Petition Against ACCEM, Migrant Shelter. INVESTIGUEN A ACCEM, Refugio de migrantes.

El problema

Muchas personas nos vemos en la necesidad de salir de nuestros países por motivos políticos, sociales o económicos. Muchos nos volvemos migrantes sin querer serlo. 
ACCEM es un refugio que se encuentra en todo el territorio español que funcionaba anteriormente bajo las directrices católicas. Hoy en día, la ONG deja sus lazos católicos y conserva el nombre de ACCEM pero a su vez, modifica sus valores. Se vuelve laico y junto con eso, déspota, antipático, sin valores.
Irónico al ser trabajadores sociales los que hacen el trabajo.

Hace unos dias atrás me preguntó mi esposo la razón por la que estoy desgastandome mentalmente en recolectar firmas y es esta: 

No puedo cambiar lo malo que nos ha sucedido a nosotros, el deterioro mental y físico en el que estamos y a la vez, criar a 2 hijos super pequeños. Pero si puedo cambiar las condiciones mediocres de este albergue para que otros no pasen por esto, cambiar al personal o mejorar la manera en que estas personas tratan a los que venimos de afuera LO VOY A HACER. 

Hoy me tocó esto a mi, pero puede que mañana le toque vivir esto a mis hijos, a mis amigos, a mis compatriotas, etc. 

 

Esta es mi historia pero estoy segura que hay muchas personas que viven aquí o vivieron aquí que tienen mucho que contar. Te invito a firmar la petición para que investiguen y sancionen a este ONG ya sea porque pasaste por algo así o porque conoces a alguien que vivió esto. 
También te invito a dejar en comentarios tu experiencia o ponte en contacto conmigo si lo quieres hacer de manera anónima.

Todo el mundo es propenso a ser migrante pero nadie escoge ser refugiado.

Te quiero contar la historia que me toco vivir a mi en este lugar y la de muchos que viven en ACCEM para refugiados que queda en Av. Alicante 14, Murcia.
Las razones por las que nos fuimos de Nicaragua fueron políticas y de las cuales no deseo mencionar pero si conoces Nicaragua o eres Nicaragüense sabes perfectamente de lo que estoy hablando.

Salir de un pais que socio-politicamente esta muy mal y entrar a uno nuevo, donde se vive y habla diferente, es una hazaña que se le debe de aplaudir a cualquier migrante que decide hacerlo. 

 

Espero que tu que estas leyendo esto, tu proceso de migración sea sano y te llene de bonitos recuerdos.

 
Llegue a Madrid donde lamentablemente no fuimos bien recibidos, nos tocó pedir ayuda en SAMUR que era otra ONG y ellos nos invitaron a dormir en la calle.
Luego, ante el consejo de los ciudadanos de Madrid que nos miraron a mi esposo y a mis hijos en un estado de vulnerabilidad, nos recomendaron ir a Murcia para solicitar asilo directamente ahí.
Llegamos en tren, un familiar desde Madrid nos había conseguido una casa donde quedarnos en Jumilla pero en el tren, este familiar nos dice que la casa ya no estaba disponible.
Nos tocó llamar a la Cruz Roja esperando aunque sea un techo donde pasar esa noche, y por fortuna, nos llevaron a ACCEM.

Al principio todo estaba excelente, nos trataban bien y nos dimos cuenta que la mayoría de las personas que estaban en ese lugar eran árabes musulmanes. Gente con la cual no podíamos comunicarnos por el idioma y gente que reflejaban cansancio y tristeza en sus rostros.
Lo primero en llamar nuestra atención fue la pésima comida que brindaban. El menú es mediterráneo a como es en toda España, sin embargo la comida estaba mal hecha.
Muchas veces el pollo o el pescado estaba crudo, el cuscus mal cocinado. A los pocos latinos nos daban de vez en cuando cerdo y eso parecía todo menos cerdo.
Se bota demasiada comida todos los días porque la gente no quiere comer.
Tiene reglas que no te permiten llevar la comida al cuarto y tampoco regalarla a otras personas que viven en la calle.
Mis hijos los primeros meses pasaron más en el hospital, que en el albergue.
Las habitaciones tienen aire acondicionado y calefacción, aparatos desfasados y en mal estado. Me pregunto cuando habrá sido la última vez que llegó un técnico a limpiar el filtro del Aire acondicionado.

