

Carta Abierta a las más de 346,000 voces que siguen defendiendo El Espino
Queridas amigas y amigos de El Espino:
Gracias.
Gracias por permanecer.
Gracias por seguir firmando incluso después de las noticias difíciles, incluso después de las máquinas, incluso después de la incertidumbre.
Hoy queremos hablarles no desde la derrota, sino desde la verdad.
Es cierto que hemos presenciado la destrucción de una parte del bosque. Es cierto que duele. Sería absurdo pedirle a la gente que no sienta tristeza cuando desaparecen árboles que tardaron décadas en crecer.
Pero también es cierto algo que nadie podrá destruir.
Durante estas semanas nació una fuerza ciudadana extraordinaria.
Hace apenas unos días, esta petición rondaba las 30,000 firmas. Muchas personas pensaban que era imposible llegar más lejos. Sin embargo, ocurrió algo que merece ser reconocido y celebrado.
Las juventudes salvadoreñas decidieron actuar.
Miles de jóvenes tomaron sus teléfonos, grabaron videos, explicaron la importancia del bosque, respondieron preguntas, debatieron, investigaron documentos, compartieron mapas, mostraron evidencia y llevaron esta conversación a espacios donde antes no existía.
TikTok, Instagram, WhatsApp, facebook y otras plataformas se transformaron en espacios de educación ambiental, memoria histórica y participación ciudadana.
Y entonces ocurrió algo extraordinario.
La petición comenzó a crecer a un ritmo que pocos imaginaban.
Decenas de miles de personas llegaron en cuestión de días.
Después cientos de miles.
Hoy somos más de 346,000 voces. La petición sigue creciendo a un ritmo de 1000 firmas nuevas!
Nadie puede destruir ese hecho.
Nadie puede talar una conciencia.
Nadie puede desmontar una generación que ha comenzado a hacerse preguntas sobre el agua, los bosques, el clima, la transparencia y el futuro del país.
Quizás ese sea el resultado más importante de toda esta historia.
Porque esta lucha nunca fue únicamente sobre árboles.
Desde hace más de treinta años, el propio Estado salvadoreño reconoció que El Espino era estratégico para la protección del suelo, la regulación hídrica, la conservación ambiental y la salud de la población.
Y si eso era cierto en 1993, cuando la crisis climática aún no mostraba toda su magnitud, ¿cuánto más importante es hoy en el 2026?
Vivimos en un país con creciente estrés hídrico y que nuestras investigaciones indican que no hay gobernanza territorial ambiental.
Vivimos en una de las regiones más vulnerables del planeta frente al cambio climático.
Vivimos en ciudades donde las temperaturas aumentan, las lluvias son más extremas y la presión sobre los recursos naturales es cada vez mayor.
Por eso la defensa de los bosques y todos nuestros bienes colectivos ya no es solamente una causa ambiental.
Es una causa por el agua.
Es una causa por la salud pública.
Es una causa por la calidad de vida de nuestras comunidades.
Es una causa por las generaciones que todavía no han nacido.
También queremos agradecer a quienes han participado desde el arte.
A quienes pintaron mantas en las madrugadas.
A quienes organizaron vigilias.
A quienes escribieron canciones, poemas, mensajes, carteles. y desplegaron su creatividad.
A quienes ofrecieron transporte, agua, alimentos o simplemente compañía.
A quienes estuvieron presentes cuando era más fácil no estar.
A quienes acompañaron aun teniendo miedo.
Porque sabemos que muchas personas sienten temor.
Y ese temor es real.
Pero también es real el valor demostrado por miles de ciudadanos que han decidido ejercer pacíficamente sus derechos.
Las más de 346,000 firmas reunidas hasta hoy son mucho más que un número.
Son una expresión de conciencia ética.
Son una expresión de compromiso ambiental.
Son una expresión de participación democrática.
Son una declaración colectiva de que las decisiones sobre el territorio deben tomarse con transparencia, evidencia científica y respeto al derecho de las personas a vivir en un ambiente sano.
¿Qué pasará con las más de 346,000 firmas?
Muchas personas nos han preguntado qué ocurrirá con las firmas reunidas durante esta movilización histórica.
La respuesta es sencilla: no desaparecerán.
Estas firmas constituyen mucho más que una petición digital. Son un documento vivo de la memoria ambiental colectiva de El Salvador. Son evidencia de que cientos de miles de personas observaron, reflexionaron y decidieron participar en la defensa de los bosques, el agua y el derecho a un ambiente sano.
Las firmas no pertenecen a una organización ni a una persona. Pertenecen a una historia ciudadana que ya forma parte de la memoria ambiental del país.
También representan algo profundamente democrático: el deseo de participar en las decisiones que afectan nuestro territorio y nuestro futuro.
Por esa razón, desde la Plataforma #ElEspinoVive impulsaremos la elaboración de un informe técnico y ciudadano que documente esta experiencia. Queremos reconocer el aporte de las juventudes, artistas, comunidades, personas expertas, generadores de contenido, organizaciones y cientos de miles de firmantes que hicieron posible esta movilización.
Este informe buscará preservar la memoria de lo ocurrido, documentar los hallazgos obtenidos mediante solicitudes de acceso a la información pública, registrar el papel de las redes sociales, el arte y la organización comunitaria, y dejar constancia de una de las mayores expresiones de conciencia ambiental ciudadana registradas en la historia reciente de El Salvador.
Los árboles que hemos perdido forman parte de nuestra historia.
Las más de 346,000 voces que despertaron para defenderlos también.
La historia de El Espino aún no ha terminado.
Los árboles perdidos nos duelen. La fauna desplazada también.
Pero la ciudadanía que despertó durante estas semanas nos llena de esperanza.
Y esa esperanza también forma parte del bosque.
Gracias por permanecer.
Gracias por organizarse.
Gracias por enseñar.
Gracias por crear.
Gracias por defender.
Gracias por demostrar que El Espino sigue vivo en la conciencia de cientos de miles de personas.
Con gratitud,
Plataforma #ElEspinoVive
Reconociendo el trabajo de Somos El Espino, las comunidades vecinas, las juventudes, artistas, personas expertas, creadores de contenido y las más de 346,000 personas que han hecho posible esta movilización histórica.
Correo: elespinovive@proton.me
Para quienes buscan información histórica y documental sobre la ubicación del proyecto CIFCO y la Finca El Espino, recomendamos la lectura del trabajo de verificación realizado por Voz Pública: “CIFCO sí se construirá en la finca El Espino”.
El reportaje revisa decretos legislativos, registros oficiales, información ambiental y antecedentes históricos que ayudan a comprender el contexto de esta discusión.
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