

Protección integral de zona natural de Tequisquiapan y su acuífero
La causa
Tequisquiapan ha sido, por tradición, un refugio de paz y naturaleza. Quienes vivimos aquí o visitamos este pueblo, sabemos que su verdadera riqueza reside en sus paisajes, sus nacimientos de agua y ese equilibrio que nos protege de las inundaciones y nos regala vida. Es un legado que recibimos de nuestros abuelos y que tenemos la responsabilidad de preservar para nuestros hijos.
Hoy, ese equilibrio se encuentra en un momento delicado. El proyecto inmobiliario denominado "Zaanse" plantea la urbanización de más de 18 hectáreas en una de las zonas de recarga hídrica más importantes de nuestra comunidad.
Si bien el crecimiento es una parte natural de cualquier sociedad, este debe ocurrir siempre bajo el marco de la ley y, sobre todo, con un profundo respeto al ciclo de la vida que nos sostiene.
¿Por qué nos preocupa este desarrollo en particular?
El proyecto inmobiliario denominado “Zaanse” pretende urbanizar más de 220,000 m² (22 hectáreas) en una zona de recarga hídrica. Pero hay un hecho que debería detenerlo de inmediato:
La propia Secretaría de Desarrollo Urbano del Municipio de Tequisquiapan declaró, mediante oficio oficial SDURTYE-932-12/05/2026, que los dictámenes de uso de suelo, licencias de construcción, subdivisiones y fusiones del proyecto "no cuentan con validez por discrepancias en la información"
Pero ahora existe una preocupación aún mayor. Las autoridades federales reportaron inexistencia de permisos ambientales vinculados al proyecto, así como ausencia de autorizaciones municipales relacionadas con su desarrollo.
Además, distintos medios de comunicación ya han documentado denuncias ciudadanas sobre presuntas irregularidades administrativas relacionadas con el desarrollo inmobiliario: respuesta de autoridades federales y medios.
Esto significa que la ciudadanía enfrenta preguntas profundamente alarmantes:
- ¿Cómo puede avanzar un proyecto de esta magnitud sin que existan autorizaciones ambientales y urbanas?
- ¿Cómo se permite el desmonte y la alteración de un corredor ecológico mientras persiste el incumplimiento legal?
- ¿Por qué, si la autoridad municipal reconoce que no hay permisos, permite el riesgo de fraude inmobiliario a los posibles compradores?
- ¿Quién protege a las familias, al agua y al patrimonio ambiental de Tequisquiapan?
Lo que está en riesgo
Nuestra agua
El predio se ubica sobre el Acuífero Valle de Tequisquiapan, el cual enfrenta condiciones de estrés hídrico.
Urbanizar y pavimentar una zona de infiltración reduce la capacidad natural del suelo para recargar los mantos acuíferos, aumentando el riesgo de escasez de agua, inundaciones y deterioro ambiental para toda la comunidad.
Un corredor biológico vital
Este espacio alberga fauna y flora fundamentales para el equilibrio ecológico local.
Diversas especies protegidas utilizan esta zona como refugio y corredor de movilidad. La pérdida de vegetación en esta área no es un daño aislado: fragmenta ecosistemas completos y destruye procesos naturales que tardaron décadas en formarse.
El daño puede volverse irreversible
Los desmontes y alteraciones del terreno realizados durante temporadas de reproducción de fauna generan impactos permanentes.
Cuando un ecosistema se destruye, no basta plantar árboles nuevos para recuperarlo. Muchas especies simplemente desaparecen del territorio.
Esta causa no está contra el progreso
Queremos un desarrollo responsable, transparente y legal.
Creemos que Tequisquiapan puede crecer sin destruir sus zonas ecológicas más importantes y sin poner en riesgo el agua y el patrimonio ambiental de las futuras generaciones.
Por ello solicitamos:
- Que el Ayuntamiento cumpla su propia declaración de invalidez y suspenda precautoriamente toda obra, desmonte, nivelación y comercialización del proyecto Zaanse.
- Que se inicie un procedimiento para declarar la nulidad de los actos administrativos inválidos y se protejan esos predios como zona de recarga hídrica y corredor ecológico.
- La protección ecológica permanente del predio y el análisis para convertirlo en una reserva ecológica comunitaria.
- La exhibición pública de toda la documentación oficial relacionada con el proyecto.
La intervención y revisión de autoridades ambientales y urbanas federales, estatales y municipales.
Firmar esta petición es defender:
- el derecho humano al agua,
- el derecho constitucional a un medio ambiente sano,
- la transparencia pública,
- y el futuro ecológico de Tequisquiapan.
No estamos en contra del desarrollo. Estamos en contra de que se pavimente nuestra zona de recarga de agua mientras nadie responde por las discrepancias.
Firmar esta petición no es solo una opinión. Es exigir que la ley se cumpla, que el agua se proteja y que ningún proyecto —por grande que sea— esté por encima de la legalidad y del derecho a un medio ambiente sano.
Perdemos agua, biodiversidad, seguridad ambiental y calidad de vida.
Y eso no se recupera fácilmente.
Firma y comparte.
Defendamos juntos el Tequisquiapan que amamos.

