POR UNA NUEVA LEY DE EDUCACIÓN QUE DEVUELVA LA DIGNIDAD Y LA SENSATEZ AL SISTEMA EDUCATIVO

Firmantes recientes
Yeray Forés Mondoño y 19 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

La gran mayoría de los docentes y las docentes de Primaria, Secundaria y Bachillerato de la educación pública estamos enormemente preocupados por la deriva que está tomando el actual sistema educativo. Cada vez se hace más difícil impartir conocimientos en las aulas, así como desempeñar nuestro trabajo en unas condiciones suficientemente dignas. Los centros educativos se están convirtiendo, cada vez más, en centros asistenciales y están dejando de cumplir su principal papel, el formativo.

A esta situación se ha llegado a causa de diversos factores, pero, sin duda, han jugado un papel relevante las sucesivas reformas educativas, que no han sabido dar respuesta a las necesidades de la educación en cada momento. Y, la explicación a esto es que dichas reformas nunca han sido propuestas desde una actitud reflexiva y mediante un análisis crítico de la situación de partida, ni teniendo en cuenta lo que ocurre en el aula, sino que, más bien, han surgido al albor de la última moda pedagógica del momento. Modas pedagógicas que carecen del suficiente rigor científico, y que han sido aplicadas de forma dogmática y sin los recursos ni los presupuestos necesarios. La última reforma educativa, la LOMLOE, adolece de los mismos defectos, y tras llevar varios cursos vigente, tampoco parece que vaya a resolver los problemas de nuestro actual sistema educativo, ya que no hace sino ahondar en las carencias de las leyes anteriores.

Por ello, el Colectivo larevoluciondelatiza, la Fundación Episteme, la Asociación OCRE y la Asociación APFM, en nombre de un gran número de docentes, pide con urgencia a la Sra. Ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón Jaime, que promueva la elaboración de una nueva ley educativa, derogando la actual LOMLOE. Una nueva ley que pueda dar respuesta efectiva a las necesidades de nuestro alumnado, para que puedan adquirir una formación adecuada para su futuro profesional, y también, para que puedan formarse integralmente como ciudadanos críticos y responsables.

Para que esto pueda conseguirse, la citada nueva ley debería de partir de ciertas premisas, que consideramos imprescindibles y que exponemos a continuación:

  1. Debe ser una ley realmente consensuada con los docentes y las docentes, quienes conocen de forma real la problemática de las aulas, lugar donde se concretan los aprendizajes.
  2. Debe establecerse un currículo centrado en los conocimientos, y no en elementos más ambiguos como las competencias (como ocurre con la actual LOMLOE), difíciles de interpretar y poco eficaces como guía del proceso de enseñanza y de la evaluación del alumnado. En relación con esto, debe de haber un mayor rigor en cuanto a los criterios de promoción de curso y etapa, ya que actualmente estos son excesivamente laxos, teniendo consecuencias muy negativas para la solidez de la formación del alumnado.
  3. A la hora de proponer un modelo pedagógico, éste debe de estar libre de todo dogmatismo y de seguir la última moda, ya que, lamentablemente, esto es lo que ha venido ocurriendo en las sucesivas reformas educativas (véase el constructivismo de la LOGSE o el aprendizaje por competencias de la actual LOMLOE, entre otros). Hay que huir de teorías biensonantes, ya que esto supone una gran irresponsabilidad. Por lo tanto, el modelo deberá poseer sólidas bases científicas y empíricas que lo sustenten.
  4. La ley educativa debe de estar dotada de los suficientes recursos humanos y materiales para que los objetivos propuestos puedan ser realmente llevados a la práctica, y especialmente en la atención al alumnado con necesidades educativas específicas, algo que hasta ahora es evidente que no se ha hecho en las sucesivas reformas.
  5. Debe de aprobarse el tan esperado Estatuto Docente, entre cuyas prioridades estarán el restablecer su autoridad perdida y el devolverle la dignidad que el cargo exige. En dicho estatuto, también, se establecerán claramente cuáles son sus competencias, evitando someterlo a excesiva burocracia inútil, como actualmente ocurre, así como que deba realizar tareas que no son propias de la docencia, como la vigilancia de pasillos y patios, entre otras. Por último, deberá establecer las condiciones de su carrera profesional y dotarle de una protección laboral adecuada.
  6. Es necesario que esta ley devuelva a los órganos colegiados, especialmente al claustro, su protagonismo en la vida de los centros educativos. De esta forma, se recuperarían estos espacios de reflexión y debate tan necesarios para una gestión eficaz y democrática de los mismos. En relación con este objetivo, es importante que los claustros tengan especial peso en los procesos de selección del director o de la directora. Por salud democrática, la vigencia de dichos cargos directivos debería de limitarse a dos mandatos como máximo.

