Más Mujeres al Congreso

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Esta petición ya fue firmada por: Dora Barrancos, Diana Maffia, Nelly Minyersky, Amnistía Internacional Argentina, CELS, Mariel Fernández, Ofelia Fernández, Diana Conti, Patricia Vaca Narvaja,  Nilda Garre, y otras 140 personalidades. La lista completa puede leerse en: https://somos.org.ar/mas-mujeres-en-el-congreso-es-mas-y-mejor-democracia/

En el marco de las elecciones generales del 27 de octubre del 2019, Natalia Souto fue candidata a diputada nacional n° 22 en la lista del Frente de Todxs en la Provincia de Buenos Aires. Como consecuencia del resultado electoral, 19 diputados/as de esa lista lograron ingresar a la Cámara de Diputados/as. De este modo, Natalia quedó tercera en la lista de suplentes para reemplazar a aquellos/as 19 en caso de que alguno/a renunciara.

Luego del cambio de gobierno el 10 de diciembre de 2019, 3 de esos/as 19 diputados/as dejaron su banca en el Congreso para asumir cargos en el Poder Ejecutivo. 

De los/as 3 diputados/as que dejaron su banca para sumarse al gobierno nacional, 2 eran varones y una sola era mujer. Fue así como mediante una aplicación “literal” de la ley de paridad de género, asumieron las bancas los/as candidatos n° 20 (mujer), n° 21 (varón) y n° 23 (varón). Recordemos que Natalia ocupaba el lugar n° 22, pero mediante esta paradójica situación fue “salteada” en la cobertura de las bancas vacantes. 

Recientemente, un nuevo diputado varón de esta lista presentó su renuncia a la banca para asumir un cargo ejecutivo. Ante la necesidad de cubrir ese lugar existe la posibilidad de que, nuevamente, vuelva a hacerse una aplicación “literal” de ley de paridad de género, lo cual implicaría que, por segunda vez consecutiva, en lugar de Natalia (que ocupa el lugar n° 22), asuma el candidato varón que sigue en la lista, ubicado en el puesto n° 25.

De este modo, esta paradójica situación, implicaría en los hechos que, mediante una aplicación lineal de la ley de paridad género que, supuestamente se sancionó para facilitar y beneficiar la participación política de las mujeres, habilite situaciones de hecho que objetiva y manifiestamente las perjudican. 

Frente a esta situación, se inició una acción de amparo ante la justicia electoral para evitar que mediante esta aplicación literal y contradictoria de la ley de paridad de género se permita la consumación de este hecho. Así, se pretende que mediante la actuación del Poder Judicial se determine que corresponde que asuma Natalia Souto (candidata n° 22 de la lista) frente a la reciente vacante generada en el Congreso, en lugar del candidato varón que se ubica en el puesto n° 25. 

El principal fundamento del amparo radica en el hecho de que la ley de paridad de género constituye aquello que el derecho denomina acciones afirmativas o medidas de discriminación positiva, mediante las cuales se busca corregir o mejorar la situación de determinados grupos o sectores sociales que históricamente han sido privados o han se han visto perjudicados a la hora ejercer y gozar de determinados derechos, debido a situaciones de desigualdad estructural. En dichos casos, se encuentra justificado otorgar un trato diferencial o más favorable a aquellas personas que forman parte de un “grupo deventajado”.

 En esta lógica, la discriminación negativa está prohibida porque implica tratar de manera diferente a quienes son iguales, lo cual importa un comportamiento arbitrario e ilegal. En cambio, la discriminación positiva está permitida -y avalada constitucionalmente- en la medida que implica tratar diferente a quienes son diferentes, o dicho de otro modo, otorgar un trato preferencial o más beneficioso a quienes integran un grupo históricamente desventajado, tal como es el caso de las mujeres en relación al ejercicio de los derechos políticos y el acceso a cargos electivos.

Por ese motivo es que una aplicación aplicación literal de la ley de paridad de género en contra de las propias mujeres es completamente irrazonable y no puede permitirse, dado que desnaturaliza por completo la noción misma de acción afirmativa o discriminación positiva. Al mismo tiempo, no puede perderse de vista.

En definitiva, no debe permitirse que una ley concebida en beneficio de las mujeres las termine perjudicando en lo que respecta a su participación política y acceso a cargos electivos y que por otro lado atente contra la finalidad misma de la ley, que es precisamente aumentar el número de mujeres en el Congreso, hasta conseguir, como mínimo, la paridad.

Por tales motivos, la aplicación que pretende hacerse de la ley de paridad de género, en perjuicio de una candidata mujer y desnaturalizando sus finalidades, es además de irrazonable, manifiestamente inconstitucional.

Mediante esta solicitud, le pedimos a la Cámara de Diputados de la Nación y a sus autoridades que arbitren todos los medios necesarios para que Natalia Souto pueda asumir la banca que dejo vacante Andres Larroque en el Congreso.