No a la caza de Ciervos durante la berrea

El problema

Cada año durante el mes de septiembre y principios de octubre somos muchos los curiosos que nos acercamos al monte para escuchar la berrea, los ciervos salen de sus escondites y se reúnen en lugares determinados lo que los hace muy vulnerables. El sentido común haría pensar que en esta época la caza está prohibida por tratarse de "días de fortuna" sin embargo no es así. Los cazadores aprovechan la vulnerabilidad de los ciervos para matarlos con el único propósito de colgar sus cabezas de una pared poniendo en peligro las vidas de los que nos acercamos a disfrutar de un espectáculo de la naturaleza.
¡No podemos permitirlo!
La caza durante la berrea interfiere negativamente en la selección natural ya que lleva a la disminución de los mejores ejemplares justo antes del apareamiento, afectando a la calidad genética de la población.
Si a los curiosos se nos pide que respetemos a los ciervos, que no nos acerquemos, que no hagamos ruido e incluso en lugares como el Gorbea (Álava) se prohíbe caminar fuera de las pistas para "garantizar la tranquilidad de la población de ciervos durante su temporada de reproducción y favorecer la selección natural" ¿por que se permite la caza? ¿matarlos no es interferir? ¿los disparos no meten ruido? ¿la presencia de cazadores y el tránsito de vehículos no produce molestias? ¿matar al macho mas grande ("trofeo") no afecta a la selección natural? Parece que solo les molestamos los que amamos la naturaleza.
La caza en berrea es cruel e innecesaria, pone en peligro a amantes de la naturaleza y crea una "cobertura sonora" para los cazadores furtivos al confundirse los disparos con la actividad legal, La alta afluencia de cazadores legales puede proporcionar a los furtivos la oportunidad de mezclarse y ocultar su presencia y los agentes medioambientales pueden estar ocupados monitoreando la actividad de los cazadores legales, lo que les deja menos recursos para detectar y actuar contra los furtivos.

Durante la berrea, tanto cazadores como observadores de la naturaleza acudimos al mismo lugar, lo que aumenta significativamente el riesgo de accidentes. Los fotógrafos de naturaleza y los curiosos a menudo intentamos acercarnos sigilosamente a los ciervos para observar o capturar fotografías sin ser detectados, lo que puede colocarnos en la línea de fuego sin que los cazadores se den cuenta de nuestra presencia. La combinación de la alta afluencia de personas y el uso de armas de fuego durante la berrea presenta un riesgo inaceptable para los amantes de la naturaleza.

la caza en berrea es una actividad que, además de buscar solo su propio beneficio y supervivencia, molesta al mundo rural más que otra cosa, ya que impide que se desarrollen en plenitud alternativas de turismo más ecológicas, como el de observación o el de aventura. 

En los Montes Universales (Teruel), entre el 1 de septiembre y el 11 de octubre de 2024, cualquier actividad que genere ruido o interfiera de alguna manera con la caza, como la fotografía de flora y fauna, debe ser notificada con al menos quince días de antelación al Servicio Provincial de Teruel. Este organismo tiene la facultad de limitar o condicionar dichas actividades para asegurar que la caza de ciervos macho, tanto de trofeo como selectiva, se realice sin interrupciones. Esta medida demuestra la prioridad que se otorga a la caza por encima de otras actividades en el entorno natural.

Un ejemplo de la actitud de los cazadores se observó el año pasado en Solana del Pino (Ciudad Real), donde un guardia de una finca cinegética disparó al aire para intimidar a los curiosos que querían acceder a un camino público para escuchar la berrea, dejando claro que los cazadores buscan tener el control total del monte en estas fechas.

Un caso emblemático fue el de Carlitos, un ciervo que se acercaba a la localidad de Linarejos (Zamora), no temía a las personas y era muy querido por sus habitantes pero durante la berrea de 2023 fue asesinado con el fin de decapitarlo para colgar su cabeza de una pared, dejando el resto del cuerpo tirado en el monte. El comportamiento del cazador y la administración mostró varios síntomas de psicopatía al disfrutar matando, al negar que el ciervo asesinado fuera Carlitos, intentar ocultar las pruebas e incluso sacando noticias falsas afirmando que Carlitos estaba a salvo (https://www.lavanguardia.com/natural/20230914/9226409/junta-castilla-leon-niega-carlitos-sea-ciervo-abatido-encontrado-zamora-pmv.html ) a pesar de la marca inconfundible de la oreja mostrando una total falta de empatía por los habitantes de Linarejos. El colectivo de cazadores guardó silencio mostrando una total falta de respeto por la especie dejando claro que la caza durante la berrea se basa en métodos que explotan la vulnerabilidad de los animales ya se aparta significativamente de los principios y prácticas que definen la caza deportiva al no requerir las habilidades de rastreo, acecho, sigilo y paciencia.

Los machos de otras especies de cérvidos también se cazan durante la época de celo. Los gamos se cazan en el mes de octubre durante la ronca y los corzos los meses de julio y agosto son atraídos con reclamos que imitan el sonido de una hembra en celo.

Por eso creo que todos los amantes de la naturaleza deberíamos firmar esta petición como homenaje al ciervo Carlitos, para que la caza de cérvidos no coincida con la época de celo y por nuestra seguridad cuando vamos a observar la berrea.

