Protejamos a las trabajadoras de prisiones: seguridad real ya en los CIS

El problema

En España, cada vez más trabajadoras penitenciarias —psicólogas, educadoras, técnicas— sufren agresiones físicas y sexuales en el desempeño de su trabajo, especialmente en los Centros de Inserción Social (CIS), donde se trabaja directamente con penados en régimen abierto o semiabierto.

Estas agresiones, lejos de ser hechos aislados, forman parte de una tendencia creciente que las autoridades intentan silenciar. El sistema prioriza los derechos de los penados por encima de la seguridad de las funcionarias, obligándolas incluso a cerrar la puerta cuando atienden a un interno solas en su despacho. ¿Y si algo ocurre? Nadie escucha.

¿Cómo es posible que, en pleno 2025, una trabajadora pública no tenga derecho a un entorno seguro? ¿Dónde queda su dignidad, su integridad física, su protección laboral?

Yo soy marido de una de ellas, y no puedo quedarme de brazos cruzados. Siento miedo cada día que tiene que afrontar largas sesiones privadas con los penados. No respiro tranquilo hasta que tengo una llamada o un mensaje suyo haciéndome saber que está bien o ha terminado. 

Por eso pedimos al Ministerio del Interior, a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, y al Gobierno de España que adopten, de forma urgente, las siguientes medidas en todos los centros penitenciarios y CIS:

✅ Instalación de mamparas, cámaras de videovigilancia y botones de emergencia en todos los despachos donde se atienda a penados en solitario.
✅ Derecho a mantener la puerta abierta en entrevistas individuales, o presencia de otro funcionario cuando se considere necesario.
✅ Refuerzo del personal de seguridad y vigilancia en los centros, incluyendo apoyo de Guardia Civil o Policía.
✅ Protocolos específicos frente a agresiones físicas y sexuales a trabajadoras penitenciarias, con atención psicológica, jurídica y protección real.
✅ Fin de la impunidad institucional: transparencia sobre los casos, estadísticas públicas y compromiso político con la seguridad del personal.

Esta petición representa a miles de trabajadoras penitenciarias en toda España. Queremos prevenir lo que aún no ha pasado, y proteger a quienes cuidan de la reinserción de otros y trabajan por una mejor sociedad.

Firma, difunde y exige con nosotros: ni una agresión más, ni una mujer desprotegida más en los centros penitenciarios.

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El problema

En España, cada vez más trabajadoras penitenciarias —psicólogas, educadoras, técnicas— sufren agresiones físicas y sexuales en el desempeño de su trabajo, especialmente en los Centros de Inserción Social (CIS), donde se trabaja directamente con penados en régimen abierto o semiabierto.

Estas agresiones, lejos de ser hechos aislados, forman parte de una tendencia creciente que las autoridades intentan silenciar. El sistema prioriza los derechos de los penados por encima de la seguridad de las funcionarias, obligándolas incluso a cerrar la puerta cuando atienden a un interno solas en su despacho. ¿Y si algo ocurre? Nadie escucha.

¿Cómo es posible que, en pleno 2025, una trabajadora pública no tenga derecho a un entorno seguro? ¿Dónde queda su dignidad, su integridad física, su protección laboral?

Yo soy marido de una de ellas, y no puedo quedarme de brazos cruzados. Siento miedo cada día que tiene que afrontar largas sesiones privadas con los penados. No respiro tranquilo hasta que tengo una llamada o un mensaje suyo haciéndome saber que está bien o ha terminado. 

Por eso pedimos al Ministerio del Interior, a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, y al Gobierno de España que adopten, de forma urgente, las siguientes medidas en todos los centros penitenciarios y CIS:

✅ Instalación de mamparas, cámaras de videovigilancia y botones de emergencia en todos los despachos donde se atienda a penados en solitario.
✅ Derecho a mantener la puerta abierta en entrevistas individuales, o presencia de otro funcionario cuando se considere necesario.
✅ Refuerzo del personal de seguridad y vigilancia en los centros, incluyendo apoyo de Guardia Civil o Policía.
✅ Protocolos específicos frente a agresiones físicas y sexuales a trabajadoras penitenciarias, con atención psicológica, jurídica y protección real.
✅ Fin de la impunidad institucional: transparencia sobre los casos, estadísticas públicas y compromiso político con la seguridad del personal.

Esta petición representa a miles de trabajadoras penitenciarias en toda España. Queremos prevenir lo que aún no ha pasado, y proteger a quienes cuidan de la reinserción de otros y trabajan por una mejor sociedad.

Firma, difunde y exige con nosotros: ni una agresión más, ni una mujer desprotegida más en los centros penitenciarios.

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Petición creada en 16 de julio de 2025