Luego de un tiempo, comenzamos a quejarnos con la encargada Ana Sánchez.
Al principio se mostraba receptiva a las quejas y agradecida que diéramos críticas para mejorar.
Nunca hizo nada al respecto.
Nos tocó ver como a una mujer que pasó todo su embarazo en ACCEM, dio a luz y el día que la dieron de alta, ACCEM se negó a pagarle el taxi. Le aconsejaron tomar el bus público y es que ACCEM se encuentra en las pedanias, para los que no saben, es un albergue que está en Monteagudo, un pueblo donde sólo pasa 1 bus cada 1 hora.
Para llegar al hospital o regresar de este, tienes que tomar 3 buses y no me imagino lo difícil que es para una mujer con un bebé recién nacido movilizarse por el transporte público y menos con una herida de cesárea o una episiotomia.
Esta mujer musulmana que no tiene a su esposo en españa, que esta sola y no trabaja, y no habla español, le tocó pagarse ella misma el taxi. De 20 a 25 euros que para ella es mucho, para ACCEM no era nada.

Los conflictos con ellos continuaron. 
Comenzó con la técnica Amal, trabajadora social y su primer trabajo y entrada al mundo laboral.
Amal habla español y árabe, en muchas ocasiones nos tocó escucharla hablar en español a los árabes haciendo mal uso de su voz osea gritándoles, regañandoles.
La ONG mantiene reglas como:
. No dormir fuera de las instalaciones
. No faltar el respeto a los técnicos o usuarios con usuarios
. Respetar los horarios de lavandería
Etc.
Si no cumples con sus reglas (que son muchas), te ves sancionado por el técnico de turno y después de 3 faltas, te pueden correr y quedarte en la calle. Eso es lo que te dicen cuando entras o en las múltiples "asambleas" que convocan.

Amal era quien se encargaba del turno de lavandería cuando me tocaba lavar a mi, en muchas ocasiones no respeto el turno, incumpliendo ella misma con sus propias reglas.
Amal divulgaba y fomentaba el odio entre los usuarios, de manera no profesional, hablaba de mi familia y de mi como "personas conflictivas" o "familia conflictiva" por el hecho de quejarnos. Y esto lo hablaba con otros usuarios que vivían en el albergue fomentando las rivalidades y pleitos entre los mismos migrantes.
En 1 ocasión intento amonestarme con un llamado de atención pero no tenía fundamentos. Ella no había sido profesional al ponerse a pelear en público conmigo.
Esto fue aumentando hasta que se involucraron más técnicos.

Las quejas las hicimos directamente con la responsable Ana Sánchez pero de nuevo no tuvimos respuesta.
En la última reunión que tuvimos con ella, nos dijo que estábamos encabronados, y que la vida de los usuarios a ella no le importaba.
Ana tiene una filosofía de "puertas abiertas" pero lamentablemente no le da un voto de confianza a los migrantes que vivimos ahí, sino que defiende a sus técnicos y no toma medidas disciplinarias en contra de ellos.

Los migrantes somos una población vulnerable y nunca escogimos serlo. Nadie quiere ser refugiado.
Todos somos propensos a serlo.
A eso le sumamos que no hay reglas que responsabilicen a los técnicos de malas prácticas, dejándoles en una posición de poder.

Pasado el tiempo, otra técnica llamada Elena, sube de puesto en donde de ser backoffice pasa a liderar el equipo.
Es como darle un juguete nuevo a Sid Phillips.
Los técnicos tienen cero empatia pero esta niña de apenas 24 años, es la que más soberbia e incompetente es.

