Prohibamos el uso recreativo de la pirotecnia en espacios abiertos

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El problema

Cada año, miles de celebraciones en España terminan dejando una realidad que rara vez ocupa los titulares: animales aterrorizados, personas heridas, contaminación ambiental y miles de ciudadanos que no pueden disfrutar de las fiestas debido al ruido extremo.

No pedimos acabar con las celebraciones. Pedimos algo mucho más razonable: prohibir el uso recreativo de la pirotecnia en espacios abiertos cuando pueda poner en riesgo la salud de las personas, el bienestar animal y el medio ambiente, sustituyéndola progresivamente por alternativas silenciosas y seguras.

Porque los animales también sufren

Los perros, gatos, caballos y muchas otras especies poseen una capacidad auditiva muy superior a la humana. Las explosiones les provocan miedo extremo, ansiedad, taquicardia, desorientación y auténticos episodios de pánico. Cada año, miles de animales escapan de sus hogares durante las fiestas. Muchos son atropellados, desaparecen o fallecen como consecuencia del estrés o de los accidentes provocados por el miedo.

La fauna silvestre tampoco queda al margen. Las explosiones alteran sus ciclos naturales, provocan el abandono de nidos y madrigueras, desorientan a numerosas aves durante el vuelo y afectan al equilibrio de los ecosistemas.

España ya reconoce legalmente, mediante la Ley 7/2023, que los animales son seres sintientes y que su bienestar merece protección. Si sabemos que sufren, no podemos seguir ignorándolo.

Porque afecta a las personas

Las explosiones de los fuegos artificiales son repentinas, imprevisibles y alcanzan niveles de intensidad sonora muy elevados. Para muchas personas con TEA, este tipo de estímulos puede desencadenar una sobrecarga sensorial que provoca ansiedad extrema, crisis de angustia, desregulación emocional, conductas de huida o bloqueo, obligándolas a abandonar espacios públicos o a permanecer aisladas en sus hogares durante las celebraciones.

Esta situación no sólo afecta a quienes tienen un diagnóstico de TEA. También repercute en personas con trastornos del procesamiento sensorial, estrés postraumático, determinadas enfermedades neurológicas, migrañas o hipersensibilidad auditiva, para quienes el estruendo de la pirotecnia supone un importante deterioro de su bienestar.

Las fiestas populares deben ser un espacio de encuentro, convivencia e inclusión. Sin embargo, para miles de familias, las detonaciones convierten esos días en una experiencia de miedo, aislamiento e incertidumbre.

Celebrar nunca debería implicar que otras personas se vean obligadas a encerrarse en casa o sufran una crisis por un entretenimiento que hoy puede sustituirse por alternativas igualmente espectaculares y mucho más respetuosas.

Porque también contamina

Cada espectáculo pirotécnico libera residuos químicos, partículas contaminantes y materiales que terminan en calles, parques, ríos, mar y otros espacios naturales.

Además de la contaminación acústica, la pirotecnia deteriora la calidad del aire, afecta a la biodiversidad y deja una huella ambiental completamente evitable.

Existen alternativas

En pleno siglo XXI, existen tecnologías capaces de ofrecer espectáculos visuales extraordinarios sin generar este impacto.

Cada vez más ciudades de todo el mundo sustituyen los fuegos artificiales por espectáculos de drones, videomapping, iluminación artística o efectos visuales de bajo impacto acústico. Estas alternativas permiten seguir celebrando nuestras fiestas sin perjudicar a quienes más sufren sus consecuencias.

La innovación no destruye las tradiciones; las hace compatibles con los valores de una sociedad más responsable.

Nuestra petición

Solicitamos al Gobierno de España y a las Cortes Generales que impulsen una regulación de ámbito estatal que:

  1. Prohíba el uso recreativo de artículos pirotécnicos en espacios abiertos cuando puedan causar daños o molestias significativas a personas, animales o al medio ambiente.
  2. Proteja especialmente las zonas residenciales, los espacios naturales, los parques, las playas y las proximidades de hospitales, centros sanitarios, residencias de mayores, centros educativos, refugios y protectoras de animales y explotaciones ganaderas.
  3. Fomente la sustitución progresiva de la pirotecnia tradicional por alternativas silenciosas y sostenibles.
  4. Impulse campañas de sensibilización sobre los efectos reales de la contaminación acústica y química derivada de la pirotecnia.

Una sociedad más avanzada celebra sin hacer daño

La Constitución Española reconoce el derecho a la protección de la salud y a disfrutar de un medio ambiente adecuado. La Ley 7/2023 reconoce que los animales son seres sintientes y que su bienestar debe ser protegido. Nuestra legislación avanza hacia una sociedad más inclusiva y respetuosa con las personas más vulnerables.

Es el momento de que nuestras celebraciones también evolucionen.

No pedimos menos fiesta, pedimos más respeto. Más respeto por los animales que sienten miedo; más respeto por quienes no pueden soportar el estruendo; más respeto por el aire que respiramos y por el entorno que compartimos. Porque la alegría nunca debería construirse sobre el sufrimiento de otros.

Firma esta petición y ayúdanos a conseguir que España celebre de una forma más segura, más inclusiva y más respetuosa con todos.

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