NO al Remate del Casino de Necochea

NO al Remate del Casino de Necochea

La causa

El Casino de Necochea es un emblema histórico y cultural de nuestra comunidad. Su presencia no solo embellece nuestra ciudad, sino que también actúa como un ícono del patrimonio local desde su inauguración en 1973. Además, ha sido un motor económico clave, generando empleo y atrayendo a turistas, lo cual ha beneficiado a innumerables negocios locales.

Sin embargo, la decisión reciente de rematar este edificio histórico amenaza con borrar un importante legado de nuestra ciudad. La privatización y el potencial cambio de uso de este espacio no solo destruiría un símbolo de nuestra identidad, sino que impactaría negativamente a la economía local y el turismo, dando lugar a pérdidas significativas de trabajos.

Solicitamos a las autoridades reconsiderar esta medida y buscar alternativas viables que promuevan la conservación y revitalización del Casino de Necochea. Apostamos por un modelo sostenible que mantenga la esencia arquitectónica y cultural del lugar, y que al mismo tiempo fomente su operatividad como fuente de ingresos y empleo para la ciudad.

Nuestro proyecto:

 

CASINO DE NECOCHEA / UNIVERSIDAD FLUVIO MARITIMA


La actual Administración de Necochea decidió sacar a la venta, mediante remate, nuestro Casino, comprendiendo también los terrenos aledaños: prácticamente tres manzanas en el corazón de la Villa Balnearia, con diversas edificaciones deterioradas, sí, pero no estructuralmente. Dichas instalaciones, construidas en los años ’70, fueron durante décadas “La Postal de Necochea”. El por entonces gobernador Duhalde, a mediados de los ’90, y al estar impedido constitucionalmente (Art. 37° de la nueva Constitución Provincial) de privatizarlo, lo donó al Municipio, quien durante estas tres últimas décadas no supo, no pudo o no quiso sostenerlo, mejorarlo ni preservarlo. Incendios y abandono mediante, se llegó a la situación actual: de ser la postal de Necochea, pasó a ser la vergüenza de Necochea.

Tal fue el abandono oficial que, hace algunos años, un ciudadano común, por propia iniciativa, se dedicó a limpiar lo que pudo personalmente. Hoy el Municipio intenta venderlo y, para ello, convocó a un remate donde le puso una base irrisoria (unos tres millones de dólares). Solo se presentó un oferente, quien casualmente es el nuevo concesionario del balneario ubicado justo enfrente. Pero “pasaron cosas”: personas preocupadas y ocupadas en la cosa pública presentaron un amparo ante la Justicia, quien observó que efectivamente no se habían cumplido varios requisitos y, por lo tanto, suspendió el remate.

Debemos recordar que ha sido una práctica habitual de los oficialismos privatizadores dejar venir abajo los servicios y propiedades para así poder contar con el consenso social que avale la privatización. En 1994 se Reforma nuestra Constitución Provincial y, con un gran trabajo hecho junto a los sindicatos de casineros, se presento el nuevo Artículo 37°, que impide la privatización de los casinos provinciales. Esa cuestión le molestó, y mucho, al gobernador Duhalde. Con el voto unánime del bloque, el Frente Grande, y el apoyo de los bloques del Radicalismo y el Modin, al

Vencer al oficialismo duhaldista e impedir la privatización, poco tiempo después, el gobernador transfiere mediante donación el Casino de Necochea al Municipio, sin financiamiento alguno. Todo ello hace que hoy, 32 años después, deba volver a dar una lucha en defensa de nuestro Casino, en este caso del edificio y las tierras que le pertenecen.

Aclaro que los gremios han manifestado su acuerdo para que la sala de juegos se traslade a otro edificio en la ciudad. Por todo lo expuesto, manifiesto que en este caso hay un grado de responsabilidad tanto del Municipio de Necochea como del donante, la Provincia de Buenos Aires, quienes tienen la obligación de evitar la pérdida del patrimonio público y el deber de crear oportunidades, sobre todo para las jóvenes generaciones que regularmente emigran de nuestra ciudad en busca de futuro.

