¡Queremos una plaza con el nombre “René Goscinny” en Buenos Aires, ciudad de su infancia!

Firmantes recientes:
Hernan gabriel Lucero y 14 personas más firmaron la petición recientemente.

La causa

Si amás a Asterix, El Pequeño Nicolás, Lucky Luke, Iznogud, la historieta en general y la cultura argentina y/o francesa, ayudanos a pedirles a las autoridades porteñas una plaza en la Ciudad de Buenos Aires con el nombre “René Goscinny”, para celebrar en su ciudad de crianza el centenario de su nacimiento, en 2026.

René Goscinny era un porteño, un ciudadano de nuestra ciudad. Es el más grande escritor de humor que ha brindado la humanidad, creador de grandes personajes clásicos de fama mundial. Entre ellos, se encuentran Asterix, Obelix, Idefix y Umpah-Pah (con Albert Uderzo), El Pequeño Nicolás y sus amigos (con Sempé), Iznogud (con Jean Tabary), y muchos más. También fue responsable de la mejor etapa de las aventuras del cowboy Lucky Luke, personaje creado por Morris. Fundó y dirigió la revista francesa Pilote, y además fue un gran descubridor de talentos. Sus obras se leen en todo el planeta, con traducciones en todos los idiomas, con tiradas que acumulan millones de ejemplares. Fue el gran artífice para que sus personajes más conocidos llegaran al cine en formato de dibujos animados. Las películas del tipo “real action” -con actores-, son verdaderos sucesos mundiales en cada uno de los lanzamientos llevados a cabo en los últimos años, especialmente las que tienen a Asterix como protagonista.

 Este guionista de historietas, dibujante y escritor franco-argentino, nació en París el 14 de agosto de 1926, pero desarrolló toda su etapa formativa primigenia en Buenos Aires, donde emergió su vocación por el dibujo humorístico. Sus primeras ilustraciones y textos se dieron a la luz en dos revistas porteñas, Notre Voix y Quartier Latin, ambas pertenecientes al Colegio Francés de Buenos Aires, institución que le otorgó el diploma de bachiller. La entonces intensa industria gráfica nacional de periódicos y revistas de historietas, fueron de suma importancia en esta etapa. Confeso admirador de leyendas como Dante Quinterno (Patoruzú) y de Guillermo Divito (El otro yo del Dr. Merengue, Fúlmine, y otros), llegó a presentar sus primeros trabajos en la mítica revista Rico Tipo, aunque no fueron publicados. Vivió con su familia en la capital argentina entre 1928 y 1945, un tercio exacto de su vida. Falleció muy joven en Francia, el 5 de noviembre de 1977.

 Sus 17 años en Argentina, arribando con menos de 2 años de edad y marchándose con más de 19, son las etapas más significativas para todo ser humano, las de la infancia y adolescencia. Nuestra ciudad de Buenos Aires formaba parte de su identidad: “Los nombres de las calles de París tenían una poesía extraordinaria. Para mí, las calles tenían que llamarse RIVADAVIA, FLORIDA, ALVEAR, esos eran nombres de calles normales”, al punto de manifestar con emoción en un programa televisivo: “Argentina es también mi país”. Su hija Anne declaró en 2015: “Cuando vi la película (Relatos Salvajes, de Damián Szifrón), estaba fascinada, yo cerraba los ojos y no leía los subtítulos, sólo escuchaba. Tenía la impresión de que era mi padre el que hablaba”.

Goscinny siempre volvía a su Buenos Aires querido en cada oportunidad que su ocupada vida profesional se lo permitía. Amaba el tango como un porteño de ley. Aquí estaban sus amigos, los aromas y sabores de juventud, sus recuerdos, sean estos bonitos o muy pero muy tristes, ya que aquí falleció su padre. La vida misma de este gran artista está impregnada en nuestras calles, en nuestras baldosas. 

Una placa en su honor, de la Legislatura Porteña, se encuentra exhibida en la entrada del edificio que fuera su hogar, en la calle Sargento Cabral 875, muy cerca de la plaza San Martín.  Aquel apacible espacio verde es donde llevada a jugar a su hija mientras le cantaba al oído el Arroz con leche.

En 2026 se cumplen cien años de su nacimiento. El mundo entero le brindará homenajes ¡Hagamos el nuestro desde Argentina, que también era su país! Proponemos UNA PLAZA EN SU HONOR, con su nombre, posiblemente un sector de la actual Plaza San Martín, cerca de donde vivía. ¿Cómo negarle un pequeño espacio público de nuestra ciudad a esta gran personalidad del arte? ¿Cómo no conmoverse con cada viñeta de Asterix, Lucky Luke o con algún párrafo de El Pequeño Nicolás, sabiendo que detrás de todo esto había un porteño, un argentino que nunca, pero nunca olvidó su tierra?

Los aquí firmantes invitamos a las autoridades porteñas a que puedan darle curso a esta iniciativa que solo pretende brindarle un justo reconocimiento a un artista de nuestra ciudad. ¡Y qué mejor que celebrar el centenario de su nacimiento inaugurando una plaza en su honor! ¡Por Tutatis!

