No a la cotización de los músicos amateurs en Aragón


No a la cotización de los músicos amateurs en Aragón
El problema
Durante los últimos meses, numerosas han sido las inspecciones de trabajo en salas de conciertos de Aragón, donde se realizan espectáculos de grupos amateur. Se han impuesto multas inasumibles tanto para las salas como, por supuesto, para los grupos.
Durante muchos años, y con el esfuerzo conjunto de bandas (locales, nacionales y extranjeras), salas, asociaciones, y en algún caso incluso de instituciones, se ha conseguido hacer de Zaragoza y Aragón una región con una amplísima oferta cultural, que ahora se están cargando en menos de 4 meses.
Hay que saber diferenciar entre lo que es trabajo y lo que es afición. Nadie se queja de la cotización de los músicos profesionales, los cuales viven de ello. El problema se da cuando grupos emergentes se ven forzados a pagar tanto.
Rara vez un grupo pequeño consigue congregar un público numeroso y que esté dispuesto a pagar una entrada lo suficientemente alta como para obtener unos ingresos que costeen los gastos de un evento así.
De hecho, la mayoría de las veces, el coste corre por cuenta del grupo, y además nos añaden el extra de la cotización durante el tiempo que la obra permanece en el cartel: Artículo 5 del Real Decreto 1435/1985, por el que se regula la relación laboral especial de los artistas en espectáculos públicos.
Los grupos pequeños configuran más del 90% de la base de oferta cultural de la comunidad autónoma, en la que, de seguir así, vamos a pasar de tener más de 100 conciertos semanales a poder contarlos con los dedos de las manos.
Las salas ya han empezado a suspender toda su programación, y los grupos a reconfigurar sus conciertos adaptándose a la normativa o, en la mayoría de los casos, suspendiéndolos.
Le pedimos a la Consejería de Educación, Deporte y Cultura que se suspenda la cotización de los músicos amateurs en Aragón. Existen otras alternativas que no supondrían un ahogo para las pequeñas y medianas bandas de música de la región.
Para solucionar este asunto proponemos la creación de una federación de grupos y músicos, como ocurre en las ligas deportivas de aficionados en las que. En dichas federaciones, tras la inscripción y el pago del abono anual de un seguro racional y asumible por los músicos, se puede llevar un control de aquellos artistas que quieran continuar su actividad sin tener que abonar las desorbitadas cantidades actuales.
Firma y comparte por la difusión y protección de la cultura musical en Aragón >>
El problema
Durante los últimos meses, numerosas han sido las inspecciones de trabajo en salas de conciertos de Aragón, donde se realizan espectáculos de grupos amateur. Se han impuesto multas inasumibles tanto para las salas como, por supuesto, para los grupos.
Durante muchos años, y con el esfuerzo conjunto de bandas (locales, nacionales y extranjeras), salas, asociaciones, y en algún caso incluso de instituciones, se ha conseguido hacer de Zaragoza y Aragón una región con una amplísima oferta cultural, que ahora se están cargando en menos de 4 meses.
Hay que saber diferenciar entre lo que es trabajo y lo que es afición. Nadie se queja de la cotización de los músicos profesionales, los cuales viven de ello. El problema se da cuando grupos emergentes se ven forzados a pagar tanto.
Rara vez un grupo pequeño consigue congregar un público numeroso y que esté dispuesto a pagar una entrada lo suficientemente alta como para obtener unos ingresos que costeen los gastos de un evento así.
De hecho, la mayoría de las veces, el coste corre por cuenta del grupo, y además nos añaden el extra de la cotización durante el tiempo que la obra permanece en el cartel: Artículo 5 del Real Decreto 1435/1985, por el que se regula la relación laboral especial de los artistas en espectáculos públicos.
Los grupos pequeños configuran más del 90% de la base de oferta cultural de la comunidad autónoma, en la que, de seguir así, vamos a pasar de tener más de 100 conciertos semanales a poder contarlos con los dedos de las manos.
Las salas ya han empezado a suspender toda su programación, y los grupos a reconfigurar sus conciertos adaptándose a la normativa o, en la mayoría de los casos, suspendiéndolos.
Le pedimos a la Consejería de Educación, Deporte y Cultura que se suspenda la cotización de los músicos amateurs en Aragón. Existen otras alternativas que no supondrían un ahogo para las pequeñas y medianas bandas de música de la región.
Para solucionar este asunto proponemos la creación de una federación de grupos y músicos, como ocurre en las ligas deportivas de aficionados en las que. En dichas federaciones, tras la inscripción y el pago del abono anual de un seguro racional y asumible por los músicos, se puede llevar un control de aquellos artistas que quieran continuar su actividad sin tener que abonar las desorbitadas cantidades actuales.
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Petición creada en 18 de mayo de 2016