POR UN DICCIONARIO SIN SEXISMO: No se dice exhombre, ¡que no se diga exmujer!

POR UN DICCIONARIO SIN SEXISMO: No se dice exhombre, ¡que no se diga exmujer!

Firmantes recientes:
Luis Clériga y 19 personas más firmaron la petición recientemente.

La causa

POR UN DICCIONARIO SIN SEXISMO: No se dice exhombre, ¡que no se diga exmujer!

El lenguaje no es neutral. Los diccionarios tampoco. Aunque digan que "solo reflejan el uso", muchas veces lo moldean.

Todavía hoy:

  • Se define a la mujer como "esposa o pareja de", mientras que los hombres rara vez son definidos en relación con otra persona.
  • Se valida el uso de "exmujer de Juan" como algo normal, aunque decir "exhombre de María" no tenga cabida.
  • "Mujer pública" sigue siendo sinónimo de prostituta, mientras que "hombre público" significa alguien con reconocimiento social.
  • "El hombre" se sigue utilizando como sinónimo de humanidad, invisibilizando a mujeres y personas no binarias o no conformes con el género.

Estos ejemplos no son inofensivos: refuerzan esquemas patriarcales y desigualdades simbólicas que afectan la forma en que nos nombramos, nos relacionamos y nos entendemos.

Las instituciones lingüísticas, como la RAE y sus academias asociadas, tienen una responsabilidad cultural, educativa y política en el mundo hispanohablante. No pueden seguir escudándose en la "descripción del uso" para avalar sesgos que perpetúan la discriminación.

Por eso, exigimos:

  1. Que la palabra "mujer" deje de definirse por su relación con otro ("esposa de", "pareja de") y se centre en su dimensión identitaria y autónoma.
  2. Que se elimine el uso de expresiones como "exmujer de Juan", que no solo carecen de equivalente masculino aceptado ("exhombre de María"), sino que colocan el prefijo "ex" sobre la propia palabra mujer, afectando simbólicamente la integridad de una identidad de género. Esa denominación —que pretende describir una relación pasada— produce un borrado adicional: no solo indica que ya no es pareja, sino que, lingüísticamente, ya no es mujer. La única acepción válida debe ser aquella que reconoce a la mujer como sujeto autónomo de identidad, no como una función relacional.
  3. Que se eliminen o reformulen todas las acepciones que asocian a la mujer con condiciones peyorativas, como la prostitución, o que la sitúan en posiciones de inferioridad frente al hombre.
  4. Que la palabra "hombre" deje de usarse como sinónimo de racionalidad o humanidad, y se fomenten alternativas neutras e incluyentes como "persona", "humano", "individuo", "gente".
  5. Que se incluyan notas críticas o advertencias en las expresiones que, aunque de uso común, reproducen sexismo o violencia simbólica. Ejemplos urgentes: "mujer pública", "mujer de la calle".
  6. Que se reconozca la deuda histórica de la lexicografía con las mujeres, y se honre el legado de autoras como María Moliner, cuya obra fue ignorada durante años por razones de género. 

Los diccionarios ya han cambiado antes, gracias a la presión social:

  • "Fácil" (como mujer disponible sexualmente) fue reformulado.
  • "Sexo débil" recibió advertencia de uso despectivo.
  • "Periquear" (como mujer que disfruta su libertad) fue eliminado.

Estos cambios no son censura: son justicia lingüística. Pedimos que no se perpetúen palabras con carga discriminatoria sin contexto ni crítica.

El diccionario no es un espejo pasivo. Es una institución que legitima el lenguaje. Y lo hace con consecuencias sociales.

Cuando una persona se queja de una expresión sexista, y su interlocutor la encuentra en el DLE sin advertencias, tiene una coartada para seguir usándola. El diccionario se convierte entonces en blindaje institucional del machismo cotidiano.

Queremos un diccionario con perspectiva de género. Que nombre con justicia. Que incluya sin jerarquizar. Que represente la diversidad real de nuestras sociedades.

✍️ Firma esta petición si tú también crees que:

  • Las mujeres y personas no binarias deben ser definidas en sí mismas, no por su relación o cese de relación con alguien más.
  • El lenguaje debe evolucionar con los derechos humanos.
  • Las instituciones de la lengua deben dejar de avalar el patriarcado y comenzar a construir equidad desde las palabras.

📂 Consulta todos los materiales de la campaña en la carpeta pública: Enlace a carpeta en OneDrive
(Contiene: versiones completas y resumidas de la petición, documentos entregados por vías oficiales, infografías y materiales para difusión.)

📅 Petición dirigida a:

  • Real Academia Española (RAE)
  • Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE)
  • Academia Mexicana de la Lengua
  • Colegio de México (Colmex)
  • Academia Argentina de Letras
  • Academia Chilena de la Lengua
  • Editorial SM (Diccionario Clave)
  • Editorial Gredos (herederos de María Moliner)

 

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Firmantes recientes:
Luis Clériga y 19 personas más firmaron la petición recientemente.