El conflicto con ella vino a raíz de una mala manipulación de alimentos que hizo ella.
A como les habíamos mencionado, aquí habemos tanto árabes como latinos. Los árabes no comen cerdo, y en una ocasión, los latinos tomaron por equivocación los platos de los árabes, dejando a casi todos los árabes sin comer.
Quien tuvo que vigilar que esto no pasara no era la cocinera ni los usuarios, sino Elena en ese momento.
Ella por estar jugando y distraída, no se dio cuenta.
Una vez estando el conflicto, le salió muy fácil levantarse y regañar a la cocinera.
Luego se dirigió a una familia árabe que tienen 4 hijos en edad escolar y cuyos hijos andaban enfermos, y junto con la mamá, hicieron 2 platos de comida de las SOBRAS que habían dejado esta familia.
Pues esto no fue una lección que aprendió, porque a los días le volvió a pasar lo mismo, y de igual manera RECICLO la comida de esta familia y se las dio a un africano para que comiera.

En ese momento, decidimos quejarnos nuevamente con Ana por la falta de higiene en los alimentos.
No hubo respuesta.
Al día siguiente, Elena me cito a su oficina para darme "algo" y cuando me negué porque iba a salir, me amenazó gritándome "Si no llegas, te amonesto".
Aquí, en Nicaragua y en la China, amenazar y abusar del poder que se te está dando es un delito.
Hace unos días nos dieron las supuestas "hojas de reclamaciones" pero son hojas elaboradas por ellos mismos.
Las hojas de reclamaciones son emitidas bajo la Administración de la Región de Murcia para que los usuarios puedan levantar quejas y se investigue a la empresa. Las hojas que me dieron no son válidas para enfrentar este proceso y cuando le pedí a Amal las válidas, se negó, diciendo que la ONG no le rinde cuentas a nadie.

Esta es mi historia pero estoy segura que hay muchas personas que viven aquí o vivieron aquí que tienen mucho que contar. Te invito a firmar la petición para que investiguen y sancionen a este ONG ya sea porque pasaste por algo así o porque conoces a alguien que vivió esto.
También te invito a dejar en comentarios tu experiencia o ponte en contacto conmigo si lo quieres hacer de manera anónima.

Mi deseo es que se investigue a ACCEM de Av Alicante 14, se tomen medidas drásticas con el personal que día a día deteriora la salud y el bienestar mental de las personas, se mejoren las instalaciones. 

Queremos que este ACCEM sea un mejor lugar para vivir. 

Esta petición ha conseguido 350 firmas

El problema

Muchas personas nos vemos en la necesidad de salir de nuestros países por motivos políticos, sociales o económicos. Muchos nos volvemos migrantes sin querer serlo. 
ACCEM es un refugio que se encuentra en todo el territorio español que funcionaba anteriormente bajo las directrices católicas. Hoy en día, la ONG deja sus lazos católicos y conserva el nombre de ACCEM pero a su vez, modifica sus valores. Se vuelve laico y junto con eso, déspota, antipático, sin valores.
Irónico al ser trabajadores sociales los que hacen el trabajo.

Hace unos dias atrás me preguntó mi esposo la razón por la que estoy desgastandome mentalmente en recolectar firmas y es esta: 

No puedo cambiar lo malo que nos ha sucedido a nosotros, el deterioro mental y físico en el que estamos y a la vez, criar a 2 hijos super pequeños. Pero si puedo cambiar las condiciones mediocres de este albergue para que otros no pasen por esto, cambiar al personal o mejorar la manera en que estas personas tratan a los que venimos de afuera LO VOY A HACER. 

Hoy me tocó esto a mi, pero puede que mañana le toque vivir esto a mis hijos, a mis amigos, a mis compatriotas, etc. 

 

Esta es mi historia pero estoy segura que hay muchas personas que viven aquí o vivieron aquí que tienen mucho que contar. Te invito a firmar la petición para que investiguen y sancionen a este ONG ya sea porque pasaste por algo así o porque conoces a alguien que vivió esto. 
También te invito a dejar en comentarios tu experiencia o ponte en contacto conmigo si lo quieres hacer de manera anónima.

Todo el mundo es propenso a ser migrante pero nadie escoge ser refugiado.

Te quiero contar la historia que me toco vivir a mi en este lugar y la de muchos que viven en ACCEM para refugiados que queda en Av. Alicante 14, Murcia.
Las razones por las que nos fuimos de Nicaragua fueron políticas y de las cuales no deseo mencionar pero si conoces Nicaragua o eres Nicaragüense sabes perfectamente de lo que estoy hablando.

