Por una digitalización que cuide, acompañe y fortalezca a los pequeños negocios de España

Por una digitalización que cuide, acompañe y fortalezca a los pequeños negocios de España

El problema

Este país está lleno de pequeños negocios que cada día abren sus puertas con esfuerzo, ilusión y mucha más responsabilidad de la que se ve desde fuera.
Tiendas familiares, profesionales autónomos, comercios de barrio, pequeños talleres, diseñadores, repartidores, consultores, artesanos, emprendedores que empiezan de cero y empresas que llevan una vida entera sosteniendo empleo y comunidad.

Ellos forman la base real de la economía española.
Ellos son quienes levantan la persiana del país cada mañana.

En los últimos años se les ha pedido algo más: dar el salto digital.

Adaptarse. Evolucionar. Reiventarse. 

Muchos lo han intentado. Y en muchos casos, la digitalización ha sido una oportunidad. En otros, un camino confuso, apresurado, difícil de entender o imposible de aprovechar.

  • Hay webs que nunca funcionaron.
  • Tiendas online que no vendieron.
  • Sistemas de facturación que se hicieron más complejos que el papel.
  • Herramientas que nadie supo usar.
  • CRM que quedaron vacíos.
  • Redes sociales sin estrategia.
  • Procesos digitales que complicaron la operativa diaria.

Y hay otra parte de esta historia que también importa: la de los agentes digitalizadores, muchas veces pequeñas empresas tecnológicas que hicieron todo lo posible por responder a miles de solicitudes, cumpliendo plazos, coordinando equipos, adelantando costes y enfrentándose a una burocracia que, a veces, les superó.

Este manifiesto no nace para señalar a nadie.
No nace para dividir.
Nace para mejorar juntos.

Porque cuando una digitalización no funciona, pierde el autónomo, pierde la pyme, pierde el proveedor y pierde el país.

Por qué esto importa


España necesita una digitalización real, profunda y humana.
Una digitalización que no deje a nadie atrás.
Una digitalización que no sea un trámite o una subvención, sino un cambio que sirva para algo: vender más, trabajar mejor, ahorrar tiempo, eliminar frustraciones, simplificar procesos.

La tecnología puede ser una herramienta de libertad para quien emprende, no una barrera.
Pero para que eso ocurra, hace falta algo fundamental: claridad, honestidad y acompañamiento.

Las pymes no necesitan milagros digitales.
 Necesitan soluciones comprensibles.
 Necesitan formación básica.
 Necesitan procesos que no las abracen en papeles.
 Necesitan saber qué están recibiendo y cómo usarlo.
 Necesitan proveedores que puedan hacer bien su trabajo, sin ahogarse en trámites o incertidumbres.

Y los agentes digitalizadores, que también forman parte de esta historia, necesitan estabilidad, criterios claros, pagos razonables y un marco que les permita trabajar con calidad, sin tener que elegir entre volumen y excelencia.

Este manifiesto habla por todos ellos.

 

Qué pedimos


Pedimos algo tan sencillo como imprescindible:

Una digitalización que funcione.
Una digitalización que acompañe.
Una digitalización que cuide.

Concretamente solicitamos:

  • Procesos más claros y accesibles para pequeños negocios y para empresas tecnológicas.
  • Formación obligatoria mínima para asegurar que cada herramienta digital sea comprensible y útil.
  • Criterios de calidad realistas, coherentes y adaptados a las necesidades de cada pyme.
  • Procedimientos administrativos menos exigentes y más estables.
  • Plazos de pago que respeten la realidad de las pequeñas empresas digitales.
  • Evaluación del impacto real de cada solución, no solo de su entrega técnica.
  • La creación de un espacio oficial donde pymes, autónomos y proveedores puedan compartir experiencias, aprendizajes y propuestas de mejora.
  • Todo ello en un marco de respeto mutuo y colaboración.

 

A quién ayuda esta petición

  • Ayuda a quien levanta cada día un negocio pequeño con más horas que recursos.
  • Ayuda a quien intenta llevar una empresa familiar al terreno digital sin saber por dónde empezar.
  • Ayuda a profesionales que se sienten fuera de juego ante herramientas que no entendieron.
  • Ayuda a empresas tecnológicas que pusieron esfuerzo, talento y personal al servicio de la digitalización y que merecen estabilidad y reconocimiento.
  • Ayuda al país, porque una digitalización sólida fortalece la economía y reduce desigualdades.

Esta petición no es de unos contra otros.
Es de todos hacia un futuro mejor.


Si crees en un futuro donde la digitalización sea una oportunidad real para los pequeños negocios de España, te invitamos a apoyar esta petición.

Firmar es un gesto sencillo, pero poderoso.
Demuestra que queremos un país donde la tecnología ayude, no abrume.
Donde las pymes no estén solas.
Donde los agentes digitalizadores puedan trabajar con dignidad.
Donde cada avance digital esté al servicio de las personas.

Construyamos juntos una digitalización clara, útil y humana.

