RECLAMAMOS QUE SE INCREMENTE EL PIB QUE ESPAÑA DEDICA A CUIDADOS HASTA EL 1,5%

El problema

No podemos seguir así.

 

El cuidado tiene un valor esencial para la sociedad. Todas las personas necesitaremos cuidados en algún momento de nuestra vida. 

En la actualidad, en España, más de millón y medio de personas necesitan apoyos o cuidados a causa de su  situación de discapacidad  o dependencia. La mayoría de ellas son cuidadas por sus familias con dedicación, esfuerzo y, en muchos casos, con innumerables renuncias personales y laborales.

Los recursos públicos a los que tienen acceso son manifiestamente escasos y tardan en llegar debido a la farragosa maraña burocrática de los procesos para el reconocimiento de derechos, como la valoración de la situación de dependencia o de discapacidad.

Además, el trabajo en el sector de cuidados es precario y está escasamente retribuido y reconocido. Como consecuencia, cada vez hay más dificultades para encontrar personas profesionales formadas y motivadas.

Las personas que necesitan apoyos y cuidados, así como quienes las cuidan, se ven especialmente afectadas por estas carencias. Son mayoritariamente mujeres (hijas, esposas, parejas y madres) que tienen derecho a acompañar a aquellas personas a las que quieren y que necesitan cuidados, sin renunciar a su propia vida. Lo mismo ocurre con las profesionales del sector, tienen derecho a condiciones laborales y salarios dignos.

Esta situación se verá agravada en los próximos años como consecuencia del importante crecimiento de personas mayores que necesitarán cuidados.

Tras los devastadores efectos de la pandemia ocasionada por la Covid19, se generó un despertar de la conciencia social sobre las diversas y notables carencias que presenta el sistema de cuidados y tomó impulso un movimiento europeo y nacional para el cambio en el modelo de cuidados. 

Acorde con todo ello, el estado español ha propuesto ciertas líneas de acción que ponen el foco en todas las personas que participan en los cuidados, quienes los reciben y aquellas que los prestan, apostando por una atención que permita, a todas ellas, desarrollar una vida elegida y en la comunidad.

Sin embargo, para que este enfoque se convierta en realidad y no quede solo en un plano declarativo, se requiere una financiación suficiente. 

España dedica a  los cuidados de larga duración el 0.8% de su PIB. Un porcentaje que, aunque ha crecido en los últimos años, resulta del todo insuficiente, comparado con la media europea (1,7%) y con el de países de nuestro entorno como Francia (1,9%),Italia(1,6%) o  Alemania (1,9%)  (Comisión Europea,2022).

 

POR TODO ELLO QUEREMOS PEDIRTE QUE FIRMES ESTA PETICIÓN PARA QUE SE INCREMENTE EL PIB QUE EL ESTADO ESPAÑOL DEDICA A GASTO SOCIAL HASTA EL 1,5%, DE MODO QUE SE ASEMEJE AL DE LOS PAÍSES CON UN DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL SIMILAR AL NUESTRO. 

No podemos seguir así. Ahora es el momento

Petición de Gabriel Gallardo, Jubilado y Activista y Pura Díaz Veiga.Jubilada y experta en cuidados de larga duración

 

 

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El problema

No podemos seguir así.

 

El cuidado tiene un valor esencial para la sociedad. Todas las personas necesitaremos cuidados en algún momento de nuestra vida. 

En la actualidad, en España, más de millón y medio de personas necesitan apoyos o cuidados a causa de su  situación de discapacidad  o dependencia. La mayoría de ellas son cuidadas por sus familias con dedicación, esfuerzo y, en muchos casos, con innumerables renuncias personales y laborales.

Los recursos públicos a los que tienen acceso son manifiestamente escasos y tardan en llegar debido a la farragosa maraña burocrática de los procesos para el reconocimiento de derechos, como la valoración de la situación de dependencia o de discapacidad.

Además, el trabajo en el sector de cuidados es precario y está escasamente retribuido y reconocido. Como consecuencia, cada vez hay más dificultades para encontrar personas profesionales formadas y motivadas.

Las personas que necesitan apoyos y cuidados, así como quienes las cuidan, se ven especialmente afectadas por estas carencias. Son mayoritariamente mujeres (hijas, esposas, parejas y madres) que tienen derecho a acompañar a aquellas personas a las que quieren y que necesitan cuidados, sin renunciar a su propia vida. Lo mismo ocurre con las profesionales del sector, tienen derecho a condiciones laborales y salarios dignos.

Esta situación se verá agravada en los próximos años como consecuencia del importante crecimiento de personas mayores que necesitarán cuidados.

Tras los devastadores efectos de la pandemia ocasionada por la Covid19, se generó un despertar de la conciencia social sobre las diversas y notables carencias que presenta el sistema de cuidados y tomó impulso un movimiento europeo y nacional para el cambio en el modelo de cuidados. 

Acorde con todo ello, el estado español ha propuesto ciertas líneas de acción que ponen el foco en todas las personas que participan en los cuidados, quienes los reciben y aquellas que los prestan, apostando por una atención que permita, a todas ellas, desarrollar una vida elegida y en la comunidad.

Sin embargo, para que este enfoque se convierta en realidad y no quede solo en un plano declarativo, se requiere una financiación suficiente. 

España dedica a  los cuidados de larga duración el 0.8% de su PIB. Un porcentaje que, aunque ha crecido en los últimos años, resulta del todo insuficiente, comparado con la media europea (1,7%) y con el de países de nuestro entorno como Francia (1,9%),Italia(1,6%) o  Alemania (1,9%)  (Comisión Europea,2022).

 

POR TODO ELLO QUEREMOS PEDIRTE QUE FIRMES ESTA PETICIÓN PARA QUE SE INCREMENTE EL PIB QUE EL ESTADO ESPAÑOL DEDICA A GASTO SOCIAL HASTA EL 1,5%, DE MODO QUE SE ASEMEJE AL DE LOS PAÍSES CON UN DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL SIMILAR AL NUESTRO. 

No podemos seguir así. Ahora es el momento

Petición de Gabriel Gallardo, Jubilado y Activista y Pura Díaz Veiga.Jubilada y experta en cuidados de larga duración

 

 

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