Salir de un pais que socio-politicamente esta muy mal y entrar a uno nuevo, donde se vive y habla diferente, es una hazaña que se le debe de aplaudir a cualquier migrante que decide hacerlo. 

 

Espero que tu que estas leyendo esto, tu proceso de migración sea sano y te llene de bonitos recuerdos.

 
Llegue a Madrid donde lamentablemente no fuimos bien recibidos, nos tocó pedir ayuda en SAMUR que era otra ONG y ellos nos invitaron a dormir en la calle.
Luego, ante el consejo de los ciudadanos de Madrid que nos miraron a mi esposo y a mis hijos en un estado de vulnerabilidad, nos recomendaron ir a Murcia para solicitar asilo directamente ahí.
Llegamos en tren, un familiar desde Madrid nos había conseguido una casa donde quedarnos en Jumilla pero en el tren, este familiar nos dice que la casa ya no estaba disponible.
Nos tocó llamar a la Cruz Roja esperando aunque sea un techo donde pasar esa noche, y por fortuna, nos llevaron a ACCEM.

Al principio todo estaba excelente, nos trataban bien y nos dimos cuenta que la mayoría de las personas que estaban en ese lugar eran árabes musulmanes. Gente con la cual no podíamos comunicarnos por el idioma y gente que reflejaban cansancio y tristeza en sus rostros.
Lo primero en llamar nuestra atención fue la pésima comida que brindaban. El menú es mediterráneo a como es en toda España, sin embargo la comida estaba mal hecha.
Muchas veces el pollo o el pescado estaba crudo, el cuscus mal cocinado. A los pocos latinos nos daban de vez en cuando cerdo y eso parecía todo menos cerdo.
Se bota demasiada comida todos los días porque la gente no quiere comer.
Tiene reglas que no te permiten llevar la comida al cuarto y tampoco regalarla a otras personas que viven en la calle.
Mis hijos los primeros meses pasaron más en el hospital, que en el albergue.
Las habitaciones tienen aire acondicionado y calefacción, aparatos desfasados y en mal estado. Me pregunto cuando habrá sido la última vez que llegó un técnico a limpiar el filtro del Aire acondicionado.

Luego de un tiempo, comenzamos a quejarnos con la encargada Ana Sánchez.
Al principio se mostraba receptiva a las quejas y agradecida que diéramos críticas para mejorar.
Nunca hizo nada al respecto.
Nos tocó ver como a una mujer que pasó todo su embarazo en ACCEM, dio a luz y el día que la dieron de alta, ACCEM se negó a pagarle el taxi. Le aconsejaron tomar el bus público y es que ACCEM se encuentra en las pedanias, para los que no saben, es un albergue que está en Monteagudo, un pueblo donde sólo pasa 1 bus cada 1 hora.
Para llegar al hospital o regresar de este, tienes que tomar 3 buses y no me imagino lo difícil que es para una mujer con un bebé recién nacido movilizarse por el transporte público y menos con una herida de cesárea o una episiotomia.
Esta mujer musulmana que no tiene a su esposo en españa, que esta sola y no trabaja, y no habla español, le tocó pagarse ella misma el taxi. De 20 a 25 euros que para ella es mucho, para ACCEM no era nada.

Los conflictos con ellos continuaron. 
Comenzó con la técnica Amal, trabajadora social y su primer trabajo y entrada al mundo laboral.
Amal habla español y árabe, en muchas ocasiones nos tocó escucharla hablar en español a los árabes haciendo mal uso de su voz osea gritándoles, regañandoles.
La ONG mantiene reglas como:
. No dormir fuera de las instalaciones
. No faltar el respeto a los técnicos o usuarios con usuarios
. Respetar los horarios de lavandería
Etc.
Si no cumples con sus reglas (que son muchas), te ves sancionado por el técnico de turno y después de 3 faltas, te pueden correr y quedarte en la calle. Eso es lo que te dicen cuando entras o en las múltiples "asambleas" que convocan.

