POR UNOS PILARES SIN SANGRE

POR UNOS PILARES SIN SANGRE

El problema

 "LOS ZARAGOZANOS Y LAS ZARAGOZANAS QUEREMOS UNOS PILARES SIN SANGRE Y SIN CRUELDAD: SIN ESPECTÁCULOS TAURINOS".

Much@s de nosotr@s conocimos la mal llamada "fiesta taurina" muy de niñ@s, cuando las directrices de la Comunidad Europea, de la ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS y de otros organismos internacionales, no abogaban todavía tan taxativamente como hoy  por la protección de la infancia contra la visión de la crueldad y los espectáculos sangrientos.  Fue cuando nuestros abuelos nos llevaron por primera vez, un día festivo, a presenciar una corrida de toros donde el pobre animal era brutal y cruelmente masacrado (ahora, de adultos, sabemos, en una lucha totalmente desigual para él porque sale al ruedo habiendo sufrido la noche anterior toda serie de castigos corporales e incluso debilitación de la visión para mermar sus fuerzas y que no pueda defenderse frente al torero); o nos condujo en aquellos últimos días de verano del pueblo a la plaza portátil de las fiestas donde lugareños y foranos desfogaban sus borracheras y sus excesos contra los aterrorizados toros, indefensos ante el bárbaro gentío y sin más ánimo que zafarse de los continuos golpes, patadas y demás ataques festivos de la muchedumbre y huir lo más lejos posible de aquellas bestias ¿humanas? ávidas de violencia y sanguinaria diversión.

Algun@s, todavía conservamos en nuestra retina, grabada a fuego, la imagen del pobre toro, antes hermoso y digno representante del maravilloso reino animal,  ahora postrado frente a sus verdugos, ahogado en su propia sangre que a borbotones abandona inevitablemente su  bárbaramente torturado cuerpo; sin fuerzas, suplicante, lanzados ya al aire sus últimos (e ignorados) gemidos de dolor ante una  multitud enfervorecida por la sangre que vitorea exultante el sanguinario y violento "arte del toreo"; acribillado su cuerpo al extremo y desgarradas por dentro sus vísceras por los  adornados estoques, las despiadas lanzas y la brutal puntilla final de la irónica "suerte taurina", que no es sino la forma más repugnante de blanquear la sed de sangre del populacho, la misma que se regocijaba en los cosos romanos con el descuartizamiento en vivo de los cristianos por los leones, la misma que disfrutaba retorcidamente con las muertes salvajes y sanguinarias entre gladiadores, la misma cuyo sádico placer babeaba entre las piras que quemaban gente (culpable o no) en el Medievo. 

Antitaurinos nos llaman.  Yo añadiría también anticrueles, antiviolentos, sensibles ante el mal ajeno, respetuosos de la vida, antiinjusticias, solidarios. Despreciamos festejar fiestas patronales, las de nuestros pueblos, las de nuestra querida  Zaragoza, las de nuestra venerada Virgen del Pilar, a base de tortura, muerte, violencia y sangre. 
Estamos en el Siglo XXI de la revolución digital, de los vertiginosos avances tecnológicos, pero algunos grupos sociales siguen mentalmente anclados en el pasado.
Zaragoza no puede representar la involución social.  Debe abanderar la modernidad, la evolución ética del pensamiento. La sociedad zaragozana debe ser orgulloso ejemplo y liderar una transformación consecuente con los tiempos, las personas y los valores: ZARAGOZA DEBE PROHIBIR LOS FESTEJOS TAURINOS EN SU TÉRMINO MUNICIPAL Y QUE EL EJEMPLO SE EXTIENDA A TODO ARAGÓN Y SE REPLIQUE LUEGO EN TODA NUESTRA GEOGRAFÍA NACIONAL.
Solo así alumbraremos generaciones responsables,  fuertes, seguras de sí mismas, solidarias y comprometidas con los valores éticos y la justicia. Solo así garantizaremos nuestra humanidad.

Querid@s representantes políticos: es mejor  escuchar el pensamiento de una mayoría civil que ya no aprueba estas prácticas retrógradas y trasnochadas,  que seguir dilapidando dinero público para llenar el mínimo aforo de las plazas taurinas de Zaragoza capital y los pueblos aragoneses y satisfaciendo al ya perjudicado lobby taurino  condenado a la extinción
por su arcaico pensamiento y amoralidad.

GOBIERNO DE ARAGÓN, DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE ZARAGOZA, AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA: Abanderemos como aragoneses y como zaragozanos, la modernidad y la justicia y transformemos los cosos taurinos en inmemoriales museos-testimonio de una tradición extinta de la historia de Aragón y de nuestro país.
Vivamos en adelante en Zaragoza unos Pilares éticos,  sin sangre ni crueldad, sin espectáculos taurinos.
Que El Pilar 2025 se recuerde con orgullo como el último que vertió sangre inocente y tiñó de tortura y muerte el manto de nuestra Virgen del Pilar

Sr. Jorge Azcón, Sr. Juan Antonio Sánchez  Quero, Sra. Natalia Chueca:  ¡¡¡¡POR UNOS PILARES (y resto de fiestas patronales) SIN SANGRE, SIN ESPECTÁCULOS TAURINOS !!!!!

