

Protejamos el corazón del agua de la República Dominicana
La causa
Las cabeceras de cuenca y las zonas donde nacen los ríos no deben depender de estudios ambientales para decidir si pueden ser explotadas. Deben ser intocables por ley, porque su valor para la seguridad hídrica nacional es irremplazable.
La Cordillera Central abastece de agua a millones de dominicanos. De ella nacen los principales ríos que sostienen nuestra agricultura, nuestros acueductos, nuestras hidroeléctricas y nuestros ecosistemas.
El oro puede agotarse en unas décadas.
El agua debe seguir existiendo para siempre.
Por eso solicitamos que el Congreso Nacional y el Poder Ejecutivo impulsen una ley que declare intocables las cabeceras de cuenca y las zonas de recarga hídrica de la República Dominicana.
Solicitamos que en esas áreas se prohíban de forma permanente:
- minería metálica;
- grandes canteras y extracción intensiva de materiales;
- tala comercial de bosques;
- actividades industriales de alto riesgo para el agua;
- cualquier proyecto que implique una alteración significativa de los nacimientos de ríos, acuíferos o zonas de recarga hídrica.
No hacemos esta petición por ideología.
La hacemos porque el agua no tiene sustituto.
Una mina puede generar riqueza durante algunos años.
Un río sano puede sostener generaciones enteras.
Las futuras generaciones no podrán elegir recuperar una montaña destruida ni reemplazar una fuente de agua perdida.
Por eso pedimos una protección permanente para las zonas más sensibles de nuestro territorio.
Declarar inviolables por ley todas las cabeceras de cuenca, nacientes de ríos, zonas de recarga hídrica y bosques primarios de la Cordillera Central y de cualquier otra cordillera del país.
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La causa
Las cabeceras de cuenca y las zonas donde nacen los ríos no deben depender de estudios ambientales para decidir si pueden ser explotadas. Deben ser intocables por ley, porque su valor para la seguridad hídrica nacional es irremplazable.
La Cordillera Central abastece de agua a millones de dominicanos. De ella nacen los principales ríos que sostienen nuestra agricultura, nuestros acueductos, nuestras hidroeléctricas y nuestros ecosistemas.
El oro puede agotarse en unas décadas.
El agua debe seguir existiendo para siempre.
Por eso solicitamos que el Congreso Nacional y el Poder Ejecutivo impulsen una ley que declare intocables las cabeceras de cuenca y las zonas de recarga hídrica de la República Dominicana.
Solicitamos que en esas áreas se prohíban de forma permanente:
- minería metálica;
- grandes canteras y extracción intensiva de materiales;
- tala comercial de bosques;
- actividades industriales de alto riesgo para el agua;
- cualquier proyecto que implique una alteración significativa de los nacimientos de ríos, acuíferos o zonas de recarga hídrica.
No hacemos esta petición por ideología.
La hacemos porque el agua no tiene sustituto.
Una mina puede generar riqueza durante algunos años.
Un río sano puede sostener generaciones enteras.
Las futuras generaciones no podrán elegir recuperar una montaña destruida ni reemplazar una fuente de agua perdida.
Por eso pedimos una protección permanente para las zonas más sensibles de nuestro territorio.
Declarar inviolables por ley todas las cabeceras de cuenca, nacientes de ríos, zonas de recarga hídrica y bosques primarios de la Cordillera Central y de cualquier otra cordillera del país.
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Petición creada en 31 de julio de 2026