

Implementar la donación/intercambio de prendas para disminuir el impacto de la moda rápida
La causa
La moda rápida es un modelo de negocios acelerado y altamente contaminante, que impulsa a la gente a caer en el consumismo y comprar más ropa motivada por precios bajos y múltiples micro temporadas por año. Cada vez la ropa deja de ser funcional antes de lo esperado, causando que se deseche más rápido. Lo anterior, sumado a las tendencias estilísticas que tienen menor vigencia, hacen que el consumidor se vuelva adicto a comprar ropa que deja de servir cada vez más rápido. Se estima que la industria de la moda rápida aumentará 50 % para el año 2030, no obstante la creciente demanda de prendas ya tiene un fuerte impacto en el medioambiente.
- La industria de la moda rápida es responsable del 10% de las emisiones globales y de la producción del 20% de agua residual a nivel mundial.
- Al lavar la ropa sintética se desprenden micropartículas; es así que 30% de los desechos plásticos en el océano son microfibras textiles.
- A escala mundial la siembra de algodón ocupa sólo 2.4 % de la tierra cultivada pero consume 6 % de los pesticidas y 16 % de los insecticidas; actualmente menos del 1% es algodón orgánico.
- En 2015 la industria de la moda rápida produjo 92 millones de toneladas de desechos.
Reciclaje y uso
- El proceso de reciclaje daña a las fibras textiles lo cual reduce sus usos (más que para prendas nuevas se emplean para aislantes, etc.); es más barato confeccionar prendas nuevas con fibras nuevas que reciclar ropa vieja.
- 12 años nos tardaríamos en reciclar 48 horas de producción de moda rápida.
- 1 % de los textiles se recicla.
- 73 % de la ropa que reciben las organizaciones caritativas y los pepenadores textiles del mundo se quema o entierra.
- Mucha de la ropa que donamos, pensando que estamos haciendo un bien, termina en basureros. Igualmente, de la ropa donada el 90% acaba vendida a reciclados de tejido, donde sirve para que otras personas la utilicen para su beneficio propio y lucrar con ella.
Esto sin contar la explotación laboral que viven día a día trabajadores y costureros. La industria manufacturera emplea aproximadamente a 75 millones de personas en todo el mundo, medio millón en México. Aunque en su mayoría son mujeres de entre 18 y 24 años, esta industria ha protagonizado múltiples escándalos por emplear a niñas y niños. Tampoco es secreto para nadie que a estas personas se les explota con largas jornadas de trabajo y malas condiciones laborales. Dana Thomas, periodista estadounidense especializada en moda y cultura, estima que a una persona se le pagan apenas unos cuatro pesos por confeccionar una prenda de $400.
Como un intento de disminuir este impacto, exhortamos al gobierno a actuar, comenzando por una prueba: otorgando los permisos y el espacio necesarios como centros para realizar el intercambio, procurando además proporcionar las medidas sanitarias pertinentes para el desarrollo seguro de la actividad. Inicialmente, le pedimos al alcalde de Coyoacán, Manuel Negrete, su apoyo para poder seguir con esta propuesta. Después, observando los resultados y la dinámica de la primera prueba, comenzar a implementarla en distintos lugares o a mayor escala si es que esta tiene una buena funcionalidad.
El cambio empieza por ti, así que te invitamos también a ser selectivo y verificar la calidad de tus prendas, su durabilidad y conservación, antes de comprarlas. Como ejemplo de este problema, Bershka, C&A, Forever 21, Gap, Uniqlo, Victoria’s Secret y Zara son algunas marcas conocidas de moda rápida.
Ahora que sabes esta información, ¿qué harás con ella?
- Datos y referencias: Moda rápida, la industria que desviste al planeta
La causa
La moda rápida es un modelo de negocios acelerado y altamente contaminante, que impulsa a la gente a caer en el consumismo y comprar más ropa motivada por precios bajos y múltiples micro temporadas por año. Cada vez la ropa deja de ser funcional antes de lo esperado, causando que se deseche más rápido. Lo anterior, sumado a las tendencias estilísticas que tienen menor vigencia, hacen que el consumidor se vuelva adicto a comprar ropa que deja de servir cada vez más rápido. Se estima que la industria de la moda rápida aumentará 50 % para el año 2030, no obstante la creciente demanda de prendas ya tiene un fuerte impacto en el medioambiente.
- La industria de la moda rápida es responsable del 10% de las emisiones globales y de la producción del 20% de agua residual a nivel mundial.
- Al lavar la ropa sintética se desprenden micropartículas; es así que 30% de los desechos plásticos en el océano son microfibras textiles.
- A escala mundial la siembra de algodón ocupa sólo 2.4 % de la tierra cultivada pero consume 6 % de los pesticidas y 16 % de los insecticidas; actualmente menos del 1% es algodón orgánico.
- En 2015 la industria de la moda rápida produjo 92 millones de toneladas de desechos.
Reciclaje y uso
- El proceso de reciclaje daña a las fibras textiles lo cual reduce sus usos (más que para prendas nuevas se emplean para aislantes, etc.); es más barato confeccionar prendas nuevas con fibras nuevas que reciclar ropa vieja.
- 12 años nos tardaríamos en reciclar 48 horas de producción de moda rápida.
- 1 % de los textiles se recicla.
- 73 % de la ropa que reciben las organizaciones caritativas y los pepenadores textiles del mundo se quema o entierra.
- Mucha de la ropa que donamos, pensando que estamos haciendo un bien, termina en basureros. Igualmente, de la ropa donada el 90% acaba vendida a reciclados de tejido, donde sirve para que otras personas la utilicen para su beneficio propio y lucrar con ella.
Esto sin contar la explotación laboral que viven día a día trabajadores y costureros. La industria manufacturera emplea aproximadamente a 75 millones de personas en todo el mundo, medio millón en México. Aunque en su mayoría son mujeres de entre 18 y 24 años, esta industria ha protagonizado múltiples escándalos por emplear a niñas y niños. Tampoco es secreto para nadie que a estas personas se les explota con largas jornadas de trabajo y malas condiciones laborales. Dana Thomas, periodista estadounidense especializada en moda y cultura, estima que a una persona se le pagan apenas unos cuatro pesos por confeccionar una prenda de $400.
Como un intento de disminuir este impacto, exhortamos al gobierno a actuar, comenzando por una prueba: otorgando los permisos y el espacio necesarios como centros para realizar el intercambio, procurando además proporcionar las medidas sanitarias pertinentes para el desarrollo seguro de la actividad. Inicialmente, le pedimos al alcalde de Coyoacán, Manuel Negrete, su apoyo para poder seguir con esta propuesta. Después, observando los resultados y la dinámica de la primera prueba, comenzar a implementarla en distintos lugares o a mayor escala si es que esta tiene una buena funcionalidad.
El cambio empieza por ti, así que te invitamos también a ser selectivo y verificar la calidad de tus prendas, su durabilidad y conservación, antes de comprarlas. Como ejemplo de este problema, Bershka, C&A, Forever 21, Gap, Uniqlo, Victoria’s Secret y Zara son algunas marcas conocidas de moda rápida.
Ahora que sabes esta información, ¿qué harás con ella?
- Datos y referencias: Moda rápida, la industria que desviste al planeta
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Petición creada en 12 de noviembre de 2020