La causa

POR UN DICCIONARIO SIN SEXISMO: No se dice exhombre, ¡que no se diga exmujer!

El lenguaje no es neutral. Los diccionarios tampoco. Aunque digan que "solo reflejan el uso", muchas veces lo moldean.

Todavía hoy:

  • Se define a la mujer como "esposa o pareja de", mientras que los hombres rara vez son definidos en relación con otra persona.
  • Se valida el uso de "exmujer de Juan" como algo normal, aunque decir "exhombre de María" no tenga cabida.
  • "Mujer pública" sigue siendo sinónimo de prostituta, mientras que "hombre público" significa alguien con reconocimiento social.
  • "El hombre" se sigue utilizando como sinónimo de humanidad, invisibilizando a mujeres y personas no binarias o no conformes con el género.

Estos ejemplos no son inofensivos: refuerzan esquemas patriarcales y desigualdades simbólicas que afectan la forma en que nos nombramos, nos relacionamos y nos entendemos.

Las instituciones lingüísticas, como la RAE y sus academias asociadas, tienen una responsabilidad cultural, educativa y política en el mundo hispanohablante. No pueden seguir escudándose en la "descripción del uso" para avalar sesgos que perpetúan la discriminación.

Por eso, exigimos:

  1. Que la palabra "mujer" deje de definirse por su relación con otro ("esposa de", "pareja de") y se centre en su dimensión identitaria y autónoma.
  2. Que se elimine el uso de expresiones como "exmujer de Juan", que no solo carecen de equivalente masculino aceptado ("exhombre de María"), sino que colocan el prefijo "ex" sobre la propia palabra mujer, afectando simbólicamente la integridad de una identidad de género. Esa denominación —que pretende describir una relación pasada— produce un borrado adicional: no solo indica que ya no es pareja, sino que, lingüísticamente, ya no es mujer. La única acepción válida debe ser aquella que reconoce a la mujer como sujeto autónomo de identidad, no como una función relacional.
  3. Que se eliminen o reformulen todas las acepciones que asocian a la mujer con condiciones peyorativas, como la prostitución, o que la sitúan en posiciones de inferioridad frente al hombre.
  4. Que la palabra "hombre" deje de usarse como sinónimo de racionalidad o humanidad, y se fomenten alternativas neutras e incluyentes como "persona", "humano", "individuo", "gente".
  5. Que se incluyan notas críticas o advertencias en las expresiones que, aunque de uso común, reproducen sexismo o violencia simbólica. Ejemplos urgentes: "mujer pública", "mujer de la calle".
  6. Que se reconozca la deuda histórica de la lexicografía con las mujeres, y se honre el legado de autoras como María Moliner, cuya obra fue ignorada durante años por razones de género. 

Los diccionarios ya han cambiado antes, gracias a la presión social:

  • "Fácil" (como mujer disponible sexualmente) fue reformulado.
  • "Sexo débil" recibió advertencia de uso despectivo.
  • "Periquear" (como mujer que disfruta su libertad) fue eliminado.

Estos cambios no son censura: son justicia lingüística. Pedimos que no se perpetúen palabras con carga discriminatoria sin contexto ni crítica.

El diccionario no es un espejo pasivo. Es una institución que legitima el lenguaje. Y lo hace con consecuencias sociales.

Cuando una persona se queja de una expresión sexista, y su interlocutor la encuentra en el DLE sin advertencias, tiene una coartada para seguir usándola. El diccionario se convierte entonces en blindaje institucional del machismo cotidiano.

Queremos un diccionario con perspectiva de género. Que nombre con justicia. Que incluya sin jerarquizar. Que represente la diversidad real de nuestras sociedades.

✍️ Firma esta petición si tú también crees que:

  • Las mujeres y personas no binarias deben ser definidas en sí mismas, no por su relación o cese de relación con alguien más.
  • El lenguaje debe evolucionar con los derechos humanos.
  • Las instituciones de la lengua deben dejar de avalar el patriarcado y comenzar a construir equidad desde las palabras.

📂 Consulta todos los materiales de la campaña en la carpeta pública: Enlace a carpeta en OneDrive
(Contiene: versiones completas y resumidas de la petición, documentos entregados por vías oficiales, infografías y materiales para difusión.)

📅 Petición dirigida a:

  • Real Academia Española (RAE)
  • Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE)
  • Academia Mexicana de la Lengua
  • Colegio de México (Colmex)
  • Academia Argentina de Letras
  • Academia Chilena de la Lengua
  • Editorial SM (Diccionario Clave)
  • Editorial Gredos (herederos de María Moliner)

 

Los tomadores de decisiones

Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE)
Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE)
Academia Mexicana de la Lengua (AML)
Academia Mexicana de la Lengua (AML)
Academia Argentina de Letras
Academia Argentina de Letras
Academia chilena de la lengua
Academia chilena de la lengua
Colegio de México (Colmex)
Colegio de México (Colmex)

Las voces de los firmantes

Actualizaciones de la petición