 

 

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El problema

Cada año durante el mes de septiembre y principios de octubre somos muchos los curiosos que nos acercamos al monte para escuchar la berrea, los ciervos salen de sus escondites y se reúnen en lugares determinados lo que los hace muy vulnerables. El sentido común haría pensar que en esta época la caza está prohibida por tratarse de "días de fortuna" sin embargo no es así. Los cazadores aprovechan la vulnerabilidad de los ciervos para matarlos con el único propósito de colgar sus cabezas de una pared poniendo en peligro las vidas de los que nos acercamos a disfrutar de un espectáculo de la naturaleza.
¡No podemos permitirlo!
La caza durante la berrea interfiere negativamente en la selección natural ya que lleva a la disminución de los mejores ejemplares justo antes del apareamiento, afectando a la calidad genética de la población.
Si a los curiosos se nos pide que respetemos a los ciervos, que no nos acerquemos, que no hagamos ruido e incluso en lugares como el Gorbea (Álava) se prohíbe caminar fuera de las pistas para "garantizar la tranquilidad de la población de ciervos durante su temporada de reproducción y favorecer la selección natural" ¿por que se permite la caza? ¿matarlos no es interferir? ¿los disparos no meten ruido? ¿la presencia de cazadores y el tránsito de vehículos no produce molestias? ¿matar al macho mas grande ("trofeo") no afecta a la selección natural? Parece que solo les molestamos los que amamos la naturaleza.
La caza en berrea es cruel e innecesaria, pone en peligro a amantes de la naturaleza y crea una "cobertura sonora" para los cazadores furtivos al confundirse los disparos con la actividad legal, La alta afluencia de cazadores legales puede proporcionar a los furtivos la oportunidad de mezclarse y ocultar su presencia y los agentes medioambientales pueden estar ocupados monitoreando la actividad de los cazadores legales, lo que les deja menos recursos para detectar y actuar contra los furtivos.

Durante la berrea, tanto cazadores como observadores de la naturaleza acudimos al mismo lugar, lo que aumenta significativamente el riesgo de accidentes. Los fotógrafos de naturaleza y los curiosos a menudo intentamos acercarnos sigilosamente a los ciervos para observar o capturar fotografías sin ser detectados, lo que puede colocarnos en la línea de fuego sin que los cazadores se den cuenta de nuestra presencia. La combinación de la alta afluencia de personas y el uso de armas de fuego durante la berrea presenta un riesgo inaceptable para los amantes de la naturaleza.

la caza en berrea es una actividad que, además de buscar solo su propio beneficio y supervivencia, molesta al mundo rural más que otra cosa, ya que impide que se desarrollen en plenitud alternativas de turismo más ecológicas, como el de observación o el de aventura. 

En los Montes Universales (Teruel), entre el 1 de septiembre y el 11 de octubre de 2024, cualquier actividad que genere ruido o interfiera de alguna manera con la caza, como la fotografía de flora y fauna, debe ser notificada con al menos quince días de antelación al Servicio Provincial de Teruel. Este organismo tiene la facultad de limitar o condicionar dichas actividades para asegurar que la caza de ciervos macho, tanto de trofeo como selectiva, se realice sin interrupciones. Esta medida demuestra la prioridad que se otorga a la caza por encima de otras actividades en el entorno natural.

Un ejemplo de la actitud de los cazadores se observó el año pasado en Solana del Pino (Ciudad Real), donde un guardia de una finca cinegética disparó al aire para intimidar a los curiosos que querían acceder a un camino público para escuchar la berrea, dejando claro que los cazadores buscan tener el control total del monte en estas fechas.

Un caso emblemático fue el de Carlitos, un ciervo que se acercaba a la localidad de Linarejos (Zamora), no temía a las personas y era muy querido por sus habitantes pero durante la berrea de 2023 fue asesinado con el fin de decapitarlo para colgar su cabeza de una pared, dejando el resto del cuerpo tirado en el monte. El comportamiento del cazador y la administración mostró varios síntomas de psicopatía al disfrutar matando, al negar que el ciervo asesinado fuera Carlitos, intentar ocultar las pruebas e incluso sacando noticias falsas afirmando que Carlitos estaba a salvo (https://www.lavanguardia.com/natural/20230914/9226409/junta-castilla-leon-niega-carlitos-sea-ciervo-abatido-encontrado-zamora-pmv.html ) a pesar de la marca inconfundible de la oreja mostrando una total falta de empatía por los habitantes de Linarejos. El colectivo de cazadores guardó silencio mostrando una total falta de respeto por la especie dejando claro que la caza durante la berrea se basa en métodos que explotan la vulnerabilidad de los animales ya se aparta significativamente de los principios y prácticas que definen la caza deportiva al no requerir las habilidades de rastreo, acecho, sigilo y paciencia.

Los machos de otras especies de cérvidos también se cazan durante la época de celo. Los gamos se cazan en el mes de octubre durante la ronca y los corzos los meses de julio y agosto son atraídos con reclamos que imitan el sonido de una hembra en celo.

Por eso creo que todos los amantes de la naturaleza deberíamos firmar esta petición como homenaje al ciervo Carlitos, para que la caza de cérvidos no coincida con la época de celo y por nuestra seguridad cuando vamos a observar la berrea.

 

 

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Petición creada en 12 de septiembre de 2024