Propuesta
Convertir el Casino de Necochea en la primera Universidad Fluvio Marítima del país. Necochea se encuentra casi en la mitad del litoral bonaerense (nuestra provincia es la que tiene el mayor litoral fluvio-marítimo del país). Tenemos en la desembocadura del Río Quequén el Puerto Quequén, estatal, desde donde se exporta aproximadamente el 1% del total de las exportaciones granarías y de subproductos del mundo.

De las tres terminales portuarias de Puerto Quequén (estatales, propiedad de nuestra provincia), dos de ellas tienen los respectivos contratos —concesiones o alquileres— vencidos, y la tercera con contrato en vigencia por varios años más, sobre la cual no tengo nada que opinar, al menos mientras dure su concesión.

Como miembro cofundador de la Asamblea Popular por la Soberanía de Puerto Quequén, avalo totalmente la propuesta de dicha organización libre del pueblo de recuperar y operar por sí mismas las instalaciones de la ex JNG de Puerto Quequén, hoy denominada Terminal Quequén S.A., en manos mayoritariamente de monopolios agroexportadores transnacionales. Paralelamente, nuestra provincia debe crear una Sociedad de Estado Provincial para empezar a intervenir en el comercio exterior de los productos de nuestra tierra como un jugador más, sirviendo para defender la producción agraria provincial.

Concretado eso, y con solo esa terminal (con contrato vencido hace tres años y medio), nuestra provincia pasará a ganar unos 300 millones de dólares anuales (divisas frescas y genuinas). Recuerdo que, además, hay otra terminal en igual situación, pero con el contrato vencido hace solo un par de meses, sobre la cual nuestra organización aún no ha fijado postura. Si se siguiera el mismo método, la provincia obtendría unos 500 millones de dólares anuales de ganancia.

Concretado lo aquí explicado, y teniendo en cuenta el fabuloso aporte que haría Puerto Quequén a las arcas provinciales, el Distrito de Necochea deberá solicitar a la provincia la creación de un Fondo Compensador, a efectos de resarcir, en parte, los inconvenientes y daños producidos por la actividad agroexportadora al núcleo urbano Necochea-Quequén a lo largo de estas tres décadas privatistas, donde los monopolios se quedaron con las ganancias multimillonarias y nosotros con las penas: contaminación ambiental y sonora, destrucción de calles, avenidas y accesos (les recuerdo que diariamente ingresan a nuestro núcleo urbano mil camiones, con una carga mínima de 28 toneladas cada uno).

De allí provendrán los fondos para crear la Universidad Provincial propuesta, donde se formarán jóvenes de nuestra ciudad, provincia y del país todo. Un gran país bicontinental, con el doble de territorio marítimo que terrestre, lleno de riquezas ictícolas, energéticas, etc.

Para quienes no conocen Necochea, les cuento que en inmediaciones del predio del Casino quedan vacías miles de unidades habitacionales durante diez largos meses (aquí la “temporada” dura apenas 45/60 días). Esas viviendas servirían para que jóvenes estudiantes las alquilen durante el invierno. Lo mismo ocurre con la oferta hotelera, que llegado marzo cierra sus puertas y, con la universidad funcionando, serviría para alojar técnicos, profesores y familiares de estudiantes que vendrán. Todo ello creará un verdadero círculo económico virtuoso en nuestra ciudad, que, haciendo cálculos conservadores, podemos mensurar en no menos de 30/35 millones de dólares anuales, la mitad del presupuesto municipal de Necochea.

Creo que ha llegado el momento de empezar a pensar y trabajar como estadistas, y no como simples gobernantes pasajeros. Solo así lograremos revertir la decadencia y podremos entusiasmar a los jóvenes en la ardua tarea de hacer patria.

 

Pedido final

Si usted está de acuerdo con esta idea, por favor no se la guarde: reenvíela a sus contactos. Recuerde que “la unión hace la fuerza”.

