Petition updateSalvemos El Espino: protejamos el pulmón de San SalvadorACTUALIZACIÓN CIUDADANA (ESP, ENG) La crisis ambiental se agrava y la opacidad institucional también
Ana CisnerosSan Salvador, El Salvador
Feb 27, 2026

ACTUALIZACIÓN CIUDADANA
El Espino no está solo: la crisis ambiental se agrava y la opacidad institucional también


El bosque El Espino no es un terreno baldío disponible para decisiones administrativas. Es una zona de recarga hídrica estratégica para el Área Metropolitana de San Salvador, un refugio de biodiversidad y un regulador climático natural. Sin embargo, lo que estamos viendo en el país revela un patrón preocupante: proyectos de infraestructura avanzan mientras la información ambiental se vuelve inaccesible o insuficiente.

En distintas regiones del país —manglares en la zona oriental vinculados al proyecto del Aeropuerto del Pacífico, intervenciones en áreas boscosas urbanas, expansión urbana acelerada— se reporta pérdida de hábitat, desplazamiento de fauna silvestre y debilitamiento de ecosistemas frágiles. La presión sobre la biodiversidad aumenta mientras la ciudadanía enfrenta barreras para acceder a estudios técnicos completos, mapas oficiales y evaluaciones ambientales integrales.

En el caso de El Espino, la preocupación es concreta:

¿Se han publicado íntegramente los Estudios de Impacto Ambiental (EIA)?
¿Son accesibles los dictámenes técnicos completos?
¿Se evaluó adecuadamente la función de recarga hídrica?
¿Se realizó consulta pública efectiva, informada y documentada?
La ausencia de respuestas claras alimenta una percepción grave: decisiones ambientales tomadas sin transparencia suficiente y sin el rigor técnico que exige la ley.

 
FUNDAMENTACIÓN LEGAL
La Constitución de la República de El Salvador establece en el Artículo 117 que es deber del Estado proteger los recursos naturales y velar por su conservación.

La Ley de Medio Ambiente exige que todo proyecto susceptible de causar impacto ambiental cuente con un Estudio de Impacto Ambiental aprobado y debidamente evaluado. El proceso debe incluir participación ciudadana y publicidad de la información relevante.

La Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP) establece el principio de máxima publicidad: toda información en poder del Estado es pública, salvo excepciones estrictamente justificadas.

Asimismo, los principios internacionales suscritos por El Salvador —incluyendo el principio de prevención, el principio precautorio y los estándares de acceso a la información ambiental reconocidos en el marco del derecho ambiental internacional— obligan a garantizar transparencia, participación y rendición de cuentas.

Cuando la información técnica no es publicada de forma completa y accesible, se vulnera no solo un procedimiento administrativo, sino el derecho ciudadano a decidir sobre su territorio y su agua.

 
LO QUE ESTÁ EN JUEGO
El Espino no es un símbolo romántico. Es infraestructura ecológica viva.
Es regulación de temperatura.
Es infiltración de agua hacia los mantos acuíferos.
Es hábitat para aves, mamíferos pequeños, insectos polinizadores.
Es salud pública.

Cada hectárea degradada en una zona de recarga hídrica incrementa el riesgo de escasez futura. Cada fragmentación de bosque aumenta el desplazamiento de fauna hacia zonas urbanas, incrementando atropellamientos y conflictos humano-fauna.

La degradación ambiental no ocurre de golpe. Avanza por permisos firmados sin debate suficiente, por estudios técnicos que no se socializan, por decisiones tomadas con prisa donde debería haber prudencia.

Condenamos:

La opacidad en la entrega de información ambiental.
La falta de publicación íntegra y accesible de estudios técnicos.
La ausencia de consulta pública efectiva en decisiones que afectan zonas de recarga hídrica.
La normalización de intervenciones en ecosistemas estratégicos sin debate técnico abierto.
La protección ambiental no es obstáculo al desarrollo. Es la base del desarrollo sostenible. Destruir el capital natural para acelerar proyectos es hipotecar el futuro hídrico del país.

Exigimos a las instituciones competentes:

Publicación completa e inmediata de todos los Estudios de Impacto Ambiental vinculados a proyectos en zonas de recarga hídrica.
Acceso público a dictámenes técnicos, mapas y resoluciones administrativas.
Auditoría ambiental independiente cuando existan dudas técnicas razonables.
Garantía de participación ciudadana real, documentada y vinculante.
Cumplimiento estricto del principio precautorio en ecosistemas estratégicos.
 
URGENCIA
El deterioro ambiental no espera ciclos políticos.
El agua no negocia con decretos.
Los bosques no se regeneran al ritmo de la propaganda.

El Espino es una línea roja ecológica. Lo que ocurra aquí marcará precedentes para todo el país.

