

Irene Montero: Dimite ya


Irene Montero: Dimite ya
El problema
Ante la serie de agravios continuados contra los derechos de las mujeres por parte de la Ministra de Igualdad Irene Montero, las personas firmantes de esta petición exigen la dimisión de la señora ministra.
Irene Montero lleva un año al frente del Ministerio de Igualdad, y no sólo no ha trabajado por los derechos de las mujeres, sino que sus acciones se reducen a ir en contra de éstos.
Al poco de ser nombrada ministra, el escándalo sobre las menores prostituidas en Baleares, las cuales dependían de la Administración, saltó a los medios. El Ministerio no sólo no se ha movilizado respecto al tema, sino que la ministra ha justificado que su partido votara en contra de la apertura de una comisión de expertos para estudiar el caso. Ahora, el caso está archivado, y el Ministerio de Igualdad sigue sin pronunciarse sobre el tema.
En esta línea continuó el desarrollo de las labores de la ministra. Ya en febrero afirmaba que era difícil redactar una ley abolicionista porque era un tema “en el que el feminismo estaba dividido”. Más recientemente, ha afirmado que “multar al putero no era una solución”, poniendo de manifiesto no sólo su total desconocimiento sobre el abolicionismo, sino un cambio total de rumbo respecto a sus orígenes en los círculos de Podemos, donde, por aquel entonces, se declaraba abiertamente abolicionista de la prostitución.
En marzo de este mismo año, su Ministerio redactó una proposición de ley para la protección de las libertades sexuales que tuvo que ser retirada ante los problemas de forma y la introducción de terminología contraria a la igualdad. Al poco tiempo, en la manifestación del 8 de marzo por el Día internacional de la Mujer Trabajadora, miembros del cordón de seguridad de la Asamblea 8M atacaron física y verbalmente a las feministas abolicionistas presentes en dicha manifestación, agresiones que nunca recibieron la condena por parte de la ministra.
Más recientemente, en octubre, presenciamos cómo la ministra también justificaba la expulsión de Teresa Rodríguez de su partido y su puesto durante su baja por maternidad. Si bien es cierto que pueden tener varios motivos para expulsar a Rodríguez, consideramos que es insultante que no se respetase su baja por maternidad, ya que es un atentado contra sus derechos como trabajadora y mujer embarazada. Una ministra de Igualdad que no entienda ni respete una baja por maternidad es de todo menos feminista.
Ante sus intentos de aprobar una Ley Trans , donde quiere resignificar el concepto “mujer” y permitir que cualquier hombre sea considerado una mujer sin ningún tipo de seguridad jurídica, como ya ha pasado en Cataluña -, varios colectivos, asociaciones y asambleas feministas han intentado, sin éxito, reunirse con Irene Montero. No concebimos un Ministerio de Igualdad que se niega a escuchar a las feministas. Este mes de junio, y tras los desprecios continuados al movimiento feminista y su desdén hacia la agenda que éste defiende, la ministra ha conseguido salirse con la suya y se ha aprobado, en el Congreso de los Diputados, el anteproyecto de la ley que permite la autodeterminación del sexo, llamada “Ley Trans,”, la cual permite que cualquier persona escoja su sexo, con las graves consecuencias que esto tiene para la infancia, las mujeres y las personas homosexuales.
El sexo no se elige, ni se define de manera subjetiva; al igual que la orientación sexual. El sexo tiene relevancia a todos los niveles, especialmente para las mujeres. Entre los peligros a los que esta ley nos expone, tenemos el reciente ejemplo del asesino Jonathan Robaina Santana, quien solicita ser llamado “Lorena” y ser trasladado a una prisión de mujeres. No podemos permitir que los asesinos de mujeres y violadores acaben en cárceles femeninas.
A principios de diciembre, supimos que el Ministerio estaba interesado en estudiar a la “población no binaria” de España, para lo cual dotó con 15.000 euros a una empresa cercana a Podemos; empresa que, hasta hace apenas unos años, se dedicaba a la automoción. En ese mes, también, hemos visto a la ministra acudir a los Premios Triángulo de COGAM, una asociación a favor de la explotación sexual y reproductiva de las mujeres. En estos premios, otorgaban el “Premio Ladrillo” a la “tránsfoba” de Lucia Etxebarria. La escritora se ha mostrado recientemente crítica con la ley de autodeterminación sexual de Podemos (la llamada “Ley Trans”), lo cual le ha acarreado recibir amenazas e insultos no sólo por redes sociales, sino también en la vida real; además de estar sufriendo la censura de sus obras en las librerías por la presión del lobby transactivista. Las feministas contemplamos, atónitas, como la Irene Montero, ministra de Igualdad, aplaudía y reía ante tal despropósito. Una Ministra de Igualdad no puede encontrar divertido que linchen de manera pública a una mujer que argumenta contra las leyes que pretenden pasar por encima de los derechos de las mujeres y las niñas.
Por todos estos motivos, consideramos urgente y necesaria la dimisión de Irene Montero.