11,947
La causa
Tequisquiapan ha sido, por tradición, un refugio de paz y naturaleza. Quienes vivimos aquí o visitamos este pueblo, sabemos que su verdadera riqueza reside en sus paisajes, sus nacimientos de agua y ese equilibrio que nos protege de las inundaciones y nos regala vida. Es un legado que recibimos de nuestros abuelos y que tenemos la responsabilidad de preservar para nuestros hijos.
Hoy, ese equilibrio se encuentra en un momento delicado. El proyecto inmobiliario denominado "Zaanse" plantea la urbanización de más de 18 hectáreas en una de las zonas de recarga hídrica más importantes de nuestra comunidad.
Si bien el crecimiento es una parte natural de cualquier sociedad, este debe ocurrir siempre bajo el marco de la ley y, sobre todo, con un profundo respeto al ciclo de la vida que nos sostiene.
¿Por qué nos preocupa este desarrollo en particular?
El proyecto inmobiliario denominado “Zaanse” pretende urbanizar más de 220,000 m² (22 hectáreas) en una zona de recarga hídrica. Pero hay un hecho que debería detenerlo de inmediato:
La propia Secretaría de Desarrollo Urbano del Municipio de Tequisquiapan declaró, mediante oficio oficial SDURTYE-932-12/05/2026, que los dictámenes de uso de suelo, licencias de construcción, subdivisiones y fusiones del proyecto "no cuentan con validez por discrepancias en la información"
Pero ahora existe una preocupación aún mayor. Las autoridades federales reportaron inexistencia de permisos ambientales vinculados al proyecto, así como ausencia de autorizaciones municipales relacionadas con su desarrollo.
Además, distintos medios de comunicación ya han documentado denuncias ciudadanas sobre presuntas irregularidades administrativas relacionadas con el desarrollo inmobiliario: respuesta de autoridades federales y medios.
Esto significa que la ciudadanía enfrenta preguntas profundamente alarmantes:
- ¿Cómo puede avanzar un proyecto de esta magnitud sin que existan autorizaciones ambientales y urbanas?
- ¿Cómo se permite el desmonte y la alteración de un corredor ecológico mientras persiste el incumplimiento legal?
- ¿Por qué, si la autoridad municipal reconoce que no hay permisos, permite el riesgo de fraude inmobiliario a los posibles compradores?
- ¿Quién protege a las familias, al agua y al patrimonio ambiental de Tequisquiapan?
Lo que está en riesgo
Nuestra agua
El predio se ubica sobre el Acuífero Valle de Tequisquiapan, el cual enfrenta condiciones de estrés hídrico.
Urbanizar y pavimentar una zona de infiltración reduce la capacidad natural del suelo para recargar los mantos acuíferos, aumentando el riesgo de escasez de agua, inundaciones y deterioro ambiental para toda la comunidad.
Un corredor biológico vital
Este espacio alberga fauna y flora fundamentales para el equilibrio ecológico local.
Diversas especies protegidas utilizan esta zona como refugio y corredor de movilidad. La pérdida de vegetación en esta área no es un daño aislado: fragmenta ecosistemas completos y destruye procesos naturales que tardaron décadas en formarse.
El daño puede volverse irreversible
Los desmontes y alteraciones del terreno realizados durante temporadas de reproducción de fauna generan impactos permanentes.
Cuando un ecosistema se destruye, no basta plantar árboles nuevos para recuperarlo. Muchas especies simplemente desaparecen del territorio.
Esta causa no está contra el progreso
Queremos un desarrollo responsable, transparente y legal.
Creemos que Tequisquiapan puede crecer sin destruir sus zonas ecológicas más importantes y sin poner en riesgo el agua y el patrimonio ambiental de las futuras generaciones.
Por ello solicitamos:
- Que el Ayuntamiento cumpla su propia declaración de invalidez y suspenda precautoriamente toda obra, desmonte, nivelación y comercialización del proyecto Zaanse.
- Que se inicie un procedimiento para declarar la nulidad de los actos administrativos inválidos y se protejan esos predios como zona de recarga hídrica y corredor ecológico.
- La protección ecológica permanente del predio y el análisis para convertirlo en una reserva ecológica comunitaria.
- La exhibición pública de toda la documentación oficial relacionada con el proyecto.
La intervención y revisión de autoridades ambientales y urbanas federales, estatales y municipales.
Firmar esta petición es defender:
- el derecho humano al agua,
- el derecho constitucional a un medio ambiente sano,
- la transparencia pública,
- y el futuro ecológico de Tequisquiapan.
No estamos en contra del desarrollo. Estamos en contra de que se pavimente nuestra zona de recarga de agua mientras nadie responde por las discrepancias.
Firmar esta petición no es solo una opinión. Es exigir que la ley se cumpla, que el agua se proteja y que ningún proyecto —por grande que sea— esté por encima de la legalidad y del derecho a un medio ambiente sano.
Perdemos agua, biodiversidad, seguridad ambiental y calidad de vida.
Y eso no se recupera fácilmente.
Firma y comparte.
Defendamos juntos el Tequisquiapan que amamos.

Los tomadores de decisiones
Las voces de los firmantes
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 24 de enero de 2026