

¡No a los 750€!
El problema
Petición para revisar la nueva ordenanza sobre los perros en Elche 🙃
Como propietaria de un perro, entiendo perfectamente que todos tenemos una responsabilidad. Los dueños debemos recoger siempre los excrementos de nuestros animales y procurar que no orinen en lugares donde puedan causar molestias o deterioro. El respeto por los espacios públicos es una obligación de todos.
Sin embargo, esta nueva ordenanza del Ayuntamiento de Elche, que obliga a que los perros orinen en la calzada bajo la amenaza de multas de hasta 750 €, no es una solución razonable ni segura.
El principal problema de esta medida no es solo el calor del asfalto durante gran parte del año, sino el riesgo de atropello. La calzada es un espacio destinado a la circulación de vehículos. Obligar a los propietarios a acercarse a la carretera para que sus perros hagan una necesidad tan natural como orinar supone exponer innecesariamente tanto a los animales como a las personas a una situación de peligro.
Además, cualquiera que conviva con un perro sabe que no es una máquina. Los perros pueden aprender hábitos, pero no podemos decidir el segundo exacto ni el lugar preciso donde van a hacer sus necesidades. Pretender que un animal espere hasta encontrar un bordillo concreto en la carretera, mientras pasan coches o hay vehículos aparcados, es poco realista y genera situaciones de estrés y riesgo completamente evitables.
Tampoco parece una medida coherente. Si todos los perros empezaran a orinar junto a los coches aparcados, muy probablemente surgirían nuevas quejas de vecinos molestos porque los animales están haciendo sus necesidades al lado de sus vehículos. Es decir, el problema simplemente se trasladaría de un sitio a otro, sin resolver nada.
Es cierto que existen zonas de Elche donde la falta de civismo de una parte de la población ha provocado suciedad y malos olores. Eso debe corregirse. Pero también es cierto que no toda la ciudad es igual. En barrios como Altabix, donde paseo a mi perro a diario, la mayoría de propietarios somos responsables, recogemos los excrementos y procuramos que nuestros animales respeten los espacios comunes. Como ocurre en cualquier ámbito de la vida, hay personas que actúan correctamente y otras que no, pero no es justo que quienes cumplen las normas paguen por quienes no lo hacen.
Quizá una solución mucho más eficaz sería identificar los puntos realmente conflictivos y actuar específicamente sobre ellos. El Ayuntamiento podría instalar carteles informativos, reforzar la limpieza, aumentar la vigilancia en esas zonas concretas e incluso crear más espacios adecuados para que los perros puedan hacer sus necesidades. Estas medidas ayudarían a mantener la ciudad limpia sin poner en riesgo la seguridad de nadie.
Elche siempre ha sido una ciudad bonita, agradable y acogedora. En lugar de seguir creando enfrentamientos entre vecinos, deberíamos apostar por la colaboración, el respeto y el sentido común. Una ciudad limpia no se consigue únicamente con sanciones desproporcionadas, sino fomentando el civismo y ofreciendo soluciones que sean prácticas y seguras para todos.
Por todo ello, solicitamos al Ayuntamiento de Elche que reconsidere esta ordenanza y abra un diálogo con vecinos, propietarios de animales y asociaciones para encontrar una alternativa más equilibrada. Podemos cuidar nuestra ciudad sin obligar a nuestros perros a hacer sus necesidades en la calzada y sin poner en peligro la seguridad de animales y personas.
Si tú también crees que existen formas más sensatas de mantener Elche limpia y segura, firma esta petición. Entre todos podemos conseguir una normativa más justa, más eficaz y basada en el sentido común.

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El problema
Petición para revisar la nueva ordenanza sobre los perros en Elche 🙃
Como propietaria de un perro, entiendo perfectamente que todos tenemos una responsabilidad. Los dueños debemos recoger siempre los excrementos de nuestros animales y procurar que no orinen en lugares donde puedan causar molestias o deterioro. El respeto por los espacios públicos es una obligación de todos.
Sin embargo, esta nueva ordenanza del Ayuntamiento de Elche, que obliga a que los perros orinen en la calzada bajo la amenaza de multas de hasta 750 €, no es una solución razonable ni segura.
El principal problema de esta medida no es solo el calor del asfalto durante gran parte del año, sino el riesgo de atropello. La calzada es un espacio destinado a la circulación de vehículos. Obligar a los propietarios a acercarse a la carretera para que sus perros hagan una necesidad tan natural como orinar supone exponer innecesariamente tanto a los animales como a las personas a una situación de peligro.
Además, cualquiera que conviva con un perro sabe que no es una máquina. Los perros pueden aprender hábitos, pero no podemos decidir el segundo exacto ni el lugar preciso donde van a hacer sus necesidades. Pretender que un animal espere hasta encontrar un bordillo concreto en la carretera, mientras pasan coches o hay vehículos aparcados, es poco realista y genera situaciones de estrés y riesgo completamente evitables.
Tampoco parece una medida coherente. Si todos los perros empezaran a orinar junto a los coches aparcados, muy probablemente surgirían nuevas quejas de vecinos molestos porque los animales están haciendo sus necesidades al lado de sus vehículos. Es decir, el problema simplemente se trasladaría de un sitio a otro, sin resolver nada.
Es cierto que existen zonas de Elche donde la falta de civismo de una parte de la población ha provocado suciedad y malos olores. Eso debe corregirse. Pero también es cierto que no toda la ciudad es igual. En barrios como Altabix, donde paseo a mi perro a diario, la mayoría de propietarios somos responsables, recogemos los excrementos y procuramos que nuestros animales respeten los espacios comunes. Como ocurre en cualquier ámbito de la vida, hay personas que actúan correctamente y otras que no, pero no es justo que quienes cumplen las normas paguen por quienes no lo hacen.
Quizá una solución mucho más eficaz sería identificar los puntos realmente conflictivos y actuar específicamente sobre ellos. El Ayuntamiento podría instalar carteles informativos, reforzar la limpieza, aumentar la vigilancia en esas zonas concretas e incluso crear más espacios adecuados para que los perros puedan hacer sus necesidades. Estas medidas ayudarían a mantener la ciudad limpia sin poner en riesgo la seguridad de nadie.
Elche siempre ha sido una ciudad bonita, agradable y acogedora. En lugar de seguir creando enfrentamientos entre vecinos, deberíamos apostar por la colaboración, el respeto y el sentido común. Una ciudad limpia no se consigue únicamente con sanciones desproporcionadas, sino fomentando el civismo y ofreciendo soluciones que sean prácticas y seguras para todos.
Por todo ello, solicitamos al Ayuntamiento de Elche que reconsidere esta ordenanza y abra un diálogo con vecinos, propietarios de animales y asociaciones para encontrar una alternativa más equilibrada. Podemos cuidar nuestra ciudad sin obligar a nuestros perros a hacer sus necesidades en la calzada y sin poner en peligro la seguridad de animales y personas.
Si tú también crees que existen formas más sensatas de mantener Elche limpia y segura, firma esta petición. Entre todos podemos conseguir una normativa más justa, más eficaz y basada en el sentido común.

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Petición creada en 18 de julio de 2026