Para que pueda fraguarse una reforma educativa como la que aquí se propone, es fundamental que se alcance un gran Pacto de Estado que dé estabilidad al sistema educativo. Un pacto que despolitice a dicho sistema y que permita que éste sea formulado, revisado y corregido con criterios técnicos y de eficiencia, incluyendo la evaluación de las propias leyes educativas. Para esta labor de revisión y evaluación debería crearse un organismo totalmente independiente y libre de afiliaciones políticas o sindicales, cuyos miembros fueran elegidos de forma asamblearia y atendiendo estrictamente a criterios basados en su reputación profesional. 
De no llevarse a cabo una reforma educativa de suficiente calado, la juventud, futuros y futuras artífices de nuestra sociedad, carecerán de una formación sólida. Esto repercutiría negativamente en sus expectativas profesionales y en su formación integral como personas. Personas que tienen que liderar los grandes cambios ante los retos actuales a los que se enfrenta nuestra sociedad, como el cambio climático, el uso adecuado de la Inteligencia Artificial, la reducción de las desigualdades, o el uso sostenible de los recursos naturales, entre otros. 

¡ Únete a nosotros y firma esta petición para la muy necesaria reforma educativa!

Fundación EPISTEME: https://es.fundacioepisteme.cat/

Asociación OCRE " Observatorio Crítico de la Realidad Educativa": https://asociacionocre.org/

Colectivo "larevoluciondelatiza": https://revoluciondelatiza.blogspot.com/

APFM " Asociación de Profesores de Filosofía de Madrid": https://profesoresfilosofia.es/

 

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Yeray Forés Mondoño y 19 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

La gran mayoría de los docentes y las docentes de Primaria, Secundaria y Bachillerato de la educación pública estamos enormemente preocupados por la deriva que está tomando el actual sistema educativo. Cada vez se hace más difícil impartir conocimientos en las aulas, así como desempeñar nuestro trabajo en unas condiciones suficientemente dignas. Los centros educativos se están convirtiendo, cada vez más, en centros asistenciales y están dejando de cumplir su principal papel, el formativo.

A esta situación se ha llegado a causa de diversos factores, pero, sin duda, han jugado un papel relevante las sucesivas reformas educativas, que no han sabido dar respuesta a las necesidades de la educación en cada momento. Y, la explicación a esto es que dichas reformas nunca han sido propuestas desde una actitud reflexiva y mediante un análisis crítico de la situación de partida, ni teniendo en cuenta lo que ocurre en el aula, sino que, más bien, han surgido al albor de la última moda pedagógica del momento. Modas pedagógicas que carecen del suficiente rigor científico, y que han sido aplicadas de forma dogmática y sin los recursos ni los presupuestos necesarios. La última reforma educativa, la LOMLOE, adolece de los mismos defectos, y tras llevar varios cursos vigente, tampoco parece que vaya a resolver los problemas de nuestro actual sistema educativo, ya que no hace sino ahondar en las carencias de las leyes anteriores.

Por ello, el Colectivo larevoluciondelatiza, la Fundación Episteme, la Asociación OCRE y la Asociación APFM, en nombre de un gran número de docentes, pide con urgencia a la Sra. Ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón Jaime, que promueva la elaboración de una nueva ley educativa, derogando la actual LOMLOE. Una nueva ley que pueda dar respuesta efectiva a las necesidades de nuestro alumnado, para que puedan adquirir una formación adecuada para su futuro profesional, y también, para que puedan formarse integralmente como ciudadanos críticos y responsables.

