

Que cambien el concepto jurídico de animal en España, pasando de ser considerados los animales como bienes muebles semovientes a seres sintientes.


Que cambien el concepto jurídico de animal en España, pasando de ser considerados los animales como bienes muebles semovientes a seres sintientes.
El problema
¿Qué es un animal? ¿Es solo un bien mueble semoviente como dice nuestro Código Civil español napoleónico?
Hay quien cree, como se recoge en el Tratado Constitucional Europeo -desde que fuera completado en 1999 por el Protocolo del Tratado de Amsterdam: “que los animales son seres sintientes".
Después de veinte años de lucha animalista intentando erradicar el maltrato con los animales seguimos sin tener una Ley nacional contra el maltratado, en cada Comunidad Autónoma, en cada Municipio existen normativas y ordenanzas que no están unificadas.
La motorización administrativa, el gran número de normas emergentes sin ningún orden que regulan este asunto es cada vez mayor y, en ocasiones, más que ayudar a los profesionales del Derecho a saber qué aplicar, lo único que consiguen es que no se sepa cuál es la última norma en vigor.
A pesar de los esfuerzos por concienciar a la población, la policía local sigue llamando a los empleados del servicio de basuras cuando encuentra a un animal abandonado, la falta de recursos económicos de las Instituciones Públicas, que siempre encuentran un motivo mejor para no dedicar los esfuerzos de la recaudación a las perreras y protectoras, provoca situaciones dramáticas, que en muchas ocasiones se nos escapan de las manos.
Abandonar un animal en un domicilio privado y marcharse dejándolo mal nutrido y enfermo hasta que muere no se persigue con la intensidad que sería necesaria por parte de los Municipios, no hay protocolos asistenciales, ni una red de recogida de animales abandonados S.O.S. que se preste como un servicio mancomunado por varios municipios. La crueldad sigue quedando impune en un 99% de los casos.
La impotencia está clara, las fuerzas políticas y asociaciones en el mundo animalista no cesan de pedir estos cambios… pero ¿es suficiente pedir que se endurezcan las leyes, que se penalice el maltrato animal y que se haga una Ley nacional que uniformice a las ya existentes? NO, no es suficiente. Y estos veinte años sin que se hayan producido avances significativos, salvo los que provienen de la concienciación y la acción directa de los animalistas y su organización cada vez mayor en las redes sociales, así lo demuestran.
¿Cómo vamos a evolucionar en la defensa de los animales si en España todavía son considerados bienes muebles semovientes? Sencillamente, si no cambiamos los conceptos jurídicos que determinan qué es un animal en España no habrá avances, todos los partidos políticos que prometen cambios sin tener en cuenta esta clasificación están empezando la casa por el tejado, debilitan nuestra esperanza de que los animales lleguen a ser sujetos de derecho. Por eso nada cambia.
En Francia, recientemente, más de 700.000 personas, conscientes de la necesidad de definir de manera correcta y legal qué es un animal han firmado una propuesta consiguiendo que el Parlamento Francés acepte a trámite que un animal sea un ser vivo que siente, tal y como se plantea en Europa.
Algunos de los partidos políticos que se han presentado recientemente a las elecciones europeas en España concurrieron con promesas de cambio que representaran a los sin voz, sin embargo ninguno de ellos ha promovido este cambio de concepto tan necesario, por ese camino las cosas seguirán sin cambiar para los sin voz.
Hoy, el sueño de conseguir que los sin voz tengan una verdadera cobertura legal renace con el liberalismo humanista en España. Hay corrientes filosóficas y jurídicas que aceptan la posibilidad de considerar los derechos de los animales como una extensión misma del humanismo, esta es la posición precisa del Proyecto Liberal Español, PLIE respecto de los animales.
Ha llegado el momento de soñar, sí; pero con realismo. Si firmas esta petición, pionera en España, podremos conseguir, al igual que ha sucedido en Francia, que nuestros animales mejoren considerablemente su situación y que nuestro país cumpla, por primera vez en Siglos, con una normativa europea contra el maltrato animal que los considere seres vivos y no una cosa o un bien mueble.
Algunos partidos políticos se han limitado a repetir en su discurso la legalidad vigente para negar los derechos de los animales, otros llevan años defendiendo solo a los animales y son criticados porque dicen que anteponen el derecho de los animales a los de las personas.
Con esta solución legal que ofrece el PLIE todos ganamos, tanto los animales, que obtienen una consideración digna, como las personas, que harán valer con su firma, una vez más, el lema que nos inspira desde nuestra fundación como partido político “la grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados según la forma en que trata a sus animales. Mahatma Gandhi”.
FIRMA ESTA PROPUESTA Y CONSIGUE QUE EL PARLAMENTO ESPAÑOL TRAMITE UN CAMBIO LEGISLATIVO QUE TRATE A LOS ANIMALES COMO SERES VIVOS SINTIENTES Y NO COMO BIENES MUEBLES.
Esta iniciativa de PLIE en Change.org será secundada por una comisión promotora de participación ciudadana, de la que participarán a título personal miembros de nuestro partido y ciudadanos animalistas con el fin de iniciar, previa aprobación por la Mesa del Congreso de Diputados, la recogida de firmas a pie de calle, y así recoger 500.000 firmas en nueve meses para que sean vinculantes ante el Parlamento de España y se puedan iniciar los trámites para promover este cambio legal.
