el Anillo Verde del Este


SAVE! Salvemos el Anillo Verde del Este
El problema
Desde el confinamiento, universidades, investigadoras y centros educativos vienen trabajando en un entorno periurbano hasta hoy se mantiene, sorprendentemente, libre de edificaciones. Se trata de un enclave de notable valor ecológico, tanto para absorber las posibles avenidas como para regular las temperaturas extremas. Un importante humedal que será destruido, si no actuamos: ¿lo vas a permitir?
Está en juego el futuro y la salud de muchas personas
Actualmente más de la mitad de la población mundial (4,5 millones de personas) vive en ciudades. Una cifra que va en aumento con el 70% de las emisiones de carbono a nivel mundial y más personas, sobre todo población infantil, con enfermedades crónicas. Crecer rodeado de naturaleza durante la infancia repercute en la salud, aumentando la sociabilidad y mejorando el desarrollo neurológico. Además reduce los efectos que alteran la conducta, como insomnio, ansiedad, depresión, con un 55% menos de riesgo de desarrollar enfermedades psiquiátricas.
La infancia y la juventud necesitan de espacios libres donde crecer saludables y en contacto con la naturaleza. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental de las personas depende en gran medida de las zonas verdes. Diversos estudios relacionan las conductas agresivas, hiperactividad, ansiedad y estrés con la vida en la ciudad. Las personas que viven cerca de áreas verdes son menos propensas a padecerlos. Es la Regla 3/30/300 (tres árboles desde tu ventana, 30% de zonas verdes y un parque a menos de 300 metros de donde vives) de las contribuciones cruciales de los bosques urbanos y la naturaleza a nuestro bienestar.
Por otro lado, según los modelos de la Organización Meteorológica Mundial, las condiciones climatológicas prevén una temperatura media global anual cercana a la superficie terrestre entre 2025 y 2029, de entre 1,2 °C y 1,9 °C superior al promedio, con episodios cada vez más frecuentes de altas temperaturas, sequías y lluvias torrenciales. Sevilla fue la primera ciudad del Estado español en declarar el estado de emergencia climática y ecológica en el año 2019. Sin embargo, el vigente Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Sevilla no consideró tales circunstancias. Su gestación, en pleno auge del sector de la construcción y promoción de viviendas, fue anterior a la explosión de la burbuja inmobiliaria en 2008.
La calidad de vida en la ciudad empeorará en los próximos años a no ser que hagamos algo ahora. Estamos a tiempo...
Siguiendo el ejemplo de otras ciudades europeas, Sevilla cuenta entre sus futuros proyectos con una infraestructura: un gran Anillo Verde y Azul. Los tres parques del Distrito Este de Sevilla se encuentran lejos y separados por encauzamientos, solares degradados y zonas verdes presa del abandono, donde se caza ilegalmente, se producen incendios, se contamina y se arrojan residuos.
Unir estos parques por los cauces de los arroyos, bulevares y corredores verdes, en lugar de hormigón y asfalto, es relativamente sencillo y puede mejorar nuestras vidas. Es el momento de actuar para las generaciones venideras.
La Plataforma SAVE! ha nacido para contribuir a aumentar el conocimiento científico, detener la degradación y hacer compatible el crecimiento urbano con el respeto por la naturaleza. Somos más de treinta entidades las que nos hemos unido para salvaguardar y poner en valor este entorno único en Sevilla. Para conservar la biodiversidad cultural y los servicios ecosistémicos que proporcionan las zonas verdes y los humedales como este, en grave estado de retroceso, proponemos la recuperación y protección dentro del Anillo Verde y Azul.
Unamos fuerzas. Apostemos por la salud en un entorno saludable. ¡Salvemos el Anillo Verde y Azul!

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El problema
Desde el confinamiento, universidades, investigadoras y centros educativos vienen trabajando en un entorno periurbano hasta hoy se mantiene, sorprendentemente, libre de edificaciones. Se trata de un enclave de notable valor ecológico, tanto para absorber las posibles avenidas como para regular las temperaturas extremas. Un importante humedal que será destruido, si no actuamos: ¿lo vas a permitir?
Está en juego el futuro y la salud de muchas personas
Actualmente más de la mitad de la población mundial (4,5 millones de personas) vive en ciudades. Una cifra que va en aumento con el 70% de las emisiones de carbono a nivel mundial y más personas, sobre todo población infantil, con enfermedades crónicas. Crecer rodeado de naturaleza durante la infancia repercute en la salud, aumentando la sociabilidad y mejorando el desarrollo neurológico. Además reduce los efectos que alteran la conducta, como insomnio, ansiedad, depresión, con un 55% menos de riesgo de desarrollar enfermedades psiquiátricas.
La infancia y la juventud necesitan de espacios libres donde crecer saludables y en contacto con la naturaleza. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental de las personas depende en gran medida de las zonas verdes. Diversos estudios relacionan las conductas agresivas, hiperactividad, ansiedad y estrés con la vida en la ciudad. Las personas que viven cerca de áreas verdes son menos propensas a padecerlos. Es la Regla 3/30/300 (tres árboles desde tu ventana, 30% de zonas verdes y un parque a menos de 300 metros de donde vives) de las contribuciones cruciales de los bosques urbanos y la naturaleza a nuestro bienestar.
Por otro lado, según los modelos de la Organización Meteorológica Mundial, las condiciones climatológicas prevén una temperatura media global anual cercana a la superficie terrestre entre 2025 y 2029, de entre 1,2 °C y 1,9 °C superior al promedio, con episodios cada vez más frecuentes de altas temperaturas, sequías y lluvias torrenciales. Sevilla fue la primera ciudad del Estado español en declarar el estado de emergencia climática y ecológica en el año 2019. Sin embargo, el vigente Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Sevilla no consideró tales circunstancias. Su gestación, en pleno auge del sector de la construcción y promoción de viviendas, fue anterior a la explosión de la burbuja inmobiliaria en 2008.
La calidad de vida en la ciudad empeorará en los próximos años a no ser que hagamos algo ahora. Estamos a tiempo...
Siguiendo el ejemplo de otras ciudades europeas, Sevilla cuenta entre sus futuros proyectos con una infraestructura: un gran Anillo Verde y Azul. Los tres parques del Distrito Este de Sevilla se encuentran lejos y separados por encauzamientos, solares degradados y zonas verdes presa del abandono, donde se caza ilegalmente, se producen incendios, se contamina y se arrojan residuos.
Unir estos parques por los cauces de los arroyos, bulevares y corredores verdes, en lugar de hormigón y asfalto, es relativamente sencillo y puede mejorar nuestras vidas. Es el momento de actuar para las generaciones venideras.
La Plataforma SAVE! ha nacido para contribuir a aumentar el conocimiento científico, detener la degradación y hacer compatible el crecimiento urbano con el respeto por la naturaleza. Somos más de treinta entidades las que nos hemos unido para salvaguardar y poner en valor este entorno único en Sevilla. Para conservar la biodiversidad cultural y los servicios ecosistémicos que proporcionan las zonas verdes y los humedales como este, en grave estado de retroceso, proponemos la recuperación y protección dentro del Anillo Verde y Azul.
Unamos fuerzas. Apostemos por la salud en un entorno saludable. ¡Salvemos el Anillo Verde y Azul!

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Petición creada en 24 de febrero de 2023