1006
El problema
Ante la serie de agravios continuados contra los derechos de las mujeres por parte de la Ministra de Igualdad Irene Montero, las personas firmantes de esta petición exigen la dimisión de la señora ministra.
Irene Montero lleva un año al frente del Ministerio de Igualdad, y no sólo no ha trabajado por los derechos de las mujeres, sino que sus acciones se reducen a ir en contra de éstos.
Al poco de ser nombrada ministra, el escándalo sobre las menores prostituidas en Baleares, las cuales dependían de la Administración, saltó a los medios. El Ministerio no sólo no se ha movilizado respecto al tema, sino que la ministra ha justificado que su partido votara en contra de la apertura de una comisión de expertos para estudiar el caso. Ahora, el caso está archivado, y el Ministerio de Igualdad sigue sin pronunciarse sobre el tema.
En esta línea continuó el desarrollo de las labores de la ministra. Ya en febrero afirmaba que era difícil redactar una ley abolicionista porque era un tema “en el que el feminismo estaba dividido”. Más recientemente, ha afirmado que “multar al putero no era una solución”, poniendo de manifiesto no sólo su total desconocimiento sobre el abolicionismo, sino un cambio total de rumbo respecto a sus orígenes en los círculos de Podemos, donde, por aquel entonces, se declaraba abiertamente abolicionista de la prostitución.
En marzo de este mismo año, su Ministerio redactó una proposición de ley para la protección de las libertades sexuales que tuvo que ser retirada ante los problemas de forma y la introducción de terminología contraria a la igualdad. Al poco tiempo, en la manifestación del 8 de marzo por el Día internacional de la Mujer Trabajadora, miembros del cordón de seguridad de la Asamblea 8M atacaron física y verbalmente a las feministas abolicionistas presentes en dicha manifestación, agresiones que nunca recibieron la condena por parte de la ministra.
Más recientemente, en octubre, presenciamos cómo la ministra también justificaba la expulsión de Teresa Rodríguez de su partido y su puesto durante su baja por maternidad. Si bien es cierto que pueden tener varios motivos para expulsar a Rodríguez, consideramos que es insultante que no se respetase su baja por maternidad, ya que es un atentado contra sus derechos como trabajadora y mujer embarazada. Una ministra de Igualdad que no entienda ni respete una baja por maternidad es de todo menos feminista.
Ante sus intentos de aprobar una Ley Trans , donde quiere resignificar el concepto “mujer” y permitir que cualquier hombre sea considerado una mujer sin ningún tipo de seguridad jurídica, como ya ha pasado en Cataluña -, varios colectivos, asociaciones y asambleas feministas han intentado, sin éxito, reunirse con Irene Montero. No concebimos un Ministerio de Igualdad que se niega a escuchar a las feministas. Este mes de junio, y tras los desprecios continuados al movimiento feminista y su desdén hacia la agenda que éste defiende, la ministra ha conseguido salirse con la suya y se ha aprobado, en el Congreso de los Diputados, el anteproyecto de la ley que permite la autodeterminación del sexo, llamada “Ley Trans,”, la cual permite que cualquier persona escoja su sexo, con las graves consecuencias que esto tiene para la infancia, las mujeres y las personas homosexuales.
El sexo no se elige, ni se define de manera subjetiva; al igual que la orientación sexual. El sexo tiene relevancia a todos los niveles, especialmente para las mujeres. Entre los peligros a los que esta ley nos expone, tenemos el reciente ejemplo del asesino Jonathan Robaina Santana, quien solicita ser llamado “Lorena” y ser trasladado a una prisión de mujeres. No podemos permitir que los asesinos de mujeres y violadores acaben en cárceles femeninas.
A principios de diciembre, supimos que el Ministerio estaba interesado en estudiar a la “población no binaria” de España, para lo cual dotó con 15.000 euros a una empresa cercana a Podemos; empresa que, hasta hace apenas unos años, se dedicaba a la automoción. En ese mes, también, hemos visto a la ministra acudir a los Premios Triángulo de COGAM, una asociación a favor de la explotación sexual y reproductiva de las mujeres. En estos premios, otorgaban el “Premio Ladrillo” a la “tránsfoba” de Lucia Etxebarria. La escritora se ha mostrado recientemente crítica con la ley de autodeterminación sexual de Podemos (la llamada “Ley Trans”), lo cual le ha acarreado recibir amenazas e insultos no sólo por redes sociales, sino también en la vida real; además de estar sufriendo la censura de sus obras en las librerías por la presión del lobby transactivista. Las feministas contemplamos, atónitas, como la Irene Montero, ministra de Igualdad, aplaudía y reía ante tal despropósito. Una Ministra de Igualdad no puede encontrar divertido que linchen de manera pública a una mujer que argumenta contra las leyes que pretenden pasar por encima de los derechos de las mujeres y las niñas.
Por todos estos motivos, consideramos urgente y necesaria la dimisión de Irene Montero.

1006
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 30 de junio de 2021
