No al despido del 50% de los rastreadores de Salud Pública del Gobierno de Cantabria


No al despido del 50% de los rastreadores de Salud Pública del Gobierno de Cantabria
El problema
La situación actual de la pandemia en Cantabria, no invita al optimismo.
A la aparición de la variante Ómicron, que ha sumido en una gran preocupación tanto a la OMS como a toda la comunidad científica y autoridades internacionales, se une un rápido aumento de los casos positivos de COVID-19, así como ingresos hospitalarios con datos muy semejantes a los de la quinta ola.
Estos indicadores, junto con otros, como el índice de positividad de las PCR tramitadas desde nuestra Unidad que roza el 5% y la capacidad de contagio de cada caso confirmado cercana a 2, nos indican que estamos muy cerca de ver como la pandemia vuelve, otra vez, a estar fuera de control.
Con semejante panorama, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria ha decidido reducir su plantilla de rastreadores de Salud Pública al 50% aludiendo razones presupuestarias. Sin embargo, hace apenas un mes el Gobierno presentó unos presupuestos de los que presumía que eran los más altos en Sanidad de la historia de la Comunidad.
La herramienta del rastreo es eficaz y su uso está bien planteado, recibiendo elogios de organismos internacionales tan prestigiosos como la OMS. Durante la pasada Quinta ola, cuyo momento más critico fue el mes de julio, el nivel de compromiso personal, más allá de lo profesional, mostrado por los rastreadores, trabajando jornadas de 12 y 14 horas o en los días de descanso, sin pedir nada a cambio, demostró nuestro nivel de implicación.
Esta decisión de reducción de la plantilla al 50% por razones presupuestarias cuando se está invirtiendo en otros aspectos que no son prioritarios es una decisión precipitada, única y exclusivamente de carácter económico, que priva a la ciudadanía de Cantabria de un servicio público de orden prioritario, necesario y de calidad en un momento crítico.
Por todo ello, hacemos un llamamiento al Gobierno de Cantabria a mantener la unidad de rastreo con los mismos integrantes hasta el control de la crisis sanitaria.
Nuestra labor es más necesaria que nunca para salvaguardar la salud de todos los cántabros.
El problema
La situación actual de la pandemia en Cantabria, no invita al optimismo.
A la aparición de la variante Ómicron, que ha sumido en una gran preocupación tanto a la OMS como a toda la comunidad científica y autoridades internacionales, se une un rápido aumento de los casos positivos de COVID-19, así como ingresos hospitalarios con datos muy semejantes a los de la quinta ola.
Estos indicadores, junto con otros, como el índice de positividad de las PCR tramitadas desde nuestra Unidad que roza el 5% y la capacidad de contagio de cada caso confirmado cercana a 2, nos indican que estamos muy cerca de ver como la pandemia vuelve, otra vez, a estar fuera de control.
Con semejante panorama, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria ha decidido reducir su plantilla de rastreadores de Salud Pública al 50% aludiendo razones presupuestarias. Sin embargo, hace apenas un mes el Gobierno presentó unos presupuestos de los que presumía que eran los más altos en Sanidad de la historia de la Comunidad.
La herramienta del rastreo es eficaz y su uso está bien planteado, recibiendo elogios de organismos internacionales tan prestigiosos como la OMS. Durante la pasada Quinta ola, cuyo momento más critico fue el mes de julio, el nivel de compromiso personal, más allá de lo profesional, mostrado por los rastreadores, trabajando jornadas de 12 y 14 horas o en los días de descanso, sin pedir nada a cambio, demostró nuestro nivel de implicación.
Esta decisión de reducción de la plantilla al 50% por razones presupuestarias cuando se está invirtiendo en otros aspectos que no son prioritarios es una decisión precipitada, única y exclusivamente de carácter económico, que priva a la ciudadanía de Cantabria de un servicio público de orden prioritario, necesario y de calidad en un momento crítico.
Por todo ello, hacemos un llamamiento al Gobierno de Cantabria a mantener la unidad de rastreo con los mismos integrantes hasta el control de la crisis sanitaria.
Nuestra labor es más necesaria que nunca para salvaguardar la salud de todos los cántabros.
Petición cerrada
Comparte esta petición
Los destinatarios de la petición
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 30 de noviembre de 2021