Por una convivencia respetuosa con las palomas

El problema

En Barcelona, muchas personas cuidamos y alimentamos a las palomas con cariño y respeto. Sin embargo, este gesto, que nace de la compasión hacia seres vivos que también forman parte de nuestra ciudad, puede conllevar advertencias, presión social e incluso multas. Esto crea un clima injusto hacia quienes simplemente intentamos ayudar a animales que sienten miedo, dolor y afecto, y que merecen un trato digno.

Sabemos que es importante mantener un equilibrio en la convivencia urbana. Precisamente por eso no pedimos alimentar sin control, sino aplicar soluciones respetuosas y responsables que ya funcionan en otras ciudades europeas. Proponemos alternativas éticas, como métodos de control humanitario de la población, junto con zonas reguladas de alimentación donde las personas que quieran alimentar a las palomas puedan hacerlo sin causar molestias y sin miedo a sanciones. Estas medidas permiten una convivencia equilibrada, sin recurrir a la persecución, la captura o el sacrificio, que además de ser cuestionables éticamente, no han demostrado ser una solución efectiva a largo plazo.

Lo que pedimos es sencillo: que no se multe ni persiga a quienes alimentan a las palomas de forma responsable, que se habiliten espacios adecuados donde poder hacerlo, y que se prioricen políticas basadas en el respeto y la empatía hacia la fauna urbana. Proponemos también que se fomente la educación y la concienciación ciudadana para garantizar que esta convivencia sea positiva tanto para los vecinos como para los animales.

Porque alimentar a un animal no debería ser motivo de castigo. Porque las palomas también merecen vivir en paz. Y porque Barcelona puede ser un ejemplo de ciudad compasiva, moderna y respetuosa con todas las formas de vida.

Quienes amamos a los animales no buscamos conflicto, solo respeto: hacia las palomas y hacia las personas que las cuidamos. Nuestro mensaje es claro: queremos convivencia responsable, soluciones éticas y que nadie sea sancionado por ayudar.

Cada firma es una voz a favor de la empatía, la convivencia y el respeto hacia la vida.
Gracias por apoyar a quienes no pueden defenderse. 🤍

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El problema

En Barcelona, muchas personas cuidamos y alimentamos a las palomas con cariño y respeto. Sin embargo, este gesto, que nace de la compasión hacia seres vivos que también forman parte de nuestra ciudad, puede conllevar advertencias, presión social e incluso multas. Esto crea un clima injusto hacia quienes simplemente intentamos ayudar a animales que sienten miedo, dolor y afecto, y que merecen un trato digno.

Sabemos que es importante mantener un equilibrio en la convivencia urbana. Precisamente por eso no pedimos alimentar sin control, sino aplicar soluciones respetuosas y responsables que ya funcionan en otras ciudades europeas. Proponemos alternativas éticas, como métodos de control humanitario de la población, junto con zonas reguladas de alimentación donde las personas que quieran alimentar a las palomas puedan hacerlo sin causar molestias y sin miedo a sanciones. Estas medidas permiten una convivencia equilibrada, sin recurrir a la persecución, la captura o el sacrificio, que además de ser cuestionables éticamente, no han demostrado ser una solución efectiva a largo plazo.

Lo que pedimos es sencillo: que no se multe ni persiga a quienes alimentan a las palomas de forma responsable, que se habiliten espacios adecuados donde poder hacerlo, y que se prioricen políticas basadas en el respeto y la empatía hacia la fauna urbana. Proponemos también que se fomente la educación y la concienciación ciudadana para garantizar que esta convivencia sea positiva tanto para los vecinos como para los animales.

Porque alimentar a un animal no debería ser motivo de castigo. Porque las palomas también merecen vivir en paz. Y porque Barcelona puede ser un ejemplo de ciudad compasiva, moderna y respetuosa con todas las formas de vida.

Quienes amamos a los animales no buscamos conflicto, solo respeto: hacia las palomas y hacia las personas que las cuidamos. Nuestro mensaje es claro: queremos convivencia responsable, soluciones éticas y que nadie sea sancionado por ayudar.

Cada firma es una voz a favor de la empatía, la convivencia y el respeto hacia la vida.
Gracias por apoyar a quienes no pueden defenderse. 🤍

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