PAREMOS LA PLANTACIÓN DE EUCALIPTOS EN GALICIA

Firmantes recientes
Ramón Fernández Fernández y 19 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Exigimos la prórroga indefinida de la moratoria sobre nuevas plantaciones de eucalipto y la eliminación de las plantaciones ilegales.

Galicia está perdiendo su  esencia, convirtiéndose en un gigantesco eucaliptal debido a la nefasta política forestal de la Xunta de Galicia. La proliferación descontrolada del eucalipto degrada nuestros ecosistemas, pone en riesgo la biodiversidad, agota los recursos hídricos y agrava la frecuencia y virulencia de los incendios forestales.

Los datos son devastadores:

  1. Expansión descontrolada e incumplimiento de la planificación forestal. Los eucaliptales ya ocupan en Galicia 419.000 hectáreas, una superficie equivalente a la de toda la provincia de Pontevedra. Esta cifra prácticamente DUPLICA la previsión establecida para 2030 en el Plan Forestal de Galicia de 1992. 
  2. Relevo de la biodiversidad autóctona. El eucalipto está desplazando las especies autóctonas, incluyendo frondosas caducifolias, fundamentales para el equilibrio ecológico. Según estudios recientes (Díaz-García y Regos, 2024), en solo 13 años desaparecieron 650 hectáreas de bosques autóctonos, mientras que entre 1997 y 2022 la superficie de eucaliptos aumentó un 48,2%. Además, la incorporación de especies invasoras como el Eucalyptus nitens, reconocida como peligrosa para los ecosistemas, agrava aún más la situación. Detectamos, además, que en los procesos de concentración parcelaria promovidos por la Xunta de Galicia, se está llevando a cabo una tala indiscriminada de arborado autóctono, lo que resulta especialmente preocupante. 
  3. Un modelo forestal al servicio de la industria, no del rural. El actual modelo apuesta por una explotación intensiva de madera con poco valor añadido, sin favorecer un desarrollo rural sostenible. El fin de la moratoria, sumado a proyectos  como los de la papelera portuguesa Altri, podría convertir Galicia en un enorme eucaliptal al servicio de grandes multinacionales. El precedente es claro: cuando se inauguró la fábrica de Ence  en Pontevedra, Galicia tenía menos de 90.000 hectáreas de eucaliptos; hoy superan las 400.000 hectáreas, en buena parte en la atención a las demandas de esta industria.
  4. Incremento de los incendios forestales. El eucalipto, especie altamente pirófila, favorece la propagación de incendios forestales. En un escenario de cambio climático, donde los fuegos serán más frecuentes e intensos, es urgente una política forestal enfocada en la prevención y en la resiliencia de los ecosistemas. La parte del daño ecológico y social, la política forestal actual genera una dependencia brutal de los fondos públicos. El PLADIGA destinó en el 2023 alrededor de 200 millones de euros a la lucha contra incendios, mientras no se invierte en alternativas forestales sostenibles. 
  5. Degradación de los servicios ecosistémicos. El monocultivo de eucalipto no sólo incrementa el riesgo de fuegos, sino que  también agota los recursos hídricos, empobrece los suelos y amenaza  la biodiversidad. Estos factores afectan no sólo la riqueza natural de Galicia, sino también su  capacidad productiva y el futuro de la vida rural. Observamos la proliferación de plantaciones masivas de eucaliptos sin cumplir las normativas vigentes, afectando cursos de agua, zonas húmedas y áreas arqueológicas catalogadas, entre otros espacios de protección especial.
  6. Inacción en el control del cumplimiento de la moratoria. Tenemos constancia y pruebas de numerosos casos en los que se violó la moratoria y la administración no actuó de oficio, ni siquiera  tras las pertinentes denuncias. A día de hoy, constatamos enormes cantidades de plantaciones  nuevas de eucaliptos en terrenos donde, antes de la entrada en vigor de la moratoria, no existían. Apreciamos una preocupante falta de control directo en el monte por parte de la Xunta, que no parece realizar inspecciones regulares propias para garantizar el cumplimiento de la moratoria.
  7. La eliminación de plantaciones ilegales es clave. Adicionalmente, en Galicia existen desde antes de la entrada en vigor de la moratoria decenas de miles de hectáreas reforestadas ilegalmente con eucaliptos en tierras agrarias, bosques de ribera, tierras próximas a núcleos poblacionales, zonas con alto incidente de incendios forestales y espacios  de la Red Natura 2000. Esta situación no sólo vulnera la legislación  ambiental, sino que  también compromete el equilibrio de los ecosistemas, la seguridad  ciudadana y los intereses agrarios y patrimoniales de la región.

Es el momento de actuar. La moratoria de la Xunta fue un primer paso, pero ¡no es suficiente! Si no se amplía, en este 2025 dejará de estar vigente y Galicia volverá a vivir una expansión descontrolada del eucalipto.

¿Qué pedimos?

  • Prórroga indefinida de la moratoria sobre nuevas plantaciones de eucalipto y eliminación de las plantaciones ilegales.
  • Promoción de políticas de restauración forestal basadas en especies autóctonas para garantizar un ecosistema sostenible y resiliente. 
  • Apoyo a iniciativas ciudadanas y científicas que trabajan en la recuperación de los bosques nativos y en la diversificación del monte gallego.

¡Firma y comparte esta petición!

