Salvemos a las abejas y la apicultura maya en Yucatán

La causa

Las abejas son fundamentales para la supervivencia humana por su papel esencial en la polinización, un proceso vital para la reproducción de muchas plantas que nos proporcionan alimentos básicos como frutas y verduras. En Yucatán, las comunidades mayas apicultoras han protegido a las abejas durante generaciones mediante prácticas sostenibles que forman parte de su identidad cultural y su forma de vida.

Sin embargo, hoy estas comunidades enfrentan una amenaza grave: la expansión de megagranjas porcícolas que están contaminando el agua, el suelo y el territorio, poniendo en riesgo la biodiversidad, la salud de las personas y la supervivencia de las abejas.

La apicultura maya no solo es una actividad económica, es una tradición milenaria que preserva un conocimiento cultural invaluable y un equilibrio ecológico que beneficia a toda la sociedad. La contaminación generada por estas granjas industriales no solo afecta a las abejas, sino también a la salud de las comunidades y al medio ambiente que todos compartimos.
Diversos estudios de la UNAM han documentado la presencia de sustancias tóxicas como el glifosato en estas regiones, relacionadas con la mortalidad masiva de abejas y la disminución en la producción de miel.

Es urgente implementar acciones reales que garanticen la protección efectiva de las abejas y de las comunidades apicultoras. Es necesario regular estrictamente el funcionamiento de las granjas industriales, controlar sus emisiones, prohibir el uso de sustancias químicas dañinas y promover modelos agrícolas y ganaderos sostenibles que respeten el equilibrio ecológico.

Firmar esta petición es exigir que las autoridades estatales y federales prioricen la salud del ecosistema, la vida de las comunidades mayas y la protección de un recurso vital para el planeta.

Proteger a las abejas es proteger la vida.
Proteger a las comunidades es proteger el futuro.

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La causa

Las abejas son fundamentales para la supervivencia humana por su papel esencial en la polinización, un proceso vital para la reproducción de muchas plantas que nos proporcionan alimentos básicos como frutas y verduras. En Yucatán, las comunidades mayas apicultoras han protegido a las abejas durante generaciones mediante prácticas sostenibles que forman parte de su identidad cultural y su forma de vida.

Sin embargo, hoy estas comunidades enfrentan una amenaza grave: la expansión de megagranjas porcícolas que están contaminando el agua, el suelo y el territorio, poniendo en riesgo la biodiversidad, la salud de las personas y la supervivencia de las abejas.

La apicultura maya no solo es una actividad económica, es una tradición milenaria que preserva un conocimiento cultural invaluable y un equilibrio ecológico que beneficia a toda la sociedad. La contaminación generada por estas granjas industriales no solo afecta a las abejas, sino también a la salud de las comunidades y al medio ambiente que todos compartimos.
Diversos estudios de la UNAM han documentado la presencia de sustancias tóxicas como el glifosato en estas regiones, relacionadas con la mortalidad masiva de abejas y la disminución en la producción de miel.

Es urgente implementar acciones reales que garanticen la protección efectiva de las abejas y de las comunidades apicultoras. Es necesario regular estrictamente el funcionamiento de las granjas industriales, controlar sus emisiones, prohibir el uso de sustancias químicas dañinas y promover modelos agrícolas y ganaderos sostenibles que respeten el equilibrio ecológico.

Firmar esta petición es exigir que las autoridades estatales y federales prioricen la salud del ecosistema, la vida de las comunidades mayas y la protección de un recurso vital para el planeta.

Proteger a las abejas es proteger la vida.
Proteger a las comunidades es proteger el futuro.

Las voces de los firmantes

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