Amal era quien se encargaba del turno de lavandería cuando me tocaba lavar a mi, en muchas ocasiones no respeto el turno, incumpliendo ella misma con sus propias reglas.
Amal divulgaba y fomentaba el odio entre los usuarios, de manera no profesional, hablaba de mi familia y de mi como "personas conflictivas" o "familia conflictiva" por el hecho de quejarnos. Y esto lo hablaba con otros usuarios que vivían en el albergue fomentando las rivalidades y pleitos entre los mismos migrantes.
En 1 ocasión intento amonestarme con un llamado de atención pero no tenía fundamentos. Ella no había sido profesional al ponerse a pelear en público conmigo.
Esto fue aumentando hasta que se involucraron más técnicos.

Las quejas las hicimos directamente con la responsable Ana Sánchez pero de nuevo no tuvimos respuesta.
En la última reunión que tuvimos con ella, nos dijo que estábamos encabronados, y que la vida de los usuarios a ella no le importaba.
Ana tiene una filosofía de "puertas abiertas" pero lamentablemente no le da un voto de confianza a los migrantes que vivimos ahí, sino que defiende a sus técnicos y no toma medidas disciplinarias en contra de ellos.

Los migrantes somos una población vulnerable y nunca escogimos serlo. Nadie quiere ser refugiado.
Todos somos propensos a serlo.
A eso le sumamos que no hay reglas que responsabilicen a los técnicos de malas prácticas, dejándoles en una posición de poder.

Pasado el tiempo, otra técnica llamada Elena, sube de puesto en donde de ser backoffice pasa a liderar el equipo.
Es como darle un juguete nuevo a Sid Phillips.
Los técnicos tienen cero empatia pero esta niña de apenas 24 años, es la que más soberbia e incompetente es.

El conflicto con ella vino a raíz de una mala manipulación de alimentos que hizo ella.
A como les habíamos mencionado, aquí habemos tanto árabes como latinos. Los árabes no comen cerdo, y en una ocasión, los latinos tomaron por equivocación los platos de los árabes, dejando a casi todos los árabes sin comer.
Quien tuvo que vigilar que esto no pasara no era la cocinera ni los usuarios, sino Elena en ese momento.
Ella por estar jugando y distraída, no se dio cuenta.
Una vez estando el conflicto, le salió muy fácil levantarse y regañar a la cocinera.
Luego se dirigió a una familia árabe que tienen 4 hijos en edad escolar y cuyos hijos andaban enfermos, y junto con la mamá, hicieron 2 platos de comida de las SOBRAS que habían dejado esta familia.
Pues esto no fue una lección que aprendió, porque a los días le volvió a pasar lo mismo, y de igual manera RECICLO la comida de esta familia y se las dio a un africano para que comiera.

En ese momento, decidimos quejarnos nuevamente con Ana por la falta de higiene en los alimentos.
No hubo respuesta.
Al día siguiente, Elena me cito a su oficina para darme "algo" y cuando me negué porque iba a salir, me amenazó gritándome "Si no llegas, te amonesto".
Aquí, en Nicaragua y en la China, amenazar y abusar del poder que se te está dando es un delito.
Hace unos días nos dieron las supuestas "hojas de reclamaciones" pero son hojas elaboradas por ellos mismos.
Las hojas de reclamaciones son emitidas bajo la Administración de la Región de Murcia para que los usuarios puedan levantar quejas y se investigue a la empresa. Las hojas que me dieron no son válidas para enfrentar este proceso y cuando le pedí a Amal las válidas, se negó, diciendo que la ONG no le rinde cuentas a nadie.

Esta es mi historia pero estoy segura que hay muchas personas que viven aquí o vivieron aquí que tienen mucho que contar. Te invito a firmar la petición para que investiguen y sancionen a este ONG ya sea porque pasaste por algo así o porque conoces a alguien que vivió esto.
También te invito a dejar en comentarios tu experiencia o ponte en contacto conmigo si lo quieres hacer de manera anónima.

Mi deseo es que se investigue a ACCEM de Av Alicante 14, se tomen medidas drásticas con el personal que día a día deteriora la salud y el bienestar mental de las personas, se mejoren las instalaciones. 

Queremos que este ACCEM sea un mejor lugar para vivir. 

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