Caja Laboral: Pedimos una segunda oportunidad. No nos desahuciéis de nuestra vivienda

El problema

La crisis, como a tantas otras personas en nuestro país, nos ha conducido a una situación desesperada: si nada lo impide, seremos desahuciados el 9 de noviembre. 

La Caja Laboral se niega a responder a nuestra propuesta de alquiler social para que mi hermano y yo no tengamos que abandonar la que ha sido nuestra casa durante los últimos 20 años. Esta casa, una  vivienda de protección oficial en Valladolid comprada con mucho esfuerzo en el año 1994, ha sido mucho más que eso: en ella vivimos junto a nuestra madre hasta que murió (de hecho, la compramos en parte para que mi madre pudiera tener una casa propia por primera vez en su vida) y en ella hemos vivido algunos de los momentos más felices de nuestras vidas. También algunos de los más tristes.

Literalmente, Caja Laboral está especulado con nuestros recuerdos, con nuestra vida.

Otro motivo por el que les estamos pidiendo una segunda oportunidad es que hace más de 12 años que somos clientes de esta entidad bancaria, durante los cuales hemos solicitado distintos créditos avalados con nuestra vivienda que hemos devuelto "religiosamente". Hemos sido lo que los bancos llaman “unos clientes modélicos”, ese tipo de cliente que siempre paga a tiempo y que proporciona ganancias al banco.

En el año 2010 nos concedieron el "último" crédito, con garantía hipotecaria, a 10 años y con cuotas mensuales que superaban los 1000.-€. En el año 2013, viendo como nuestra actividad económica disminuía (nos dedicamos a la hostelería) notablemente como consecuencia de la crisis, le pedimos a la caja una disminución de la cuota mensual que se adaptase a nuestras posibilidades y nos permitirá seguir pagando "religiosamente”. Es decir, una refinanciación de la deuda pendiente ( + años y - cuota), a lo que después de mucho entretener se negaron.

Al no poder hacer frente a dichas cuotas,  empezaron a llegar cartas certificadas, telegramas... y la tan temida demanda ejecución hipotecaria. Un sin vivir que terminará, si nada lo remedia, con nuestro desalojo para el próximo día 9 de Noviembre.

En este tiempo hemos intentado todo, tanto a nivel judicial (sin respuesta ni solución), como hablando con los servicios jurídicos de la caja a través de un abogado amigo, que después de enviarles toda la documentación requerida sólo hemos obtenido falsas promesas y un trato desleal, ya que se comprometieron a paralizar el desahucio por un mes para negociar un alquiler y su respuesta ha sido volver a pedir nueva fecha de lanzamiento.

No es lo que nos esperábamos de una entidad de la que hemos sido clientes 12 años y que tiene como lema "Hay otra forma de hacer banca" y desde luego no es lo que se espera de una caja que pertenece a la Cooperativa Mondragón, que siempre presume de su fuerte orientación social.

Es por todo esto por lo que solicitamos públicamente a la Caja Laboral que responda favorablemente nuestra petición y, cumpliendo su código de buenas conductas sea sensible con nuestra situación, concediéndonos un alquiler social.

Firma esta petición y ayúdanos a conseguir el apoyo necesario para que nos escuchen >>

Esta petición ha conseguido 60.191 firmas

El problema

La crisis, como a tantas otras personas en nuestro país, nos ha conducido a una situación desesperada: si nada lo impide, seremos desahuciados el 9 de noviembre. 

La Caja Laboral se niega a responder a nuestra propuesta de alquiler social para que mi hermano y yo no tengamos que abandonar la que ha sido nuestra casa durante los últimos 20 años. Esta casa, una  vivienda de protección oficial en Valladolid comprada con mucho esfuerzo en el año 1994, ha sido mucho más que eso: en ella vivimos junto a nuestra madre hasta que murió (de hecho, la compramos en parte para que mi madre pudiera tener una casa propia por primera vez en su vida) y en ella hemos vivido algunos de los momentos más felices de nuestras vidas. También algunos de los más tristes.

Literalmente, Caja Laboral está especulado con nuestros recuerdos, con nuestra vida.

Otro motivo por el que les estamos pidiendo una segunda oportunidad es que hace más de 12 años que somos clientes de esta entidad bancaria, durante los cuales hemos solicitado distintos créditos avalados con nuestra vivienda que hemos devuelto "religiosamente". Hemos sido lo que los bancos llaman “unos clientes modélicos”, ese tipo de cliente que siempre paga a tiempo y que proporciona ganancias al banco.

En el año 2010 nos concedieron el "último" crédito, con garantía hipotecaria, a 10 años y con cuotas mensuales que superaban los 1000.-€. En el año 2013, viendo como nuestra actividad económica disminuía (nos dedicamos a la hostelería) notablemente como consecuencia de la crisis, le pedimos a la caja una disminución de la cuota mensual que se adaptase a nuestras posibilidades y nos permitirá seguir pagando "religiosamente”. Es decir, una refinanciación de la deuda pendiente ( + años y - cuota), a lo que después de mucho entretener se negaron.

Al no poder hacer frente a dichas cuotas,  empezaron a llegar cartas certificadas, telegramas... y la tan temida demanda ejecución hipotecaria. Un sin vivir que terminará, si nada lo remedia, con nuestro desalojo para el próximo día 9 de Noviembre.

En este tiempo hemos intentado todo, tanto a nivel judicial (sin respuesta ni solución), como hablando con los servicios jurídicos de la caja a través de un abogado amigo, que después de enviarles toda la documentación requerida sólo hemos obtenido falsas promesas y un trato desleal, ya que se comprometieron a paralizar el desahucio por un mes para negociar un alquiler y su respuesta ha sido volver a pedir nueva fecha de lanzamiento.

No es lo que nos esperábamos de una entidad de la que hemos sido clientes 12 años y que tiene como lema "Hay otra forma de hacer banca" y desde luego no es lo que se espera de una caja que pertenece a la Cooperativa Mondragón, que siempre presume de su fuerte orientación social.

Es por todo esto por lo que solicitamos públicamente a la Caja Laboral que responda favorablemente nuestra petición y, cumpliendo su código de buenas conductas sea sensible con nuestra situación, concediéndonos un alquiler social.

Firma esta petición y ayúdanos a conseguir el apoyo necesario para que nos escuchen >>

Los destinatarios de la petición

Laboral Kutxa
Laboral Kutxa

Actualizaciones de la petición