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La causa

El Casino de Necochea es un emblema histórico y cultural de nuestra comunidad. Su presencia no solo embellece nuestra ciudad, sino que también actúa como un ícono del patrimonio local desde su inauguración en 1973. Además, ha sido un motor económico clave, generando empleo y atrayendo a turistas, lo cual ha beneficiado a innumerables negocios locales.

Sin embargo, la decisión reciente de rematar este edificio histórico amenaza con borrar un importante legado de nuestra ciudad. La privatización y el potencial cambio de uso de este espacio no solo destruiría un símbolo de nuestra identidad, sino que impactaría negativamente a la economía local y el turismo, dando lugar a pérdidas significativas de trabajos.

Solicitamos a las autoridades reconsiderar esta medida y buscar alternativas viables que promuevan la conservación y revitalización del Casino de Necochea. Apostamos por un modelo sostenible que mantenga la esencia arquitectónica y cultural del lugar, y que al mismo tiempo fomente su operatividad como fuente de ingresos y empleo para la ciudad.

Nuestro proyecto:

 

CASINO DE NECOCHEA / UNIVERSIDAD FLUVIO MARITIMA


La actual Administración de Necochea decidió sacar a la venta, mediante remate, nuestro Casino, comprendiendo también los terrenos aledaños: prácticamente tres manzanas en el corazón de la Villa Balnearia, con diversas edificaciones deterioradas, sí, pero no estructuralmente. Dichas instalaciones, construidas en los años ’70, fueron durante décadas “La Postal de Necochea”. El por entonces gobernador Duhalde, a mediados de los ’90, y al estar impedido constitucionalmente (Art. 37° de la nueva Constitución Provincial) de privatizarlo, lo donó al Municipio, quien durante estas tres últimas décadas no supo, no pudo o no quiso sostenerlo, mejorarlo ni preservarlo. Incendios y abandono mediante, se llegó a la situación actual: de ser la postal de Necochea, pasó a ser la vergüenza de Necochea.

Tal fue el abandono oficial que, hace algunos años, un ciudadano común, por propia iniciativa, se dedicó a limpiar lo que pudo personalmente. Hoy el Municipio intenta venderlo y, para ello, convocó a un remate donde le puso una base irrisoria (unos tres millones de dólares). Solo se presentó un oferente, quien casualmente es el nuevo concesionario del balneario ubicado justo enfrente. Pero “pasaron cosas”: personas preocupadas y ocupadas en la cosa pública presentaron un amparo ante la Justicia, quien observó que efectivamente no se habían cumplido varios requisitos y, por lo tanto, suspendió el remate.

Debemos recordar que ha sido una práctica habitual de los oficialismos privatizadores dejar venir abajo los servicios y propiedades para así poder contar con el consenso social que avale la privatización. En 1994 se Reforma nuestra Constitución Provincial y, con un gran trabajo hecho junto a los sindicatos de casineros, se presento el nuevo Artículo 37°, que impide la privatización de los casinos provinciales. Esa cuestión le molestó, y mucho, al gobernador Duhalde. Con el voto unánime del bloque, el Frente Grande, y el apoyo de los bloques del Radicalismo y el Modin, al

Vencer al oficialismo duhaldista e impedir la privatización, poco tiempo después, el gobernador transfiere mediante donación el Casino de Necochea al Municipio, sin financiamiento alguno. Todo ello hace que hoy, 32 años después, deba volver a dar una lucha en defensa de nuestro Casino, en este caso del edificio y las tierras que le pertenecen.

Aclaro que los gremios han manifestado su acuerdo para que la sala de juegos se traslade a otro edificio en la ciudad. Por todo lo expuesto, manifiesto que en este caso hay un grado de responsabilidad tanto del Municipio de Necochea como del donante, la Provincia de Buenos Aires, quienes tienen la obligación de evitar la pérdida del patrimonio público y el deber de crear oportunidades, sobre todo para las jóvenes generaciones que regularmente emigran de nuestra ciudad en busca de futuro.