Para que esto pueda conseguirse, la citada nueva ley debería de partir de ciertas premisas, que consideramos imprescindibles y que exponemos a continuación:

  1. Debe ser una ley realmente consensuada con los docentes y las docentes, quienes conocen de forma real la problemática de las aulas, lugar donde se concretan los aprendizajes.
  2. Debe establecerse un currículo centrado en los conocimientos, y no en elementos más ambiguos como las competencias (como ocurre con la actual LOMLOE), difíciles de interpretar y poco eficaces como guía del proceso de enseñanza y de la evaluación del alumnado. En relación con esto, debe de haber un mayor rigor en cuanto a los criterios de promoción de curso y etapa, ya que actualmente estos son excesivamente laxos, teniendo consecuencias muy negativas para la solidez de la formación del alumnado.
  3. A la hora de proponer un modelo pedagógico, éste debe de estar libre de todo dogmatismo y de seguir la última moda, ya que, lamentablemente, esto es lo que ha venido ocurriendo en las sucesivas reformas educativas (véase el constructivismo de la LOGSE o el aprendizaje por competencias de la actual LOMLOE, entre otros). Hay que huir de teorías biensonantes, ya que esto supone una gran irresponsabilidad. Por lo tanto, el modelo deberá poseer sólidas bases científicas y empíricas que lo sustenten.
  4. La ley educativa debe de estar dotada de los suficientes recursos humanos y materiales para que los objetivos propuestos puedan ser realmente llevados a la práctica, y especialmente en la atención al alumnado con necesidades educativas específicas, algo que hasta ahora es evidente que no se ha hecho en las sucesivas reformas.
  5. Debe de aprobarse el tan esperado Estatuto Docente, entre cuyas prioridades estarán el restablecer su autoridad perdida y el devolverle la dignidad que el cargo exige. En dicho estatuto, también, se establecerán claramente cuáles son sus competencias, evitando someterlo a excesiva burocracia inútil, como actualmente ocurre, así como que deba realizar tareas que no son propias de la docencia, como la vigilancia de pasillos y patios, entre otras. Por último, deberá establecer las condiciones de su carrera profesional y dotarle de una protección laboral adecuada.
  6. Es necesario que esta ley devuelva a los órganos colegiados, especialmente al claustro, su protagonismo en la vida de los centros educativos. De esta forma, se recuperarían estos espacios de reflexión y debate tan necesarios para una gestión eficaz y democrática de los mismos. En relación con este objetivo, es importante que los claustros tengan especial peso en los procesos de selección del director o de la directora. Por salud democrática, la vigencia de dichos cargos directivos debería de limitarse a dos mandatos como máximo.

Para que pueda fraguarse una reforma educativa como la que aquí se propone, es fundamental que se alcance un gran Pacto de Estado que dé estabilidad al sistema educativo. Un pacto que despolitice a dicho sistema y que permita que éste sea formulado, revisado y corregido con criterios técnicos y de eficiencia, incluyendo la evaluación de las propias leyes educativas. Para esta labor de revisión y evaluación debería crearse un organismo totalmente independiente y libre de afiliaciones políticas o sindicales, cuyos miembros fueran elegidos de forma asamblearia y atendiendo estrictamente a criterios basados en su reputación profesional. 
De no llevarse a cabo una reforma educativa de suficiente calado, la juventud, futuros y futuras artífices de nuestra sociedad, carecerán de una formación sólida. Esto repercutiría negativamente en sus expectativas profesionales y en su formación integral como personas. Personas que tienen que liderar los grandes cambios ante los retos actuales a los que se enfrenta nuestra sociedad, como el cambio climático, el uso adecuado de la Inteligencia Artificial, la reducción de las desigualdades, o el uso sostenible de los recursos naturales, entre otros. 

¡ Únete a nosotros y firma esta petición para la muy necesaria reforma educativa!

Fundación EPISTEME: https://es.fundacioepisteme.cat/

Asociación OCRE " Observatorio Crítico de la Realidad Educativa": https://asociacionocre.org/

Colectivo "larevoluciondelatiza": https://revoluciondelatiza.blogspot.com/

APFM " Asociación de Profesores de Filosofía de Madrid": https://profesoresfilosofia.es/

 

Los destinatarios de la petición

Sra. Ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes
Sra. Ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes

Actualizaciones de la petición