Petition Closed

Rina Bovrisse, una ex empleada de Prada en Japón, se quedó en shock cuando su jefe le ordenó despedir a varias personas porque eran “viejas, gordas, feas, asquerosas o no tenían el look Prada.”

Cuando Rina protestó, fue despedida. Ahora Prada la está demandando a ella pidiéndole más de 500.000 Euros (casi 9 millones de pesos) por presuntamente haber dañado a la marca Prada, a pesar de que la empresa no negó que existiese discriminación.

Prada Japón contrató a Rina en abril de 2009 como Senior Retail Operations Manager, responsable de supervisar a más de 500 empleados. Rina se trasladó a Japón con su hijo de dos años, muy emocionada por su nuevo trabajo.

En cuanto llegó, Rina comenzó a observar evidencias de discriminación en el departamento de Recursos Humanos de Prada. Ella recuerda cómo el Director General de Prada en Japón, Davide Sesia, ordenó el descenso de categoría y la transferencia de 15 empleadas mujeres (muchas de ellas grandes vendedoras que llevaban muchos años en la compañía) porque eran “viejas, gordas, feas, asquerosas o no tenían el look Prada.” Cuando se pronunció en contra de esta injusticia, Rina fue criticada por su propia apariencia, se le ofreció un descenso a un puesto de categoría básica de ventas, y después se le pidió que presentara su renuncia.

En 2010, Rina y otras dos compañeras de Prada decidieron hacer algo. Presentaron una demanda contra Prada, argumentando que la discriminación con base en la apariencia y el acoso violaban la ley japonesa. Pero en 2012, un juez de Tokio fallaba que la demostrada discriminación practicada por Prada por la compañía era aceptable para una marca de moda de lujo, y que una mujer empleada con un buen salario tenía que estar preparada para resistir cierto nivel de acoso.

Ahora Prada ha decidido demandar a una madre soltera reclamándole más de medio millón de euros por haber denunciado la discriminación en la compañía, una discriminación que ni Prada ni el juez negaron nunca. Ya es malo que Prada discrimine, pero ¿demandar a la mujer que luchó contra esa discriminación? Esto es inaceptable y Prada debe retirar esa demanda.

Como mujer y como madre en Japón yo también he experimentado discriminación en mi trabajo por ser mujer. Es un grave problema en mi país, donde ninguna de las empresas más grandes está dirigida por una mujer. Rina se ha convertido en un símbolo de esta injusticia. Si permitimos que una compañía como Prada la acose con esta demanda, otras mujeres tendrán miedo de denunciar la discriminación a la que se ven sometidas.

Firma esta petición y pídele a Prada que deje de acosar a Rina y retire su demanda. Ayúdame a mostrarle a Rina que no está sola.

Letter to
Dueños de Prada Miuccia Prada & Patrizio Bertelli
Gerente de Recursos Humanos Prada Claudia Burbui
Presidente de Prada Group Carlo Mazzi
and 1 other
Director de Operaciones de Prada USA Corp. Ruggero Caterini
Prada: Retiren la demanda contra su ex empleada Rina Bovrisse


Rina Bovrisse, una ex empleada de Prada en Japón, se quedó en shock cuando su jefe le ordenó despedir a varias personas porque eran “viejas, gordas, feas, asquerosas o no tenían el look Prada.” Cuando Rina protestó, fue despedida. Ahora, Prada la está demandando A ELLA pidiéndole más de 500.000 Euros (casi 9 millones de pesos) por presuntamente haber dañado a la marca Prada, a pesar de que la empresa no negó que existiese discriminación.
Prada Japón contrató a Rina en abril de 2009 como Senior Retail Operations Manager, responsable de supervisar a más de 500 empleados. Rina se trasladó a Japón con su hijo de dos años, muy emocionada por su nuevo trabajo.
En cuanto llegó, Rina comenzó a observar evidencias de discriminación en el departamento de Recursos Humanos de Prada. Ella recuerda cómo el Director General de Prada en Japón, Davide Sesia, ordenó el descenso de categoría y la transferencia de 15 empleadas mujeres (muchas de ellas grandes vendedoras que llevaban muchos años en la compañía) porque eran “viejas, gordas, feas, asquerosas o no tenían el look Prada.” Cuando se pronunció en contra de esta injusticia, Rina fue criticada por su propia apariencia, se le ofreció un descenso a un puesto de categoría básica de ventas, y después se le pidió que presentara su renuncia.
En 2010, Rina y otras dos compañeras de Prada decidieron hacer algo. Presentaron una demanda contra Prada, argumentando que la discriminación con base en la apariencia y el acoso violaban la ley japonesa. Pero en 2012, un juez de Tokio fallaba que la demostrada discriminación practicada por Prada por la compañía era aceptable para una marca de moda de lujo, y que una mujer empleada con un buen salario tenía que estar preparada para resistir cierto nivel de acoso.
Ahora Prada ha decidido demandar a una madre soltera reclamándole más de medio millón de euros por haber denunciado la discriminación en la compañía, una discriminación que ni Prada ni el juez negaron nunca. Ya es malo que Prada discrimine, pero ¿demandar a la mujer que luchó contra esa discriminación? Esto es inaceptable y Prada debe retirar esa demanda.
Como mujer y como madre en Japón yo también he experimentado discriminación en mi trabajo por ser mujer. Es un grave problema en mi país, donde ninguna de las empresas más grandes está dirigida por una mujer. Rina se ha convertido en un símbolo de esta injusticia. Si permitimos que una compañía como Prada la acose con esta demanda, otras mujeres tendrán miedo de denunciar la discriminación a la que se ven sometidas.
Firma esta petición y pídele a Prada que deje de acosar a Rina y retire su demanda. Ayúdame a mostrarle a Rina que no está sola.