Reunir a nuestra perra con su verdadera familia

Firmantes recientes
María Pilar Rodríguez Esteve y 19 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Nuestra perrita, un bichón maltés de ocho años, siempre ha sido parte fundamental de nuestra familia. Durante todos estos años, mi hermana y yo nos hemos responsabilizado con devoción de su bienestar. Somos nosotros quienes la han llevado al veterinario, quienes la han sacado a pasear, quienes le han dado cariño y un hogar seguro. Sin embargo, de manera unilateral y sin previo aviso, nuestra madre, la propietaria legal debido a que la compró hace ocho años, ha decidido entregarla a una persona completamente desconocida para ella.

Llevamos 8 semanas sin ella y es en esta semana cuando hemos podido localizar a la persona que ha mediado que nos ha puesto en contacto con la persona que la tiene y que al contarle la situación nos ha dicho que si que podemos llamarla cuando queramos para saber de Mía pero que no va a devolvernos a la perra porque la propietaria es nuestra madre y fue ella quien se la entregó.

Llevamos 8 semanas de angustia y desesperación ya que mi madre no entra en razón y no nos ha facilitado en ningún momento donde ni con quien estaba la perra cuando ella tenia los datos en todo momento y hemos sido nosotras las que tirando de pequeños hilos hemos ido recopilando datos e información hasta llegar a ello.

Mi madre alega una "falsa" enfermedad por la que cuenta que le hace estar ingresada 3/4 días por semana en el hospital por lo que no puede encargarse de la perra y diciendo que nosotras nos hemos negado a hacernos cargo de la perra, cosa que es completamente falsa. Disponemos de los informes médicos donde no aparece ninguna enfermedad únicamente achaques de la edad y eso no imposibilita a una persona encargarse de su animal sobre todo cuando ella apenas lo hacia ya que su hija pequeña convive con ella desde noviembre del 2024 y se encargaba de quitarle el máximo trabajo posible haciéndose cargo de una responsabilidad que no le correspondía pero que acuñó como propia porque Mia es una perra muy buena y se ha hecho siempre querer.



Esta decisión no solo ha roto nuestros corazones, sino que ha arrancado a nuestra querida perra de su hogar y su familia, llevándola a un entorno desconocido donde se encuentra perdida y sola. Nuestra madre, teniendo 78 años y alegando una "falsa" enfermedad, se ha deshecho de ella diciendo que estaba cansada de cuidarla. Pero esta decisión no se refleja en la realidad, ya que era mi hermana y yo quienes nos ocupábamos de todas sus necesidades.

La perra es más que una mascota; es un miembro integral de nuestra familia. La sacamos a pasear, nos aseguramos de su bienestar y hemos compartido ocho años inolvidables de amor y compañía. No es justo que, de un día para otro, sea arrebatada de nosotras sin ninguna consulta ni oportunidad de poder encargarnos formalmente de su cuidado.

Exigimos que nuestra perra regrese a su verdadero hogar, donde pertenece, donde es amada cada día y donde su presencia es integral para nuestra felicidad familiar. Nos comprometemos a formalizar su cuidado y a brindar todas las garantías necesarias para demostrar que este es su hogar.

Nos gustaría que ya que mi madre no quiere encargarse de ella y no ha pensado ni sentido en como puede afectar esto a su perra que nos ceda la posesion/cesión  a sus hijas de manera legitima.

Por favor, firma esta petición para ayudarnos a traer de vuelta a nuestra querida perrita a su hogar y devolverle su derecho a una vida llena de amor y calidez familiar.

Y si alguien puede facilitarnos ayuda o asesoramiento legal será de gran ayuda. Muchas gracias por llegar hasta aquí.

107

Firmantes recientes
María Pilar Rodríguez Esteve y 19 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Nuestra perrita, un bichón maltés de ocho años, siempre ha sido parte fundamental de nuestra familia. Durante todos estos años, mi hermana y yo nos hemos responsabilizado con devoción de su bienestar. Somos nosotros quienes la han llevado al veterinario, quienes la han sacado a pasear, quienes le han dado cariño y un hogar seguro. Sin embargo, de manera unilateral y sin previo aviso, nuestra madre, la propietaria legal debido a que la compró hace ocho años, ha decidido entregarla a una persona completamente desconocida para ella.

Llevamos 8 semanas sin ella y es en esta semana cuando hemos podido localizar a la persona que ha mediado que nos ha puesto en contacto con la persona que la tiene y que al contarle la situación nos ha dicho que si que podemos llamarla cuando queramos para saber de Mía pero que no va a devolvernos a la perra porque la propietaria es nuestra madre y fue ella quien se la entregó.

Llevamos 8 semanas de angustia y desesperación ya que mi madre no entra en razón y no nos ha facilitado en ningún momento donde ni con quien estaba la perra cuando ella tenia los datos en todo momento y hemos sido nosotras las que tirando de pequeños hilos hemos ido recopilando datos e información hasta llegar a ello.

Mi madre alega una "falsa" enfermedad por la que cuenta que le hace estar ingresada 3/4 días por semana en el hospital por lo que no puede encargarse de la perra y diciendo que nosotras nos hemos negado a hacernos cargo de la perra, cosa que es completamente falsa. Disponemos de los informes médicos donde no aparece ninguna enfermedad únicamente achaques de la edad y eso no imposibilita a una persona encargarse de su animal sobre todo cuando ella apenas lo hacia ya que su hija pequeña convive con ella desde noviembre del 2024 y se encargaba de quitarle el máximo trabajo posible haciéndose cargo de una responsabilidad que no le correspondía pero que acuñó como propia porque Mia es una perra muy buena y se ha hecho siempre querer.



Esta decisión no solo ha roto nuestros corazones, sino que ha arrancado a nuestra querida perra de su hogar y su familia, llevándola a un entorno desconocido donde se encuentra perdida y sola. Nuestra madre, teniendo 78 años y alegando una "falsa" enfermedad, se ha deshecho de ella diciendo que estaba cansada de cuidarla. Pero esta decisión no se refleja en la realidad, ya que era mi hermana y yo quienes nos ocupábamos de todas sus necesidades.

La perra es más que una mascota; es un miembro integral de nuestra familia. La sacamos a pasear, nos aseguramos de su bienestar y hemos compartido ocho años inolvidables de amor y compañía. No es justo que, de un día para otro, sea arrebatada de nosotras sin ninguna consulta ni oportunidad de poder encargarnos formalmente de su cuidado.

Exigimos que nuestra perra regrese a su verdadero hogar, donde pertenece, donde es amada cada día y donde su presencia es integral para nuestra felicidad familiar. Nos comprometemos a formalizar su cuidado y a brindar todas las garantías necesarias para demostrar que este es su hogar.

Nos gustaría que ya que mi madre no quiere encargarse de ella y no ha pensado ni sentido en como puede afectar esto a su perra que nos ceda la posesion/cesión  a sus hijas de manera legitima.

Por favor, firma esta petición para ayudarnos a traer de vuelta a nuestra querida perrita a su hogar y devolverle su derecho a una vida llena de amor y calidez familiar.

Y si alguien puede facilitarnos ayuda o asesoramiento legal será de gran ayuda. Muchas gracias por llegar hasta aquí.

Opiniones de firmantes

Actualizaciones de la petición