 

 

2427

El problema

Este país está lleno de pequeños negocios que cada día abren sus puertas con esfuerzo, ilusión y mucha más responsabilidad de la que se ve desde fuera.
Tiendas familiares, profesionales autónomos, comercios de barrio, pequeños talleres, diseñadores, repartidores, consultores, artesanos, emprendedores que empiezan de cero y empresas que llevan una vida entera sosteniendo empleo y comunidad.

Ellos forman la base real de la economía española.
Ellos son quienes levantan la persiana del país cada mañana.

En los últimos años se les ha pedido algo más: dar el salto digital.

Adaptarse. Evolucionar. Reiventarse. 

Muchos lo han intentado. Y en muchos casos, la digitalización ha sido una oportunidad. En otros, un camino confuso, apresurado, difícil de entender o imposible de aprovechar.

  • Hay webs que nunca funcionaron.
  • Tiendas online que no vendieron.
  • Sistemas de facturación que se hicieron más complejos que el papel.
  • Herramientas que nadie supo usar.
  • CRM que quedaron vacíos.
  • Redes sociales sin estrategia.
  • Procesos digitales que complicaron la operativa diaria.

Y hay otra parte de esta historia que también importa: la de los agentes digitalizadores, muchas veces pequeñas empresas tecnológicas que hicieron todo lo posible por responder a miles de solicitudes, cumpliendo plazos, coordinando equipos, adelantando costes y enfrentándose a una burocracia que, a veces, les superó.

Este manifiesto no nace para señalar a nadie.
No nace para dividir.
Nace para mejorar juntos.

Porque cuando una digitalización no funciona, pierde el autónomo, pierde la pyme, pierde el proveedor y pierde el país.

Por qué esto importa


España necesita una digitalización real, profunda y humana.
Una digitalización que no deje a nadie atrás.
Una digitalización que no sea un trámite o una subvención, sino un cambio que sirva para algo: vender más, trabajar mejor, ahorrar tiempo, eliminar frustraciones, simplificar procesos.

La tecnología puede ser una herramienta de libertad para quien emprende, no una barrera.
Pero para que eso ocurra, hace falta algo fundamental: claridad, honestidad y acompañamiento.

Las pymes no necesitan milagros digitales.
 Necesitan soluciones comprensibles.
 Necesitan formación básica.
 Necesitan procesos que no las abracen en papeles.
 Necesitan saber qué están recibiendo y cómo usarlo.
 Necesitan proveedores que puedan hacer bien su trabajo, sin ahogarse en trámites o incertidumbres.

Y los agentes digitalizadores, que también forman parte de esta historia, necesitan estabilidad, criterios claros, pagos razonables y un marco que les permita trabajar con calidad, sin tener que elegir entre volumen y excelencia.

Este manifiesto habla por todos ellos.

 

Qué pedimos


Pedimos algo tan sencillo como imprescindible:

Una digitalización que funcione.
Una digitalización que acompañe.
Una digitalización que cuide.

Concretamente solicitamos:

  • Procesos más claros y accesibles para pequeños negocios y para empresas tecnológicas.
  • Formación obligatoria mínima para asegurar que cada herramienta digital sea comprensible y útil.
  • Criterios de calidad realistas, coherentes y adaptados a las necesidades de cada pyme.
  • Procedimientos administrativos menos exigentes y más estables.
  • Plazos de pago que respeten la realidad de las pequeñas empresas digitales.
  • Evaluación del impacto real de cada solución, no solo de su entrega técnica.
  • La creación de un espacio oficial donde pymes, autónomos y proveedores puedan compartir experiencias, aprendizajes y propuestas de mejora.
  • Todo ello en un marco de respeto mutuo y colaboración.

 

A quién ayuda esta petición

  • Ayuda a quien levanta cada día un negocio pequeño con más horas que recursos.
  • Ayuda a quien intenta llevar una empresa familiar al terreno digital sin saber por dónde empezar.
  • Ayuda a profesionales que se sienten fuera de juego ante herramientas que no entendieron.
  • Ayuda a empresas tecnológicas que pusieron esfuerzo, talento y personal al servicio de la digitalización y que merecen estabilidad y reconocimiento.
  • Ayuda al país, porque una digitalización sólida fortalece la economía y reduce desigualdades.

Esta petición no es de unos contra otros.
Es de todos hacia un futuro mejor.


Si crees en un futuro donde la digitalización sea una oportunidad real para los pequeños negocios de España, te invitamos a apoyar esta petición.

Firmar es un gesto sencillo, pero poderoso.
Demuestra que queremos un país donde la tecnología ayude, no abrume.
Donde las pymes no estén solas.
Donde los agentes digitalizadores puedan trabajar con dignidad.
Donde cada avance digital esté al servicio de las personas.

Construyamos juntos una digitalización clara, útil y humana.

 

 

Los destinatarios de la petición

Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial
Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial
Red.es
Red.es
Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública
Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública

Actualizaciones de la petición