Cada firma es un paso más hacia un futuro sostenible para nuestros montes. No dejemos que Galicia se convierta en un desierto verde de eucaliptos. ¡Firma ahora y exige la ampliación de la moratoria! 

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Ramón Fernández Fernández y 19 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Exigimos la prórroga indefinida de la moratoria sobre nuevas plantaciones de eucalipto y la eliminación de las plantaciones ilegales.

Galicia está perdiendo su  esencia, convirtiéndose en un gigantesco eucaliptal debido a la nefasta política forestal de la Xunta de Galicia. La proliferación descontrolada del eucalipto degrada nuestros ecosistemas, pone en riesgo la biodiversidad, agota los recursos hídricos y agrava la frecuencia y virulencia de los incendios forestales.

Los datos son devastadores:

  1. Expansión descontrolada e incumplimiento de la planificación forestal. Los eucaliptales ya ocupan en Galicia 419.000 hectáreas, una superficie equivalente a la de toda la provincia de Pontevedra. Esta cifra prácticamente DUPLICA la previsión establecida para 2030 en el Plan Forestal de Galicia de 1992. 
  2. Relevo de la biodiversidad autóctona. El eucalipto está desplazando las especies autóctonas, incluyendo frondosas caducifolias, fundamentales para el equilibrio ecológico. Según estudios recientes (Díaz-García y Regos, 2024), en solo 13 años desaparecieron 650 hectáreas de bosques autóctonos, mientras que entre 1997 y 2022 la superficie de eucaliptos aumentó un 48,2%. Además, la incorporación de especies invasoras como el Eucalyptus nitens, reconocida como peligrosa para los ecosistemas, agrava aún más la situación. Detectamos, además, que en los procesos de concentración parcelaria promovidos por la Xunta de Galicia, se está llevando a cabo una tala indiscriminada de arborado autóctono, lo que resulta especialmente preocupante. 
  3. Un modelo forestal al servicio de la industria, no del rural. El actual modelo apuesta por una explotación intensiva de madera con poco valor añadido, sin favorecer un desarrollo rural sostenible. El fin de la moratoria, sumado a proyectos  como los de la papelera portuguesa Altri, podría convertir Galicia en un enorme eucaliptal al servicio de grandes multinacionales. El precedente es claro: cuando se inauguró la fábrica de Ence  en Pontevedra, Galicia tenía menos de 90.000 hectáreas de eucaliptos; hoy superan las 400.000 hectáreas, en buena parte en la atención a las demandas de esta industria.
  4. Incremento de los incendios forestales. El eucalipto, especie altamente pirófila, favorece la propagación de incendios forestales. En un escenario de cambio climático, donde los fuegos serán más frecuentes e intensos, es urgente una política forestal enfocada en la prevención y en la resiliencia de los ecosistemas. La parte del daño ecológico y social, la política forestal actual genera una dependencia brutal de los fondos públicos. El PLADIGA destinó en el 2023 alrededor de 200 millones de euros a la lucha contra incendios, mientras no se invierte en alternativas forestales sostenibles. 
  5. Degradación de los servicios ecosistémicos. El monocultivo de eucalipto no sólo incrementa el riesgo de fuegos, sino que  también agota los recursos hídricos, empobrece los suelos y amenaza  la biodiversidad. Estos factores afectan no sólo la riqueza natural de Galicia, sino también su  capacidad productiva y el futuro de la vida rural. Observamos la proliferación de plantaciones masivas de eucaliptos sin cumplir las normativas vigentes, afectando cursos de agua, zonas húmedas y áreas arqueológicas catalogadas, entre otros espacios de protección especial.
  6. Inacción en el control del cumplimiento de la moratoria. Tenemos constancia y pruebas de numerosos casos en los que se violó la moratoria y la administración no actuó de oficio, ni siquiera  tras las pertinentes denuncias. A día de hoy, constatamos enormes cantidades de plantaciones  nuevas de eucaliptos en terrenos donde, antes de la entrada en vigor de la moratoria, no existían. Apreciamos una preocupante falta de control directo en el monte por parte de la Xunta, que no parece realizar inspecciones regulares propias para garantizar el cumplimiento de la moratoria.
  7. La eliminación de plantaciones ilegales es clave. Adicionalmente, en Galicia existen desde antes de la entrada en vigor de la moratoria decenas de miles de hectáreas reforestadas ilegalmente con eucaliptos en tierras agrarias, bosques de ribera, tierras próximas a núcleos poblacionales, zonas con alto incidente de incendios forestales y espacios  de la Red Natura 2000. Esta situación no sólo vulnera la legislación  ambiental, sino que  también compromete el equilibrio de los ecosistemas, la seguridad  ciudadana y los intereses agrarios y patrimoniales de la región.

Es el momento de actuar. La moratoria de la Xunta fue un primer paso, pero ¡no es suficiente! Si no se amplía, en este 2025 dejará de estar vigente y Galicia volverá a vivir una expansión descontrolada del eucalipto.

¿Qué pedimos?

  • Prórroga indefinida de la moratoria sobre nuevas plantaciones de eucalipto y eliminación de las plantaciones ilegales.
  • Promoción de políticas de restauración forestal basadas en especies autóctonas para garantizar un ecosistema sostenible y resiliente. 
  • Apoyo a iniciativas ciudadanas y científicas que trabajan en la recuperación de los bosques nativos y en la diversificación del monte gallego.

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Petición creada en 23 de marzo de 2025