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El problema

 "LOS ZARAGOZANOS Y LAS ZARAGOZANAS QUEREMOS UNOS PILARES SIN SANGRE Y SIN CRUELDAD: SIN ESPECTÁCULOS TAURINOS".

Much@s de nosotr@s conocimos la mal llamada "fiesta taurina" muy de niñ@s, cuando las directrices de la Comunidad Europea, de la ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS y de otros organismos internacionales, no abogaban todavía tan taxativamente como hoy  por la protección de la infancia contra la visión de la crueldad y los espectáculos sangrientos.  Fue cuando nuestros abuelos nos llevaron por primera vez, un día festivo, a presenciar una corrida de toros donde el pobre animal era brutal y cruelmente masacrado (ahora, de adultos, sabemos, en una lucha totalmente desigual para él porque sale al ruedo habiendo sufrido la noche anterior toda serie de castigos corporales e incluso debilitación de la visión para mermar sus fuerzas y que no pueda defenderse frente al torero); o nos condujo en aquellos últimos días de verano del pueblo a la plaza portátil de las fiestas donde lugareños y foranos desfogaban sus borracheras y sus excesos contra los aterrorizados toros, indefensos ante el bárbaro gentío y sin más ánimo que zafarse de los continuos golpes, patadas y demás ataques festivos de la muchedumbre y huir lo más lejos posible de aquellas bestias ¿humanas? ávidas de violencia y sanguinaria diversión.

Algun@s, todavía conservamos en nuestra retina, grabada a fuego, la imagen del pobre toro, antes hermoso y digno representante del maravilloso reino animal,  ahora postrado frente a sus verdugos, ahogado en su propia sangre que a borbotones abandona inevitablemente su  bárbaramente torturado cuerpo; sin fuerzas, suplicante, lanzados ya al aire sus últimos (e ignorados) gemidos de dolor ante una  multitud enfervorecida por la sangre que vitorea exultante el sanguinario y violento "arte del toreo"; acribillado su cuerpo al extremo y desgarradas por dentro sus vísceras por los  adornados estoques, las despiadas lanzas y la brutal puntilla final de la irónica "suerte taurina", que no es sino la forma más repugnante de blanquear la sed de sangre del populacho, la misma que se regocijaba en los cosos romanos con el descuartizamiento en vivo de los cristianos por los leones, la misma que disfrutaba retorcidamente con las muertes salvajes y sanguinarias entre gladiadores, la misma cuyo sádico placer babeaba entre las piras que quemaban gente (culpable o no) en el Medievo. 

Antitaurinos nos llaman.  Yo añadiría también anticrueles, antiviolentos, sensibles ante el mal ajeno, respetuosos de la vida, antiinjusticias, solidarios. Despreciamos festejar fiestas patronales, las de nuestros pueblos, las de nuestra querida  Zaragoza, las de nuestra venerada Virgen del Pilar, a base de tortura, muerte, violencia y sangre. 
Estamos en el Siglo XXI de la revolución digital, de los vertiginosos avances tecnológicos, pero algunos grupos sociales siguen mentalmente anclados en el pasado.
Zaragoza no puede representar la involución social.  Debe abanderar la modernidad, la evolución ética del pensamiento. La sociedad zaragozana debe ser orgulloso ejemplo y liderar una transformación consecuente con los tiempos, las personas y los valores: ZARAGOZA DEBE PROHIBIR LOS FESTEJOS TAURINOS EN SU TÉRMINO MUNICIPAL Y QUE EL EJEMPLO SE EXTIENDA A TODO ARAGÓN Y SE REPLIQUE LUEGO EN TODA NUESTRA GEOGRAFÍA NACIONAL.
Solo así alumbraremos generaciones responsables,  fuertes, seguras de sí mismas, solidarias y comprometidas con los valores éticos y la justicia. Solo así garantizaremos nuestra humanidad.

Querid@s representantes políticos: es mejor  escuchar el pensamiento de una mayoría civil que ya no aprueba estas prácticas retrógradas y trasnochadas,  que seguir dilapidando dinero público para llenar el mínimo aforo de las plazas taurinas de Zaragoza capital y los pueblos aragoneses y satisfaciendo al ya perjudicado lobby taurino  condenado a la extinción
por su arcaico pensamiento y amoralidad.

GOBIERNO DE ARAGÓN, DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE ZARAGOZA, AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA: Abanderemos como aragoneses y como zaragozanos, la modernidad y la justicia y transformemos los cosos taurinos en inmemoriales museos-testimonio de una tradición extinta de la historia de Aragón y de nuestro país.
Vivamos en adelante en Zaragoza unos Pilares éticos,  sin sangre ni crueldad, sin espectáculos taurinos.
Que El Pilar 2025 se recuerde con orgullo como el último que vertió sangre inocente y tiñó de tortura y muerte el manto de nuestra Virgen del Pilar

Sr. Jorge Azcón, Sr. Juan Antonio Sánchez  Quero, Sra. Natalia Chueca:  ¡¡¡¡POR UNOS PILARES (y resto de fiestas patronales) SIN SANGRE, SIN ESPECTÁCULOS TAURINOS !!!!!

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