Rompamos las cadenas de silencio que encubren a los agresores de mujeres en Guanajuato

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La causa

“No hay nada más temible, como la violencia con impunidad sobre la mujer”.

Mi nombre es María Guadalupe Valadez Salinas. Soy una mujer mexicana, guanajuatense, mayor de edad y docente con 30 años de  servicio. Poseo un Doctorado en Pedagogía, así como otros grados y postgrados académicos. No elegí ser  mujer, nací mujer. Y por mi género, fui acosada, violentada, discriminada y aislada en  mi entorno laboral, una época de temor y oscuridad en la que anhelaba desaparecer. 

Hoy, como denunciante y víctima por razones de género, he sufrido una violencia  sistémica a lo largo de todo mi proceso de denuncia. Esta violencia ha sido perpetrada  por las mismas instituciones del estado de Guanajuato que debieron protegerme como  trabajadora docente de la Secretaría de Educación, pero no lo hicieron. 

Romper el silencio no  es fácil. Un día, decidí no vivir más con miedo y denunciar el maltrato, el acecho y el acoso sexual que sufría por parte del director Florencio Durán Miranda, de la  telesecundaria 115 de Irapuato, donde yo laboraba. Desde el inicio de su gestión en  2014, percibí un trato lascivo y sexualizado hacia mi persona, así como una actitud  machista y poco receptiva a las necesidades escolares que yo le planteaba, valiéndose  de su cargo para violentarme, no sólo en lo privado, sino también en público, frente a  mis propios alumnos. 

El constante acoso y hostigamiento comenzaron a afectar gravemente mi salud mental  y emocional. Las autoridades inmediatas lejos de sancionar al agresor, lo enaltecieron  y celebraron la agresión, que incluía la toma de fotografías,  sin mi consentimiento,  de partes íntimas de mi  cuerpo, justificándose con su posición de "director". 

La pandemia de 2020, para muchos una tragedia, fue para mí un periodo en el que el refugio  en mi hogar y la educación a distancia me alejaron físicamente del agresor, aunque su  persecución continuó por medios digitales. 

En 2021 acudí al Centro de Justicia para la Mujer de Irapuato, Gto. y comprendí que  debía denunciar. 

En enero de 2022, alcé la voz pública y jurídicamente ante todas las instituciones  competentes, pero sólo encontré simulación, indiferencia y omisión. Al hacerlo, me enfrenté a  una fiscalía que intentó intimidarme y a una psicóloga que me dijo: "no vas a cambiar el  mundo, Guadalupe, sólo encontrarás agresión". Me llamaron "empoderada" y  "feminista", lo que me llevó a investigar esos términos. Hoy entiendo que el feminismo  no es odio hacia los hombres, sino una postura filosófica que busca la justicia y la  emancipación de la mujer. Es la idea radical de que las mujeres somos personas. Mi  feminismo no es una pose, es una convicción innata por un trato justo. 

He visto en los ojos de funcionarios la intención de "quemarme viva" por desafiar las  convenciones de un sistema educativo patriarcal. Un sistema que, a pesar de la  inversión en instituciones para la mujer, sigue otorgando privilegios al sexo masculino. 

Finalmente, en mayo del 2023 el Órgano de Control Interno de la Secretaría de  Educación de Guanajuato concluyó que el servidor público Florencio Durán  Miranda tenía una responsabilidad grave por actos cometidos en detrimento de mi  persona, y turnó el caso al Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Guanajuato.  No obstante, el Magistrado de la sala especializada de dicho tribunal, Arturo Lara Martínez, se declaró incompetente, argumentando que la conducta, aunque grave,  no estaba tipificada en la Ley de Responsabilidades de este Estado y que podría tener  matices laborales que la propia Secretaría de Educación debía resolver. 

Sufrí un revés, pero logré continuar y  fortalecerme.

