

La colonia reproductiva en Texcoco única en la Cuenca del Valle de México del chorlito nevado está siendo destruida, pues los “rescates de fauna” no eran factibles ni se realizaron antes del inicio de la construcción.
La SEMARNAT autorizó la destrucción de esta colonia de más de 100 nidos aún siendo una ave playera protegida legalmente tanto en México como en Estados Unidos.
Estudios de ornitólogos demostraron la hazaña de migración de esta población recuperando sus aves anilladas en Oklahoma y mostrando un alto nivel de filopatría (fidelidad al sitio), pero ahora, esa maravilla de la naturaleza (migración de larga distancia) está siendo destruida por la codicia e insensatez de contruir un aeropuerto en un humedal reconocido por su riqueza biológica.
Otros estudios han mostrado que en otros sitios como Baja California, la población disminuyó en un 50% en los últimos 20 años. Por eso todas sus poblaciones restantes debían ser protegidas urgentemente.
Los chorlos usan principalmente salitrales para reproducirse y playas arenosas en la época de invierno.
A nivel mundial, los humedales son los ecosistemas cuya pérdida ha sido enorme durante los últimos 200 años. Tan sólo en EE. UU., más del 50% de los humedales que existían en los 1700 ́s se han perdido. En México el panorama también es desalentador porque la pérdida de humedales interiores y costeros se ha estimado en 62% para los últimos 40 años.
Paralelamente en Norteamérica han ocurrido disminuciones poblacionales significativas en el 30% de las especies de aves playeras (Charadriiformes) en las últimas décadas. Una La pérdida y degradación de los hábitats de reproducción, parada migratoria e invernada, así como la depredación y el cambio climático son los factores que las afectan. La pérdida y degradación de los hábitats es uno de los impactos más obvios de las actividades humanas, y es la preocupación principal en los esfuerzos de conservación de las aves playeras.