Reducir el impacto del ruido urbano en neurodivergentes

Reducir el impacto del ruido urbano en neurodivergentes

El problema

En España, miles de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), hipersensibilidad sensorial y otros perfiles neurodivergentes ven limitada su vida diaria por la exposición constante a ruidos evitables.

El ruido excesivo no es solo una molestia: para muchas personas supone ansiedad intensa, desregulación emocional, crisis sensoriales, alteraciones del sueño y dificultades graves para participar en la vida social.

A pesar de que la legislación reconoce el derecho a la accesibilidad y a la salud mental, la accesibilidad acústica sigue siendo una gran olvidada.

Ladridos continuados, terrazas sin control, ruidos urbanos persistentes y ausencia de protocolos de adaptación hacen que muchas personas se vean obligadas a aislarse, abandonar espacios públicos o permanecer recluidas en sus hogares.

Esta situación no afecta solo a personas con TEA: también impacta en personas con TDAH, trastornos de ansiedad, migrañas, hiperacusia y alta sensibilidad sensorial.

Por ello, solicitamos que se impulse una estrategia nacional de accesibilidad acústica, que incluya:

• Reconocimiento del ruido como barrera para la discapacidad invisible.
• Aplicación efectiva de las ordenanzas de ruido nuevas.
• Protocolos específicos para situaciones de ruido continuado (como ladridos persistentes), pirotecnia, pitidos de coches, ruidos en espacios públicos y cerrados.
• Espacios públicos y eventos con medidas de reducción sensorial.
• Formación y sensibilización de administraciones y cuerpos municipales.

La idea es reunir firmas para presentar a asociaciones neurodivergentes y de Tea, para poner medidas, y llevarlas a ayuntamientos, y así reducir ruido, que nos amparen las leyes.

No se trata de eliminar la vida social ni de culpabilizar, sino de incluir.
La accesibilidad no es un privilegio, es un derecho.

Esta petición comienza a nivel local, pero aspira a servir como modelo para todas las ciudades de España.

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El problema

En España, miles de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), hipersensibilidad sensorial y otros perfiles neurodivergentes ven limitada su vida diaria por la exposición constante a ruidos evitables.

El ruido excesivo no es solo una molestia: para muchas personas supone ansiedad intensa, desregulación emocional, crisis sensoriales, alteraciones del sueño y dificultades graves para participar en la vida social.

A pesar de que la legislación reconoce el derecho a la accesibilidad y a la salud mental, la accesibilidad acústica sigue siendo una gran olvidada.

Ladridos continuados, terrazas sin control, ruidos urbanos persistentes y ausencia de protocolos de adaptación hacen que muchas personas se vean obligadas a aislarse, abandonar espacios públicos o permanecer recluidas en sus hogares.

Esta situación no afecta solo a personas con TEA: también impacta en personas con TDAH, trastornos de ansiedad, migrañas, hiperacusia y alta sensibilidad sensorial.

Por ello, solicitamos que se impulse una estrategia nacional de accesibilidad acústica, que incluya:

• Reconocimiento del ruido como barrera para la discapacidad invisible.
• Aplicación efectiva de las ordenanzas de ruido nuevas.
• Protocolos específicos para situaciones de ruido continuado (como ladridos persistentes), pirotecnia, pitidos de coches, ruidos en espacios públicos y cerrados.
• Espacios públicos y eventos con medidas de reducción sensorial.
• Formación y sensibilización de administraciones y cuerpos municipales.

La idea es reunir firmas para presentar a asociaciones neurodivergentes y de Tea, para poner medidas, y llevarlas a ayuntamientos, y así reducir ruido, que nos amparen las leyes.

No se trata de eliminar la vida social ni de culpabilizar, sino de incluir.
La accesibilidad no es un privilegio, es un derecho.

Esta petición comienza a nivel local, pero aspira a servir como modelo para todas las ciudades de España.

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Petición creada en 8 de enero de 2026