Inconforme, promoví un juicio de amparo directo. La resolución federal fue clara: el  Magistrado de la Sala Especializada de los Tribunales de Justicia Administrativa  ubicados en Silao de la Victoria, Guanajuato, Arturo Lara Martínez, debía conocer del  asunto, considerando que la víctima es una mujer y valorando el caudal probatorio  desde una inequívoca perspectiva de género. A pesar de esta instrucción, hasta el día de hoy el proceso judicial sigue sin una visión de género adecuada. Es preocupante que  ninguna autoridad haya aplicado el Protocolo para Prevenir y Atender la Violencia Laboral, el  Acoso y el Hostigamiento Sexual, lo que demuestra que la asistencia a las víctimas es, en la práctica, solo un discurso político. 

Con tristeza veo que, después de dedicar mi vida a la docencia en Guanajuato, el  estado aún protege a los agresores sexuales. 

He vivido en carne propia la desventaja de ser mujer en un sistema de gobierno  obsoleto que se resiste a juzgar con perspectiva de género. He entendido que no me  enfrento a un solo agresor, sino a un sistema patriarcal que lo respalda. He descubierto  que los derechos de las mujeres, aunque escritos, están lejos de ser aplicados por las  instituciones. 

El 6 de mayo de 2025, tuve una audiencia con el actual secretario de Educación de  Guanajuato, pero solo recibí respuestas evasivas. Aun así, sigo satisfecha con mi  condición femenina, pues es la que me ha dado la fuerza para buscar justicia. He  comprendido que mi voz es la de muchas que fueron silenciadas. Me enorgullece que  otras maestras se están sumando para denunciar al mismo agresor. 

Mi objetivo es claro: lograr que el entorno educativo sea un lugar seguro y que los  depredadores sexuales dentro del sistema sean penalizados. Quiero un espacio  libre de violencia, porque tengo derecho a vivir en paz. Si lo logro, será un cambio  trascendente para el magisterio y la protección del menor.  

Me he convertido en una líder en mi región, orgullosa de las heridas que me han  fortalecido. Hoy doy testimonio de mi resiliencia con dignidad y coraje. Me he  manifestado, me he posicionado frente a un gobierno llamado "de la gente", encabezado  por una mujer, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo. Desafortunadamente  he tropezado con la simulación y el desencanto, pero nada me detendrá. Las conexiones  entre mujeres son la fuerza más transformadora del planeta. Juntas, nuestra energía  hará polvo las determinaciones patriarcales que aún persisten. 

Hoy estoy viva. Respiro. Sigo luchando, a pesar del sistema violento que impera en este  estado. Sé que nada es permanente, por eso no me aferro a nada, excepto a mi lucha,  que es la lucha de muchas. 

Convoco a todxs a romper las cadenas del silencio; a levantar la voz cuando en  cualquier contexto se nos violente por nuestro género. Es por eso hoy pido con  toda humildad su firma a la presente petición, contra la impunidad de los  agresores en el Gobierno del Estado de Guanajuato.

Gracias a todas las que han luchado y siguen luchando. No puede haber igualdad  sustantiva sin perspectiva de género.

Hoy puedo afirmar que… ¡calladita no me veo más bonita! 

Agosto del 2026, Año de Margarita Maza Parada. Mujer estratega durante la Reforma de  México.

 

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Jaime GonzálezCreador de la peticiónBienvenidos a visitar mi perfil en LinkedIn: <a href="https://www.linkedin.com/in/jaime-gonz%C3%A1lez-vargas-2136b033/" rel="nofollow">https://www.linkedin.com/in/jaime-gonz%C3%A1lez-vargas-2136b033/</a>

Los tomadores de decisiones

Laura Itzel Castillo Juárez
Laura Itzel Castillo Juárez
Secretaria de las Mujeres, México
Libia Dennise García Muñoz Ledo
Libia Dennise García Muñoz Ledo
Gobernadora de Guanajuato

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