Propuesta
Convertir el Casino de Necochea en la primera Universidad Fluvio Marítima del país. Necochea se encuentra casi en la mitad del litoral bonaerense (nuestra provincia es la que tiene el mayor litoral fluvio-marítimo del país). Tenemos en la desembocadura del Río Quequén el Puerto Quequén, estatal, desde donde se exporta aproximadamente el 1% del total de las exportaciones granarías y de subproductos del mundo.

De las tres terminales portuarias de Puerto Quequén (estatales, propiedad de nuestra provincia), dos de ellas tienen los respectivos contratos —concesiones o alquileres— vencidos, y la tercera con contrato en vigencia por varios años más, sobre la cual no tengo nada que opinar, al menos mientras dure su concesión.

Como miembro cofundador de la Asamblea Popular por la Soberanía de Puerto Quequén, avalo totalmente la propuesta de dicha organización libre del pueblo de recuperar y operar por sí mismas las instalaciones de la ex JNG de Puerto Quequén, hoy denominada Terminal Quequén S.A., en manos mayoritariamente de monopolios agroexportadores transnacionales. Paralelamente, nuestra provincia debe crear una Sociedad de Estado Provincial para empezar a intervenir en el comercio exterior de los productos de nuestra tierra como un jugador más, sirviendo para defender la producción agraria provincial.

Concretado eso, y con solo esa terminal (con contrato vencido hace tres años y medio), nuestra provincia pasará a ganar unos 300 millones de dólares anuales (divisas frescas y genuinas). Recuerdo que, además, hay otra terminal en igual situación, pero con el contrato vencido hace solo un par de meses, sobre la cual nuestra organización aún no ha fijado postura. Si se siguiera el mismo método, la provincia obtendría unos 500 millones de dólares anuales de ganancia.

Concretado lo aquí explicado, y teniendo en cuenta el fabuloso aporte que haría Puerto Quequén a las arcas provinciales, el Distrito de Necochea deberá solicitar a la provincia la creación de un Fondo Compensador, a efectos de resarcir, en parte, los inconvenientes y daños producidos por la actividad agroexportadora al núcleo urbano Necochea-Quequén a lo largo de estas tres décadas privatistas, donde los monopolios se quedaron con las ganancias multimillonarias y nosotros con las penas: contaminación ambiental y sonora, destrucción de calles, avenidas y accesos (les recuerdo que diariamente ingresan a nuestro núcleo urbano mil camiones, con una carga mínima de 28 toneladas cada uno).

De allí provendrán los fondos para crear la Universidad Provincial propuesta, donde se formarán jóvenes de nuestra ciudad, provincia y del país todo. Un gran país bicontinental, con el doble de territorio marítimo que terrestre, lleno de riquezas ictícolas, energéticas, etc.

Para quienes no conocen Necochea, les cuento que en inmediaciones del predio del Casino quedan vacías miles de unidades habitacionales durante diez largos meses (aquí la “temporada” dura apenas 45/60 días). Esas viviendas servirían para que jóvenes estudiantes las alquilen durante el invierno. Lo mismo ocurre con la oferta hotelera, que llegado marzo cierra sus puertas y, con la universidad funcionando, serviría para alojar técnicos, profesores y familiares de estudiantes que vendrán. Todo ello creará un verdadero círculo económico virtuoso en nuestra ciudad, que, haciendo cálculos conservadores, podemos mensurar en no menos de 30/35 millones de dólares anuales, la mitad del presupuesto municipal de Necochea.

Creo que ha llegado el momento de empezar a pensar y trabajar como estadistas, y no como simples gobernantes pasajeros. Solo así lograremos revertir la decadencia y podremos entusiasmar a los jóvenes en la ardua tarea de hacer patria.

 

Pedido final

Si usted está de acuerdo con esta idea, por favor no se la guarde: reenvíela a sus contactos. Recuerde que “la unión hace la fuerza”.

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Petición creada en 24 de abril de 2026