Mi hermana Déborah fue asesinada hace 24 años. Pedimos que la UCO investigue su caso

Mi hermana Déborah fue asesinada hace 24 años. Pedimos que la UCO investigue su caso

Firmantes recientes
Zoila S. y 17 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Me llamo Rosa y soy hermana de Déborah Fernández. En 2002, mi hermana salió a caminar en Vigo y nunca volvió. Tenía solo 21 años. Diez días después, su cuerpo apareció en una cuneta de O Rosal, a más de 40 kilómetros de donde se la vio por última vez. Desde entonces han pasado 24 años. 24 años de dolor. 24 años de preguntas sin respuesta. 24 años viendo cómo el asesinato de mi hermana sigue sin resolverse.

Esta no es la primera vez que pedimos ayuda en Change.org. En 2019 iniciamos una petición para pedir la reapertura del caso. Aquella campaña consiguió más de 200.000 firmas y ayudó a generar la presión social y mediática que hizo que la causa volviera a moverse. Gracias a esa lucha, apareció un testimonio clave y se pudo reabrir judicialmente el caso.

Pero durante estos años también hemos confirmado algo que nos rompe por dentro: la investigación estuvo marcada por demasiados errores, omisiones y negligencias. Pruebas que no se recogieron bien. Llamadas que no se comprobaron. Declaraciones que se tomaron 17 años tarde. Diligencias que pudieron haberse hecho en 2002 y que no se hicieron. Incluso tras la exhumación de Déborah aparecieron restos biológicos que, si se hubieran recogido en su momento, quizá habrían ayudado a resolver el crimen. Nosotros no queremos venganza. Queremos verdad. Queremos que alguien mire este caso con rigor, con independencia y sin proteger errores del pasado.

Por eso pedimos algo muy concreto al Ministerio del Interior: que la UCO, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, asuma la investigación del caso de Déborah. Lo pedimos porque hemos perdido la confianza en cómo se llevó la investigación desde el principio. Porque el cuerpo de mi hermana apareció en una zona donde, según defendemos, la Guardia Civil debió haber tenido un papel central desde el inicio. Porque durante años hemos visto cómo distintos cuerpos policiales se cruzaban, cómo la información no fluía como debía y cómo, al final, quienes pagamos las consecuencias fuimos nosotros: la familia de Déborah.

En los últimos días hemos empezado a hacer públicas imágenes, declaraciones y testimonios del caso. No lo hacemos por odio ni por revancha. Lo hacemos porque estamos cansados de que todo se reduzca a “la opinión de la familia”. No es solo nuestra opinión. Hay informes, contradicciones y actuaciones que necesitan ser revisadas.

El asesinato de Déborah sigue sin resolverse. Y mientras siga sin resolverse, su asesino sigue libre. No podemos aceptar que un crimen así quede enterrado entre errores, silencios y expedientes archivados. Cuando una familia lleva 24 años pidiendo respuestas y no las obtiene, no fracasa solo esa familia. Fracasa el sistema.

Por eso te pedimos que firmes esta petición. Cada firma ayuda a mantener viva la búsqueda de justicia para Déborah. Cada firma ayuda a pedir que el caso sea revisado por la UCO con todos los medios disponibles. Porque mi hermana tenía 21 años. Porque salió a caminar y nunca volvió. Porque alguien la asesinó. Y porque 24 años después seguimos teniendo derecho a saber la verdad. Firma y comparte. Por Déborah. Por la verdad. Por justicia.

#JusticiaParaDéborah

 

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Firmantes recientes
Zoila S. y 17 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Me llamo Rosa y soy hermana de Déborah Fernández. En 2002, mi hermana salió a caminar en Vigo y nunca volvió. Tenía solo 21 años. Diez días después, su cuerpo apareció en una cuneta de O Rosal, a más de 40 kilómetros de donde se la vio por última vez. Desde entonces han pasado 24 años. 24 años de dolor. 24 años de preguntas sin respuesta. 24 años viendo cómo el asesinato de mi hermana sigue sin resolverse.

Esta no es la primera vez que pedimos ayuda en Change.org. En 2019 iniciamos una petición para pedir la reapertura del caso. Aquella campaña consiguió más de 200.000 firmas y ayudó a generar la presión social y mediática que hizo que la causa volviera a moverse. Gracias a esa lucha, apareció un testimonio clave y se pudo reabrir judicialmente el caso.

Pero durante estos años también hemos confirmado algo que nos rompe por dentro: la investigación estuvo marcada por demasiados errores, omisiones y negligencias. Pruebas que no se recogieron bien. Llamadas que no se comprobaron. Declaraciones que se tomaron 17 años tarde. Diligencias que pudieron haberse hecho en 2002 y que no se hicieron. Incluso tras la exhumación de Déborah aparecieron restos biológicos que, si se hubieran recogido en su momento, quizá habrían ayudado a resolver el crimen. Nosotros no queremos venganza. Queremos verdad. Queremos que alguien mire este caso con rigor, con independencia y sin proteger errores del pasado.

Por eso pedimos algo muy concreto al Ministerio del Interior: que la UCO, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, asuma la investigación del caso de Déborah. Lo pedimos porque hemos perdido la confianza en cómo se llevó la investigación desde el principio. Porque el cuerpo de mi hermana apareció en una zona donde, según defendemos, la Guardia Civil debió haber tenido un papel central desde el inicio. Porque durante años hemos visto cómo distintos cuerpos policiales se cruzaban, cómo la información no fluía como debía y cómo, al final, quienes pagamos las consecuencias fuimos nosotros: la familia de Déborah.

En los últimos días hemos empezado a hacer públicas imágenes, declaraciones y testimonios del caso. No lo hacemos por odio ni por revancha. Lo hacemos porque estamos cansados de que todo se reduzca a “la opinión de la familia”. No es solo nuestra opinión. Hay informes, contradicciones y actuaciones que necesitan ser revisadas.

El asesinato de Déborah sigue sin resolverse. Y mientras siga sin resolverse, su asesino sigue libre. No podemos aceptar que un crimen así quede enterrado entre errores, silencios y expedientes archivados. Cuando una familia lleva 24 años pidiendo respuestas y no las obtiene, no fracasa solo esa familia. Fracasa el sistema.

Por eso te pedimos que firmes esta petición. Cada firma ayuda a mantener viva la búsqueda de justicia para Déborah. Cada firma ayuda a pedir que el caso sea revisado por la UCO con todos los medios disponibles. Porque mi hermana tenía 21 años. Porque salió a caminar y nunca volvió. Porque alguien la asesinó. Y porque 24 años después seguimos teniendo derecho a saber la verdad. Firma y comparte. Por Déborah. Por la verdad. Por justicia.

#JusticiaParaDéborah

 

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