#SinDesarmeNoHayFuturo Alto a la Existencia de Armas Nucleares

El problema

La existencia de las armas nucleares representa un riesgo para toda la humanidad y nuestro planeta. Una sola detonación causaría daños permanentes en la atmosfera, además, la ola de radiación de un arma nuclear provoca consecuencias de salud incurables y dolorosas. 

Entre Rusia y Estados Unidos, poseen el 90% de las ojivas nucleares en el mundo, teniendo el poder de la destrucción mundial a un conflicto de su estallido.

El 5 de marzo de 1970, entró en vigor el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, donde los Estados no poseedores de armas nucleares que son Partes en el Tratado se han comprometido a no fabricar o adquirir de otra manera armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos, mientras que los Estados poseedores de armas nucleares que son Partes en el Tratado se han comprometido a no ayudar, alentar o inducir en forma alguna a ningún Estado no poseedor de armas nucleares que sea Parte en el Tratado a fabricar o adquirir de otra manera armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos. 

En enero de 2021, se firmó el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, siendo el primer acuerdo multilateral aplicable a escala mundial que prohíbe íntegramente las armas nucleares. Es también el primer acuerdo que contiene disposiciones para abordar las consecuencias humanitarias relacionadas con el ensayo y el empleo de armas nucleares. El Tratado, prohíbe el uso, el desarrollo, el ensayo, la producción, la fabricación, la adquisición, la posesión y el almacenamiento de armas nucleares; complementando acuerdos internacionales vigentes sobre armas nucleares, en particular, el Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares, el Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares y otros acuerdos que establecen zonas libres de armas nucleares.

Mediante la prohibición explícita e inequívoca del uso de armas nucleares, el TPAN envía una señal contundente: su uso sería inaceptable desde una perspectiva moral y humanitaria y, además, sería ilegal conforme al derecho internacional humanitario (DIH). Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional para la eliminación del riesgo de destrucción nuclear, a raíz del conflicto Ruso-Ucraniano, se han disparado las señales de alerta, destacando las amenazas de detonación nuclear entre los jefes de Estado de Estados Unidos y Rusia, en discursos recientes, el mandatario Ruso declaró que: “Ante una amenaza a la integridad territorial de nuestro país, utilizaremos todos los medios a nuestro alcance (incluidos los nucleares) para proteger a Rusia y a nuestro pueblo; esto no es un farol”.

Una guerra nuclear entre EE.UU. y Rusia provocaría una hambruna mundial y 5.000 millones de muertos, la cantidad de ceniza y hollín que se crearía tras la detonación de armas nucleares podría bloquear la entrada del sol en la atmósfera.

El evitar una guerra nuclear es responsabilidad de todos y todas, sin desarme, la paz no será un objetivo alcanzado y el futuro no está asegurado. Una Guerra Nuclear afectará a todo nuestro planeta.

Al firmar esta petición, en representación y alianza con la Fundación Diplomática Alfonso García Robles, pides atentamente a la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas que exija el desarme nuclear a todos sus miembros y a nivel mundial. Y, te comprometes a ser promotor de este cambio en mi país y con todas las personas físicas y morales con las que tenga contacto.

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El problema

La existencia de las armas nucleares representa un riesgo para toda la humanidad y nuestro planeta. Una sola detonación causaría daños permanentes en la atmosfera, además, la ola de radiación de un arma nuclear provoca consecuencias de salud incurables y dolorosas. 

Entre Rusia y Estados Unidos, poseen el 90% de las ojivas nucleares en el mundo, teniendo el poder de la destrucción mundial a un conflicto de su estallido.

El 5 de marzo de 1970, entró en vigor el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, donde los Estados no poseedores de armas nucleares que son Partes en el Tratado se han comprometido a no fabricar o adquirir de otra manera armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos, mientras que los Estados poseedores de armas nucleares que son Partes en el Tratado se han comprometido a no ayudar, alentar o inducir en forma alguna a ningún Estado no poseedor de armas nucleares que sea Parte en el Tratado a fabricar o adquirir de otra manera armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos. 

En enero de 2021, se firmó el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, siendo el primer acuerdo multilateral aplicable a escala mundial que prohíbe íntegramente las armas nucleares. Es también el primer acuerdo que contiene disposiciones para abordar las consecuencias humanitarias relacionadas con el ensayo y el empleo de armas nucleares. El Tratado, prohíbe el uso, el desarrollo, el ensayo, la producción, la fabricación, la adquisición, la posesión y el almacenamiento de armas nucleares; complementando acuerdos internacionales vigentes sobre armas nucleares, en particular, el Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares, el Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares y otros acuerdos que establecen zonas libres de armas nucleares.

Mediante la prohibición explícita e inequívoca del uso de armas nucleares, el TPAN envía una señal contundente: su uso sería inaceptable desde una perspectiva moral y humanitaria y, además, sería ilegal conforme al derecho internacional humanitario (DIH). Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional para la eliminación del riesgo de destrucción nuclear, a raíz del conflicto Ruso-Ucraniano, se han disparado las señales de alerta, destacando las amenazas de detonación nuclear entre los jefes de Estado de Estados Unidos y Rusia, en discursos recientes, el mandatario Ruso declaró que: “Ante una amenaza a la integridad territorial de nuestro país, utilizaremos todos los medios a nuestro alcance (incluidos los nucleares) para proteger a Rusia y a nuestro pueblo; esto no es un farol”.

Una guerra nuclear entre EE.UU. y Rusia provocaría una hambruna mundial y 5.000 millones de muertos, la cantidad de ceniza y hollín que se crearía tras la detonación de armas nucleares podría bloquear la entrada del sol en la atmósfera.

El evitar una guerra nuclear es responsabilidad de todos y todas, sin desarme, la paz no será un objetivo alcanzado y el futuro no está asegurado. Una Guerra Nuclear afectará a todo nuestro planeta.

Al firmar esta petición, en representación y alianza con la Fundación Diplomática Alfonso García Robles, pides atentamente a la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas que exija el desarme nuclear a todos sus miembros y a nivel mundial. Y, te comprometes a ser promotor de este cambio en mi país y con todas las personas físicas y morales con las que tenga contacto.

Los destinatarios de la petición

Vladimir Putin
Presidente de Rusia
Joe Biden
Joe Biden
Presidente de Estados Unidos

Actualizaciones de la petición

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Petición creada en 22 de septiembre de 2022