El problema
¿Qué es un animal? ¿Es solo un bien mueble semoviente como dice nuestro Código Civil español napoleónico?
Hay quien cree, como se recoge en el Tratado Constitucional Europeo -desde que fuera completado en 1999 por el Protocolo del Tratado de Amsterdam: “que los animales son seres sintientes".
Después de veinte años de lucha animalista intentando erradicar el maltrato con los animales seguimos sin tener una Ley nacional contra el maltratado, en cada Comunidad Autónoma, en cada Municipio existen normativas y ordenanzas que no están unificadas.
La motorización administrativa, el gran número de normas emergentes sin ningún orden que regulan este asunto es cada vez mayor y, en ocasiones, más que ayudar a los profesionales del Derecho a saber qué aplicar, lo único que consiguen es que no se sepa cuál es la última norma en vigor.
A pesar de los esfuerzos por concienciar a la población, la policía local sigue llamando a los empleados del servicio de basuras cuando encuentra a un animal abandonado, la falta de recursos económicos de las Instituciones Públicas, que siempre encuentran un motivo mejor para no dedicar los esfuerzos de la recaudación a las perreras y protectoras, provoca situaciones dramáticas, que en muchas ocasiones se nos escapan de las manos.
Abandonar un animal en un domicilio privado y marcharse dejándolo mal nutrido y enfermo hasta que muere no se persigue con la intensidad que sería necesaria por parte de los Municipios, no hay protocolos asistenciales, ni una red de recogida de animales abandonados S.O.S. que se preste como un servicio mancomunado por varios municipios. La crueldad sigue quedando impune en un 99% de los casos.
La impotencia está clara, las fuerzas políticas y asociaciones en el mundo animalista no cesan de pedir estos cambios… pero ¿es suficiente pedir que se endurezcan las leyes, que se penalice el maltrato animal y que se haga una Ley nacional que uniformice a las ya existentes? NO, no es suficiente. Y estos veinte años sin que se hayan producido avances significativos, salvo los que provienen de la concienciación y la acción directa de los animalistas y su organización cada vez mayor en las redes sociales, así lo demuestran.
¿Cómo vamos a evolucionar en la defensa de los animales si en España todavía son considerados bienes muebles semovientes? Sencillamente, si no cambiamos los conceptos jurídicos que determinan qué es un animal en España no habrá avances, todos los partidos políticos que prometen cambios sin tener en cuenta esta clasificación están empezando la casa por el tejado, debilitan nuestra esperanza de que los animales lleguen a ser sujetos de derecho. Por eso nada cambia.
En Francia, recientemente, más de 700.000 personas, conscientes de la necesidad de definir de manera correcta y legal qué es un animal han firmado una propuesta consiguiendo que el Parlamento Francés acepte a trámite que un animal sea un ser vivo que siente, tal y como se plantea en Europa.
Algunos de los partidos políticos que se han presentado recientemente a las elecciones europeas en España concurrieron con promesas de cambio que representaran a los sin voz, sin embargo ninguno de ellos ha promovido este cambio de concepto tan necesario, por ese camino las cosas seguirán sin cambiar para los sin voz.
Hoy, el sueño de conseguir que los sin voz tengan una verdadera cobertura legal renace con el liberalismo humanista en España. Hay corrientes filosóficas y jurídicas que aceptan la posibilidad de considerar los derechos de los animales como una extensión misma del humanismo, esta es la posición precisa del Proyecto Liberal Español, PLIE respecto de los animales.
Ha llegado el momento de soñar, sí; pero con realismo. Si firmas esta petición, pionera en España, podremos conseguir, al igual que ha sucedido en Francia, que nuestros animales mejoren considerablemente su situación y que nuestro país cumpla, por primera vez en Siglos, con una normativa europea contra el maltrato animal que los considere seres vivos y no una cosa o un bien mueble.
Algunos partidos políticos se han limitado a repetir en su discurso la legalidad vigente para negar los derechos de los animales, otros llevan años defendiendo solo a los animales y son criticados porque dicen que anteponen el derecho de los animales a los de las personas.
Con esta solución legal que ofrece el PLIE todos ganamos, tanto los animales, que obtienen una consideración digna, como las personas, que harán valer con su firma, una vez más, el lema que nos inspira desde nuestra fundación como partido político “la grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados según la forma en que trata a sus animales. Mahatma Gandhi”.
FIRMA ESTA PROPUESTA Y CONSIGUE QUE EL PARLAMENTO ESPAÑOL TRAMITE UN CAMBIO LEGISLATIVO QUE TRATE A LOS ANIMALES COMO SERES VIVOS SINTIENTES Y NO COMO BIENES MUEBLES.
Esta iniciativa de PLIE en Change.org será secundada por una comisión promotora de participación ciudadana, de la que participarán a título personal miembros de nuestro partido y ciudadanos animalistas con el fin de iniciar, previa aprobación por la Mesa del Congreso de Diputados, la recogida de firmas a pie de calle, y así recoger 500.000 firmas en nueve meses para que sean vinculantes ante el Parlamento de España y se puedan iniciar los trámites para promover este cambio legal.
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Petición creada en 1 de junio de 2014