Esta petición sigue creciendo porque la ciudadanía entiende algo básico: sin agua no hay economía, no hay ciudad, no hay futuro.

Seguiremos documentando.
Seguiremos solicitando información vía LAIP.
Seguiremos exigiendo que la técnica prevalezca sobre la opacidad.

Salvar El Espino es defender el derecho constitucional a un ambiente sano.

Y ese derecho no se negocia.

#ElEspinoVive

#SomosElEspino

______

 
CITIZEN UPDATE
El Espino Is Not Alone: Environmental Crisis Deepens Amid Institutional Opacity

El Espino Forest is not vacant land awaiting administrative decisions. It is a strategic groundwater recharge zone for the Metropolitan Area of San Salvador, a biodiversity refuge, and a natural climate regulator. What we are witnessing across the country reveals a troubling pattern: infrastructure projects advance while environmental information becomes limited, fragmented, or inaccessible to the public.

In multiple regions of El Salvador — including mangrove ecosystems in the eastern region associated with the Pacific Airport project, urban forest interventions, and accelerated territorial expansion — habitat loss, wildlife displacement, and ecosystem degradation are being reported. Biodiversity is under increasing pressure while citizens face barriers in accessing complete technical studies, official maps, and comprehensive environmental assessments.

In the case of El Espino, the concerns are concrete:

Have the Environmental Impact Assessments (EIAs) been fully published?
Are the complete technical opinions accessible to the public?
Was the hydrological recharge function properly evaluated?
Was meaningful, informed, and documented public consultation conducted?
The absence of clear answers raises a serious concern: environmental decisions being made without sufficient transparency and without the technical rigor required by law.

 
LEGAL BASIS
Article 117 of the Constitution of the Republic of El Salvador establishes the State’s duty to protect natural resources and ensure their conservation.

The Environmental Law requires that any project capable of causing environmental impact must undergo an Environmental Impact Assessment duly evaluated and approved. The process must include public participation and disclosure of relevant information.

The Access to Public Information Law (LAIP) establishes the principle of maximum disclosure: all information held by the State is public, except under strictly justified exceptions.

Additionally, international environmental law principles recognized by El Salvador — including the precautionary principle and the prevention principle — require transparency, public participation, and accountability in environmental decision-making.

When technical environmental information is not fully and proactively disclosed, what is undermined is not only administrative procedure, but the public’s right to make informed decisions about their territory and water resources.

 
WHAT IS AT STAKE
El Espino is not a symbolic landscape. It is living ecological infrastructure.

It regulates temperature.
It enables water infiltration into aquifers.
It provides habitat for birds, mammals, and pollinators.
It contributes to public health and climate resilience.

Every hectare degraded in a recharge zone increases future water scarcity risk. Every forest fragmentation pushes wildlife into urban areas, increasing roadkill and human-wildlife conflict.

Environmental degradation does not occur overnight. It advances through permits granted without full public scrutiny, through technical studies not properly disclosed, and through rushed decisions where precaution should prevail.

We condemn:

The opacity surrounding environmental information.
The failure to fully publish and make accessible Environmental Impact Assessments.
The absence of meaningful public consultation in decisions affecting groundwater recharge zones.
The normalization of interventions in strategic ecosystems without open technical debate.
Environmental protection is not an obstacle to development. It is the foundation of sustainable development. Destroying natural capital to accelerate projects is a direct threat to the country’s future water security.

 
We call on the relevant institutions to:

Immediately publish all Environmental Impact Assessments related to projects in groundwater recharge areas.
Ensure public access to full technical opinions, maps, and administrative resolutions.
Allow independent environmental auditing when reasonable technical concerns exist.
Guarantee meaningful, documented, and binding public participation processes.
Strictly apply the precautionary principle in strategic ecosystems.
 
URGENCY
Environmental deterioration does not wait for political cycles.
Water does not negotiate with decrees.
Forests do not regenerate at the pace of public relations campaigns.

El Espino represents an ecological red line. What happens here will set a precedent for the entire country.

This petition continues to grow because citizens understand a fundamental truth: without water, there is no economy, no city, no future.

We will continue to document.
We will continue to file information requests under the Access to Public Information Law.
We will continue to demand that science prevail over opacity.

Protecting El Espino means defending the constitutional right to a healthy environment.

That right is not negotiable.

Fotografia de portada en esta petición en linea:

Otra víctima más en nuestras carreteras.
La fauna silvestre también cruza calles, también busca alimento, también intenta sobrevivir.  Foto: Salvador Arevalo. Fuente: Pagina Fauna Silvestre

Venado camina tratando de sobrevivir en lo que alguna vez fue su hogar en Nuevo Cuscatlan.

 

Copy link
WhatsApp
Facebook
Nextdoor
Email
X