(Este petitorio y su fundamento fue impulsado por Libros del Zorzal).

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La causa

Si amás a Asterix, El Pequeño Nicolás, Lucky Luke, Iznogud, la historieta en general y la cultura argentina y/o francesa, ayudanos a pedirles a las autoridades porteñas una plaza en la Ciudad de Buenos Aires con el nombre “René Goscinny”, para celebrar en su ciudad de crianza el centenario de su nacimiento, en 2026.

René Goscinny era un porteño, un ciudadano de nuestra ciudad. Es el más grande escritor de humor que ha brindado la humanidad, creador de grandes personajes clásicos de fama mundial. Entre ellos, se encuentran Asterix, Obelix, Idefix y Umpah-Pah (con Albert Uderzo), El Pequeño Nicolás y sus amigos (con Sempé), Iznogud (con Jean Tabary), y muchos más. También fue responsable de la mejor etapa de las aventuras del cowboy Lucky Luke, personaje creado por Morris. Fundó y dirigió la revista francesa Pilote, y además fue un gran descubridor de talentos. Sus obras se leen en todo el planeta, con traducciones en todos los idiomas, con tiradas que acumulan millones de ejemplares. Fue el gran artífice para que sus personajes más conocidos llegaran al cine en formato de dibujos animados. Las películas del tipo “real action” -con actores-, son verdaderos sucesos mundiales en cada uno de los lanzamientos llevados a cabo en los últimos años, especialmente las que tienen a Asterix como protagonista.

 Este guionista de historietas, dibujante y escritor franco-argentino, nació en París el 14 de agosto de 1926, pero desarrolló toda su etapa formativa primigenia en Buenos Aires, donde emergió su vocación por el dibujo humorístico. Sus primeras ilustraciones y textos se dieron a la luz en dos revistas porteñas, Notre Voix y Quartier Latin, ambas pertenecientes al Colegio Francés de Buenos Aires, institución que le otorgó el diploma de bachiller. La entonces intensa industria gráfica nacional de periódicos y revistas de historietas, fueron de suma importancia en esta etapa. Confeso admirador de leyendas como Dante Quinterno (Patoruzú) y de Guillermo Divito (El otro yo del Dr. Merengue, Fúlmine, y otros), llegó a presentar sus primeros trabajos en la mítica revista Rico Tipo, aunque no fueron publicados. Vivió con su familia en la capital argentina entre 1928 y 1945, un tercio exacto de su vida. Falleció muy joven en Francia, el 5 de noviembre de 1977.

 Sus 17 años en Argentina, arribando con menos de 2 años de edad y marchándose con más de 19, son las etapas más significativas para todo ser humano, las de la infancia y adolescencia. Nuestra ciudad de Buenos Aires formaba parte de su identidad: “Los nombres de las calles de París tenían una poesía extraordinaria. Para mí, las calles tenían que llamarse RIVADAVIA, FLORIDA, ALVEAR, esos eran nombres de calles normales”, al punto de manifestar con emoción en un programa televisivo: “Argentina es también mi país”. Su hija Anne declaró en 2015: “Cuando vi la película (Relatos Salvajes, de Damián Szifrón), estaba fascinada, yo cerraba los ojos y no leía los subtítulos, sólo escuchaba. Tenía la impresión de que era mi padre el que hablaba”.

Goscinny siempre volvía a su Buenos Aires querido en cada oportunidad que su ocupada vida profesional se lo permitía. Amaba el tango como un porteño de ley. Aquí estaban sus amigos, los aromas y sabores de juventud, sus recuerdos, sean estos bonitos o muy pero muy tristes, ya que aquí falleció su padre. La vida misma de este gran artista está impregnada en nuestras calles, en nuestras baldosas. 

Una placa en su honor, de la Legislatura Porteña, se encuentra exhibida en la entrada del edificio que fuera su hogar, en la calle Sargento Cabral 875, muy cerca de la plaza San Martín.  Aquel apacible espacio verde es donde llevada a jugar a su hija mientras le cantaba al oído el Arroz con leche.

En 2026 se cumplen cien años de su nacimiento. El mundo entero le brindará homenajes ¡Hagamos el nuestro desde Argentina, que también era su país! Proponemos UNA PLAZA EN SU HONOR, con su nombre, posiblemente un sector de la actual Plaza San Martín, cerca de donde vivía. ¿Cómo negarle un pequeño espacio público de nuestra ciudad a esta gran personalidad del arte? ¿Cómo no conmoverse con cada viñeta de Asterix, Lucky Luke o con algún párrafo de El Pequeño Nicolás, sabiendo que detrás de todo esto había un porteño, un argentino que nunca, pero nunca olvidó su tierra?

Los aquí firmantes invitamos a las autoridades porteñas a que puedan darle curso a esta iniciativa que solo pretende brindarle un justo reconocimiento a un artista de nuestra ciudad. ¡Y qué mejor que celebrar el centenario de su nacimiento inaugurando una plaza en su honor! ¡Por Tutatis!

(Este petitorio y su fundamento fue impulsado por Libros del Zorzal).

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