¡Reivindiquemos la palabra “Suripanta”! Justicia lingüística y memoria histórica.

El problema

El término Suripanta aparece en el diccionario de la RAE con esta primera acepción: “mujer ruin, moralmente despreciable”, una descripción que no sólo anula el significado original e histórico de la palabra, sino que establece un juicio hacia las mujeres en sí mismas.  

La palabra Suripanta fue creada a mediados del siglo XIX por el periodista y dramaturgo Eusebio Blasco Soler, quien la acuñó para referirse a las mujeres coristas de sus operetas musicales. Sin embargo, en 1925, la Real Academia Española (RAE) la incluyó en el diccionario con una primera acepción cargada de un claro tono peyorativo, asociando a las suripantas con la deshonra y dejando en segundo lugar su significado real, de origen profesional y artístico. 

Hoy queremos reapropiarnos de la palabra, reivindicar su origen, resignificar su uso y hacer justicia a todas esas mujeres valientes y creativas que realmente son y han sido las Suripantas.

1934

El problema

El término Suripanta aparece en el diccionario de la RAE con esta primera acepción: “mujer ruin, moralmente despreciable”, una descripción que no sólo anula el significado original e histórico de la palabra, sino que establece un juicio hacia las mujeres en sí mismas.  

La palabra Suripanta fue creada a mediados del siglo XIX por el periodista y dramaturgo Eusebio Blasco Soler, quien la acuñó para referirse a las mujeres coristas de sus operetas musicales. Sin embargo, en 1925, la Real Academia Española (RAE) la incluyó en el diccionario con una primera acepción cargada de un claro tono peyorativo, asociando a las suripantas con la deshonra y dejando en segundo lugar su significado real, de origen profesional y artístico. 

Hoy queremos reapropiarnos de la palabra, reivindicar su origen, resignificar su uso y hacer justicia a todas esas mujeres valientes y creativas que realmente son y han sido las Suripantas.

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